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Mikonos, un viaje lleno de cultura y belleza natural

Como una postal hecha realidad, su capital, Chora, se convierte en uno de los mejores lugares para disfrutar de un atardecer

Mikonos
Vista de los famosos molinos de viento de la isla de MikonosDreamstime

Un verdadero paraíso griego. Así se revela Mykonos, una isla donde las edificaciones encaladas y algunas de las playas más espectaculares del país helénico se entrelazan con bonitas callejuelas empedradas con tanto encanto que resulta una invitación irresistible que ningún viajero que se precie puede pasar por alto.

El clima mediterráneo característico de Mykonos es suave y acogedor, lo que permite que cualquier momento del año sea bueno para visitarla. Sin embargo, el final de la primavera es particularmente atractivo, y es que las temperaturas son ideales y hay menos aglomeración de turistas. Este tiempo es perfecto para explorar con calma los atractivos culturales y naturales de la isla, por ejemplo, empezando por su capital, Chora, y siguiendo por sus pueblecitos.

Conocida también como Hora, esta encantadora localidad es el epicentro de la actividad en la isla, donde se mezclan las fachadas blancas impolutas con detalles en colores vivos como azul y verde. Pasear por sus calles es sumergirse en un mundo aparte, lleno de pequeñas tiendas, restaurantes y bares que cobran vida al caer la noche. Además, Chora alberga algunos de los iconos más reconocibles de la isla, como la Iglesia Panagia Paraportiani y los famosos molinos de viento de Kato Mili.

Al borde del mar, aún en Chora, se encuentra uno de los imprescindibles: el barrio Alefkandra. Se le conoce como «Pequeña Venecia» porque sus coloridas casas, oriundas del siglo XVIII, se alzan sobre las aguas del Egeo; hoy día albergan acogedores restaurantes, emblemáticas cafés e interesantes galerías de arte. Como una bella postal hecha realidad, se convierte en uno de los mejores lugares para disfrutar de un atardecer inolvidable.

Ahora una pequeña lista de pueblecitos encantadores que son perfectos para explorar más a fondo la esencia de Mykonos. Ano Mera, por ejemplo, es uno de los pocos pueblos del interior de la isla y está a solo unos kilómetros al este de Chora. Aquí, el ritmo de vida es más pausado y tradicional en comparación con la bulliciosa capital. El Monasterio de Panagia Tourliani, fundado en el siglo XVI, es el principal atractivo de Ano Mera. Este monasterio presenta una arquitectura simple pero magnética, y es que sus líneas simples y curvadas, junto a su color blanco y la luz cambiante según la hora del día, lo convierten en un imperdible.

Otro pueblo digno de visita es Ornos, este ubicado al sur de Chora. Aunque ha crecido para acomodar a turistas, Ornos conserva un ambiente relajado, ideal para familias. La playa de Ornos es bien conocida por sus aguas tranquilas y claras, así como por sus opciones de deportes acuáticos. Además, desde Ornos, los visitantes pueden fácilmente alquilar un barco para explorar las playas más aisladas de la isla o incluso aventurarse a las islas cercanas.

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Platis Gialos es otro sitio de interés cerca de Chora. Este pueblo es famoso por su larga playa de arena dorada, considerada una de las mejores de Mykonos para nadar y tomar el sol. Los hoteles de lujo, restaurantes y bares a lo largo de la playa ofrecen todos los servicios necesarios para un día de playa perfecto. Además, desdePlatis Gialos, se pueden tomar taxis acuáticos para visitar otras playas populares como Paranga, Paradise y Super Paradise, conocidas por su vibrante vida nocturna y eventos de música en vivo.

Estos pueblos, cada uno con su carácter único y ofertas distintivas, permiten al viajero experimentar una variedad más amplia de lo que esta isla idílica tiene para ofrecer, más allá de las atracciones turísticas de su capital. Recorrerlos proporciona una visión profunda de la cultura local y la historia de Mykonos.

A Delos desde Mykonos

Una visita a Mykonos no estaría completa sin una excursión a Delos, uno de los sitios arqueológicos más importantes de Grecia. Considerada la isla sagrada de Apolo, Delos es un verdadero museo al aire libre y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por lo que conocerla desde la cercana Mykonos resulta más que apetecible.

Aunque apenas cuenta con 5 kilómetros cuadrados, esta isla alberga tesoros de la Antigüedad Clásica que merecen la pena ver en persona al menos una vez en la vida. La zona más icónica, y un lugar ideal como escenario para fotografías, es la Avenida de los Leones. De nueve que un día se levantaron para proteger simbólicamente el lago, quedan cinco.

Otro punto de interés es el teatro, cuyos orígenes se remontan al siglo III a. C. Desde sus gradas se despliegan unas vistas impresionantes del mar y de los puertos cercanos. La simple imagen de esta escena panorámica, grabada en la memoria de quien la contempla, por sí sola ya justifica una visita a este lugar histórico.

Continuando con los tesoros que alberga Delos, la Casa de los Delfines se presenta como otra parada obligatoria. Esta notable residencia es célebre por sus exquisitos mosaicos que adornan el suelo, entre los cuales destaca el que representa a delfines nadando. Muy cerca de allí se encuentra la Casa de las Máscaras, que, junto con los demás restos arqueológicos de la isla, ofrece una fascinante ventana a la Grecia Clásica.

Esta visión de Mykonos es solo una muestra de las maravillosas experiencias que esta isla tiene para ofrecer. Anímese y dese el capricho de descubrir sus encantos y sumergirse en un viaje inolvidable lleno de historia, cultura y belleza natural, ¡Mykonos le espera!