Concluye la búsqueda del pesquero Rúa Mar

Unos días después del naufragio se hallaron dos cuerpos, pero aún no han aparecido ni el barco ni los demás tripulantes

El subdelegado del Gobierno en Cádiz se reúne con familiares del Rúa Mar
El subdelegado del Gobierno en Cádiz se reúne con familiares del Rúa Mar SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO

El subdelegado del Gobierno de España en Cádiz, José Pacheco, se ha reunido con los representantes de las familias de los marineros desaparecidos el pasado 23 de enero cuando naufragó el pequero “Rua Mar” para comunicarles que el dispositivo de búsqueda se da por concluido. El operativo, que ha durado más de un mes, ha rastreado casi 10.300 kilómetros cuadrados en superficie y 546 kilómetros cuadrados en la búsqueda submarina.

Reanudada la búsqueda aérea del pesquero 'Rua Mar'
Varias personas trabajan en la instalación de un sonar y de un robot submarino en sendos barcos de Salvamento Marítimo, desplegados para estos trabajos y con los que se comenzará la búsqueda submarina del pesquero desaparecidoA.Carrasco RagelEFE

Por su parte, Pacheco ha agradecido el "esfuerzo y trabajo incansable" de los participantes en el dispositivo de búsqueda "en unas circunstancias muy adversas que han hecho que, durante más de un mes, muchas personas amanecieran con una búsqueda y cerraran el día con una búsqueda, siempre con la sensibilidad de saber que había familias detrás sufriendo por sus seres queridos".

En este sentido, ha recordado que “desde el pasado día 23 de enero hasta el 26 de febrero el Gobierno de España se ha volcado en la búsqueda del buque “Rúa Mar” y de los seis tripulantes que iban a bordo, siempre priorizando el sentir de las familias, a las que se les ha estado informando puntualmente de todos los avances que se iban produciendo”.

Bajo la coordinación de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz, se ha puesto en marcha uno de los mayores dispositivos de búsqueda conocidos hasta el momento en España, “lo que certifica que nuestro país cuenta con los mejores medios del mundo para este tipo de operaciones”, ha explicado Pacheco.

Sin rastro del pesquero

La madrugada del 23 de enero quedará marcada en la historia de la provincia de Cádiz, en su parte trágica, como la de un nuevo golpe al sector pesquero en forma de naufragio. El pesquero “Rúa Mar”, con seis tripulantes en su interior, zozobraba y desaparecía en el mar. La pregunta ahora es si fue para siempre, ya que hasta el momento ni el barco ni cuatro de sus tripulantes han aparecido.

La propia ley del mar expulsó parte de los restos del Rúa Mar -dos bidones de aceite y dos balsas- muy lejos del punto donde supuestamente había naufragado el barco. La aparición, el 26 de enero, se produjo cerca de la costa de Barbate, lo que hacía indicar que la corriente jugaba con ventaja sobre los medios técnicos y humanos puestos al servicio de la búsqueda.

Esa corriente hizo que aparecieran posteriormente dos de los cuerpos pertenecientes a la tripulación, los días 27 y 28. Una ventana de esperanza para las familias, que dentro de la tragedia podrían vivir sin la desazón del desconocimiento, tendrían un lugar a mano donde llorar la tragedia. Con la aparición de los cuerpos, las muestras de condolencias, el reconocimiento al duro trabajo del marinero y la exaltación al sector pesquero.

En cinco días se habían podido recuperar dos de los cuerpos de la tripulación y la esperanza hacía albergar la posibilidad de que fuera el propio mar quien devolviera en cuestión de días al resto de ellos. El dispositivo de búsqueda seguía trabajando contrarreloj y ampliaba su búsqueda hasta la costa de Málaga.Por otro lado, ocho días después de que el pesquero naufragara, se conoció la noticia de que el pesquero zozobrado estaba siendo investigado por la Audiencia Nacional por una presunta relación con el tráfico de droga. Además, el dispositivo de seguridad se veía obligado a pararse ante las malas condiciones meteorológicas. Posteriormente fue reanudado y vuelto a parar porque el Estrecho y sus vientos no permiten que se imponga la tecnología de un robot de búsqueda.

Un mes y cuatro días después, aunque con menos focos mediáticos encima, las familias siguen igual, esperando que el mar quiera devolver lo que supuestamente se tragó aquella madrugada del 23 de enero.