El Festival de Sevilla homenajea a la pionera Mangini, que rueda con 93 años

El programa incluye el estreno de su último largo, ‘Due scatole dimenticate’ (‘Dos cajas olvidadas’), de la primera mujer que rodó documentales en la Italia de la posguerra

La 17 edición del Festival de Sevilla rendirá un homenaje a la cineasta Cecilia Mangini (Mola di Bari, 1927), la primera mujer que rodó documentales en la Italia de la posguerra y que aún hoy, con 93 años, sigue en activo.

El programa incluye el estreno de su último largo, ‘Due scatole dimenticate’ (‘Dos cajas olvidadas’), una retrospectiva con sus cortos más relevantes, así como una exposición virtual de su obra fotográfica, han informado los organizadores del festival de cine sevillano.

Con la película que se estrena en Sevilla, de 2020 y codirigida por Paolo Pisanelli, la cineasta recupera un viejo proyecto sin terminar tras un viaje que hizo en 1965 junto a su marido, el también cineasta Lino Del Fra, compañero de vida y de multitud de rodajes, hasta un Vietnam devastado por la guerra.

Más de medio siglo después, Mangini regresó a estas imágenes casi por accidente, tras encontrar dos cajas de zapatos llenas de negativos, testimonio gráfico de aquellos meses, explica el festival.

Magnini está considerada “todo un referente del cine italiano y de la no ficción, y, al mismo tiempo, figura menos conocida de lo que correspondería a su lúcida y comprometida trayectoria como cineasta”, y en Sevilla se “reconocerá el talento y la sólida filmografía, muy poco proyectada fuera de su país”.

El homenaje incluirá, además del estreno de su última película, un ciclo con dos programas y una docena de cortometrajes así como la primera exposición de su obra fotográfica en España, “Cecilia Mangini. 36 disparos”, que será en formato virtual y que muestra una Italia en ruinas que se reconstruía tras la guerra y la muerte de Mussolini, así como retratos de Fellini, Pasolini o Chaplin.

Hija de padre socialista y de madre con título nobiliario, vivió desde pequeña los enormes contrastes entre la tierra paterna, la Apulia, marcada por la miseria, y la materna, la rica Toscana.

Mangini se alejó del fascismo propagado en las escuelas de su país y se definió como anarquista, una ideología que aplicó tanto en sus películas como en su trabajo fotográfico.

La cineasta define sus documentales como libertarios, poniendo el foco en las diferencias sociales y enfrentándose a un gobierno conservador de profundas raíces religiosas, y sus ideas políticas y su personalidad rebelde no sólo la enfrentaron a la censura, sino también al papel de las mujeres en un mundo de hombres, resalta el festival.

Mangini llegó al cine a partir del encargo que le hizo a Pier Paolo Pasolini de unos textos que posteriormente ella convertiría en ‘Ignoti alla città’ (1958), un corto documental que ponía imágenes a la preocupación del mítico artista italiano por los jóvenes de la periferia y su mundo marginal.