La jueza del “caso Isofotón” decreta la detención del ex presidente de la empresa que la plantó por un viaje de negocios

Se le investiga en relación a “las circunstancias en las que realiza la compra irregular” de la entidad que recibió más de 80 millones en avales y préstamos de la Junta

No apareció en el juzgado y ha habido consecuencias. La titular del juzgado de Instrucción número 3 de Sevilla, Patricia Fernández, ha decretado la “detención” del ex presidente de la empresa Isofotón, Ángel Luis Serrano, y “su puesta a disposición” del órgano judicial “en horas de audiencia”, a fin de que “se le reciba declaración como investigado por presuntos delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos y falsedad documental”, como había pedido la Fiscalía Anticorrupción.

“Verificado que sea”, se añade en la resolución judicial fechada hoy y a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, “se procederá a su puesta en libertad con obligación de comparecer los días 4 y 18 de cada mes y previa designación de un domicilio en España, a efectos de notificaciones, con expresa obligación de comunicar cualquier cambio en el mismo”.

El juzgado sevillano investiga a Serrano en relación a “las circunstancias en las que realiza la compra irregular de la empresa Isofotón -junto con su hermano Diego Serrano que tampoco compareció en el día de ayer- presumiblemente conociendo -así se desprende de la declaración del también investigado en este procedimiento Óscar López García (otro ex directivo de la mercantil que sí respondió ayer a lo que le preguntaron en sede judicial)- que existía un compromiso de facto de la administración autonómica para que dicha entidad fuese beneficiaría de cuantiosas ayudas públicas”, se apunta en el auto. Y se añade que se superaron “los 80 millones de euros” en forma de avales y préstamos y “sin que la percepción” de esas cuantiosas cantidades impidiese “la liquidación de la empresa y el despido de la plantilla total de trabajadores en torno a 700 poco tiempo después”.

El ex presidente de la entidad argumentó para saltarse la cita con el órgano judicial que tenía previsto «un viaje de negocios» programado desde junio de Panamá, la capital del país donde reside en la actualidad, a México D. F., si bien, la magistrada le había dejado claro en una providencia que, a su juicio, ese desplazamiento no era una «causa legal» para suspender su comparecencia.

Ahora explica que es “procedente” expedir la orden de arresto contra él “al resultar esencial la declaración del mismo como investigado en este procedimiento” con el objetivo de “dilucidar y aclarar la totalidad de extremos cuestionados” ligados a su actuación. “Las circunstancias y argumentos esgrimidos por su defensa para no comparecer ni le excusan del deber que tenía el día de ayer ni son causa o motivo de suspensión”, reitera Fernández en su auto de hoy.

En el caso de Diego Serrano, podría haber habido, en cambio, un fallo en la notificación de su convocatoria, según apuntaron fuentes del caso.