Economía

El coste reputacional, un factor clave para Andalucía ante la condonación de la deuda

La calificación de crédito por agencias especializadas es un requisito indispensable para que la Junta acuda al mercado

Carolina España y María Jesús Montero
Carolina España y María Jesús MonteroEuropa Press

El Gobierno de España ha pactado con los partidos independentistas catalanes una quita de parte de la deuda que Cataluña tiene con el Estado. La cantidad firmada asciende a 15.000 millones –y 1.300 millones en intereses–, aproximadamente el 20 por ciento del total que mantiene la comunidad con el Fondo de Liquidez Autonómico, que supera los 70.000 millones. Según trasladó el lunes la ministra de Hacienda y vicepresidenta cuarta del Gobierno, María Jesús Montero, a las comunidades autónomas durante el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), su intención es reunirse de manera bilateral con todas ellas en el mes de enero para explicarles la metodología que se seguirá en la condonación de deuda pactada entre PSOE y ERC y que quiere hacer extensible al resto de comunidades autónomas.

Políticamente, la estrategia del Gobierno de España es que el resto de comunidades avalen el acuerdo alcanzado con Cataluña y que se beneficien del mismo, lo que le abortaría en parte el discurso de la desigualdad y el trato de favor a una región sobre el resto. Pero existe otro temor: que esta maniobra perjudique la imagen de los comunidades autónomas en los mercados financieros como ya ocurrió en la anterior crisis económica, lo que llevó a la creación de los fondos de liquidez poro parte del Gobierno de Rajoy.

De hecho, la estrategia de deuda pública de la Junta de Andalucía pasa por ganar autonomía financiera al margen del paraguas del Estado. Uno de los objetivos que se plantea la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos de cara a 2024 es ampliar la base de inversores en la comunidad. Y para lograrlo, «resulta fundamental consolidar la presencia de la Junta de Andalucía, como emisor público, en los mercados de capitales, debiendo venir acompañado de la correspondiente estrategia de promoción y difusión de la imagen de la Junta de Andalucía». Que el Estado español condone parte de la deuda, a modo de «rescate», puede erosionar esa percepción de solvencia. Tras la anterior crisis financiera, a Andalucía le costó mucho regresar a los mercados financieras. Fue en 2021 cuando el Ministerio de Hacienda autorizó al Gobierno andaluz a compaginar la financiación con cargo al Fondo de Financiación a Comunidades Autónomas con los mercados de deuda, después de que en 2020 la comunidad no pudiera recurrir a esa vía de financiación complementaria por el incumplimiento, en 2018, de las tres reglas fiscales por parte del anterior Ejecutivo socialista. Eso hizo que el Ejecutivo autonómico tuviera que acudir al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).

Igualmente, ayudará al cumplimiento de este. Como en 2019 sí cumplió las reglas fiscales –fue el primer año de Moreno como presidente–, Andalucía recuperó esa autonomía financiera que se mantiene hasta la fecha. La Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos considera que «la obtención de la asignación de calificación de crédito por agencias especializadas es un requisito indispensable para que la Junta de Andalucía, como emisor público, pueda acudir al mercado». Así, en el presupuesto para 2024 consta que, en materia de Deuda Pública, «se continuará con esta estrategia de financiación parcial a través del mercado, que ha arrojado hasta el momento resultados tan positivos, aprovechando en cada momento las oportunidades y ventajas de todas las vías e instrumentos posibles de financiación».

En la Junta de Andalucía no existe urgencia por reducir su deuda, ya que se considera que «las necesidades de financiación del ejercicio 2024 se sitúan por debajo de ejercicios anteriores, debido, entre otras cosas, a la estrategia seguida de retorno gradual de financiación a través de los mercados, que ha permitido alargar la vida media de la deuda y, por tanto, suavizar el perfil de vencimientos para los próximos años».

Por todo ello, la consejera Carolina España defendió el lunes que las prioridades de Andalucía son otras: «Primero un fondo transitorio de nivelación para compensar la infrafinanciación, segundo, que se inicien los trabajos o se continúen los trabajos para la reforma del sistema de financiación y, en tercer lugar, hablaríamos de la deuda. Pero la condonación de la deuda para Andalucía no es el problema». Los pactos con Cataluña no responden a las necesidades del resto de comunidades.