Cómo recuperar el dinero de un viaje frustrado por el coronavirus

Los expertos Laura Royo y Rubén Sanz, de Burgos, se ofrecen de forma altruista para asesorar a quienes lo necesiten sobre las mejores vías para reclamar

El coronavirus, aquello que parecía una gripe lejana, ha paralizado la vida de millones de personas. Muchas de ellas tenían programados viajes para estos meses pasados y los que están por llegar. Millones de aviones se han quedado en tierra, las habitaciones de los hoteles están más vacías que nunca y es incontable la cantidad de personas que se preguntan, todavía hoy, si podrán recuperar el dinero que invirtieron en esa escapada tan ansiada que nunca se llegó a disfrutar.

Viendo que se trata de un problema real y un quebradero que cabeza, y bajo el lema “Nos solidarizamos con el sueño que compartimos”, Laura Royo Lázaro, gerente de Burgos Travel, y Rubén Sanz Martínez, técnico de esta agencia de viajes personalizados, ayudan de manera desinteresada a todos aquellos que necesiten asesoramiento con sus viajes cancelados o no durante el Covid-19.

“Llevamos dos meses haciendo reclamaciones a las aerolíneas y respondiendo las preguntas de los amigos y conocidos sobre cómo hacerlo, por lo que decidimos ayudar al resto de la gente ofreciéndonos como especialistas para asesorarles", explica Royo a LA RAZÓN.

"Las compañías están poniendo múltiples pegas y dificultades para devolver el dinero y nosotros conocemos mejor que nadie qué es lo que hay que hacer con cada una de ellas para llegar a la mejor solución”, señala al tiempo que detalla que, de todas las empresas que se ven implicadas en un viaje, son estas las que más trabas ponen porque “no tienen liquidez suficiente para devolver el importe de todos los billetes”.

Además, “como desde el Gobierno de España se les permite tardar hasta un año en devolverlo, lo que están haciendo es ofrecer bonos a sus clientes por el mismo importe, o incluso más, de su billete para gastarlo en ese periodo y, de no hacerlo, es cuando procederán al reembolso”, detalla.

Por ello, recomiendan a todas las personas que hayan comprado viajes por su cuenta, clientes o no de esta agencia, que acudan a sus instalaciones solicitando cita previa para ser asesorados y proceder a reclamaciones con cada aerolínea, alojamiento o actividad.

Estos dos antiguos alumnos de la Universidad de Burgos recuerdan “que viajar es muchas veces el premio que nos otorgamos a nosotros mismos, por haber estado todo el año trabajando de forma intensa, es la recompensa que tenemos junto a las personas con las que compartimos el día a día... y sabemos lo frustrante que es ver cómo los sueños de todo el año se esfuman delante de nosotros sin poder hacer nada". Es por ello que quieren aportar su granito de arena y "siguiendo con las regulaciones y restricciones vigentes, vamos a atender a todo aquel que necesite ayuda o asesoramiento, en nuestra oficina de Avenida Arlanzón 34, en nuestro horario habitual de 16,30 a 20,15”, añade.

En cuanto a los viajes del Imserso, sobre los que también reciben consultas, Royo destaca que “como muchas oficinas que gestionan estos recorridos están cerradas y los mayores no dominan el mundo online y no saben cómo tramitar la reclamación se piensan que van a perder el dinero, cuando no es así”.

Por otro lado, y aunque parece que la situación va mejorando poco a poco, la gerente de Burgos Travel confiesa que, si bien hay clientes que les han preguntado por viajes por España, “no hay contrataciones en firme y es algo que nosotros tampoco recomendamos porque no sabemos qué va a pasar y si al final no se puede realizar el viaje hay que volver a reclamar”.

De este modo, estos grandes viajeros, conocedores de más de 80 países, aportan todo su conocimiento en beneficio de quien lo necesite desde su amplia experiencia, lo que les permite preparar grandes viajes por todo el mundo, con proveedores locales y basándose en experiencias que conocen, para hacer que cada viaje de sus clientes sea una vivencia única con una guía personalizada en la que no solo incluyen toda la documentación necesaria, sino que también ofrecen una planificación diaria para que la única preocupación que se tenga sea la de disfrutar.