Valladolid aleja el fantasma del confinamiento, según Puente

El alcalde de la ciudad asegura que la curva de contagios se ha aplanado, si bien pide extremar la precaución y no confiarse ante este virus

“Valladolid ha aplanado la curva de contagios y se ha conseguido controlar la expansión del virus“. Son palabras del alcalde de Valladolid, el socialista Óscar Puente, quien, sin embargo, pide extremar las medidas de precaución y apela a la responsabilidad individual y colectiva y reducir al máximo la salidas, para evitar nuevas medidas de restricción y más drásticas, como está ocurriendo en otras capitales de provincia como León o Palencia, o en municipios tan importantes como Medina del Campo o San Andrés del Rabanedo.

En este sentido, denuncia algunos “casos sangrantes" que se han producido en la ciudad en las últimas semanas como el desalojo policial de ochenta o noventa personas que se encontraban en un local sin mascarilla hace apenas unos días. “Es algo inconcebible, pero, sobre todo, intolerable, por el daño que hace a la salud de las personas y a la economía de la ciudad”, apunta.

”No debemos confiarnos, hay que seguir apretando y ahí tenemos el ejemplo de León, que hace quince días estaba mejor que nosotros y se han disparado los contagios”, advierte el primer edil vallisoletano, que no ha olvidado las tres semanas de duras restricciones que ha sufrido la ciudad, que obligaba a suspender el programa cultural previsto para las fiestas patronales en honor a la Virgen de San Lorenzo.

Herejes Luteranas de Valladolid

Puente se expresaba de esta forma este jueves durante un acto cultural celebrado en el Museo Patio Herreriano de Valladolid, en el que presentaba junto al rector de la Universidad de Valladolid, Antonio largo, el libro “Herejes luteranas en Valladolid”, donde desvelaba también que ha conversado en las últimas horas con la consejera de Sanidad, Verónica Casado, quien le ha tranquilizado ante los rumores de que Valladolid iba a sufrir un confinamiento. Una situación con la que se venía especulando en los últimos días cuando se dictaron las órdenes de aislamiento de León y Palencia, pero que la mejoría experimentada por la ciudad parece que la aleja de forma momentánea.

En cuanto a la publicación, cuyo subtítulo es ‘Fuego y olvido sobre el Convento de Belén’, se trata de un volumen coeditado entre el Ayuntamiento y la Universidad de Valladolid, que está coescrito por los profesores Asunción Esteban y Manuel González, y cuenta con prólogo del cronista de la ciudad, Teófanes Egido. De hecho es éste último quien, en las páginas iniciales del libro, aplaude el “rigor histórico” del ensayo al asegurar que su lectura "ayudará a salir de la amnesia, a recobrar el pulso y la memoria; o sea, a conocer y querer más y mejor a Valladolid”.

Puente destacaba que este libro, que salda una deuda histórica de Valladolid con las mujeres del hoy desaparecido Convento de Belén, es una profunda y rigurosa y narración sobre la desaparición de este espacio religioso, cuya historia acompaña al mismo tiempo el crecimiento y la evolución de la propia ciudad": “La historia de nuestro querido Valladolid empapa cada página de este libro imprescindible”, señalaba.

Por su parte, el prologuista, Teófanes Egido, aseguraba que esta publicación es más que una historia de Valladolid”, ya que “recurre también a los sentimientos, a realidades que no suelen tenerse en cuenta, con una documentación formidable pero también, por fortuna, con imaginación i fantasía, tan necesarias para reproducir el recuerdo”.

“La comunidad de Belén sobrevivió a la tragedia de los autos de fe: a mediados del siglo XVII es tan numerosa como antaño e incluso estrena fachada nueva de su iglesia. Tampoco el proceso secularizador de la Ilustración afectó de forma notable al convento. La crisis llegaría en el siglo XIX, con las desamortizaciones, que cambiaron el rostro de Valladolid”, explicaba, en declaraciones recogidas por Ical.

Finalmente, el rector de la UVa ponía en valor que las aportaciones rigurosas con valor científico como las que se expresan en este libro "contribuyen a que nuestra sociedad, recuperando la memoria y conociendo la historia, puede ser más justa y humanística”. Para Antonio Largo, esta publicación “visibiliza” la pérdida de elementos del Valladolid histórico, a partir del que era el epicentro del luteranismo en la ciudad, el Convento de Belén, de donde salieron alguna de las mujeres condenadas en 1559.