En defensa de la libertad, de la Constitución y de la democracia

Una Nación como la española no se improvisa en unas horas por quienes tienen intereses egoístas y desbocados y quienes no creen en los valores esenciales que han de soportar siempre una sociedad, como aquello de quién dijo que una nación era algo discutido y discutible.

Una nación como la española tiene enraizada su origen hace veintidós siglos ni más ni menos y un heroico pueblo, nuestros antepasados, supo legar al mundo, el valor de la libertad, el honor, la dignidad, el sacrificio, la nobleza de espíritu, la comunión de esfuerzos, la verdad, el valor, la virtud, la independencia y la paz . Son esos valores que custodia Numancia, los que han sido hilo conductor de los hitos de nuestra historia, tan admirada por el mundo, y junto a Roma, y el cristianismo, raíces de la historia y cultura europea hasta la creación de los derechos humanos y la democracia, siendo España principal actor, pionera de la igualdad de derechos, impulsores de nuestra cultura, religión e idioma en un nuevo mundo, así como con la circunnavegación a nivel global; tras el objetivo común de los reinos cristianos durante muchos siglos atrás, la marca hispánica, con Cataluña y Navarra protegiéndolo, Navas de Tolosa...hasta la unificación con los Reyes Católicos, para poner en marcha la magna empresa descrita tres líneas antes, y continuar con los siguientes Reyes que supieron solidificar todo lo anterior durante mucho tiempo, a la altura de lo que supuso en su época el imperio romano .

Es tan grande la labor, que en la decadencia tuvimos que transitar con nuevos esfuerzos, reconocer episodios fratricidas, y llegar hasta nuestros días con un balance global de rotundo éxito tras lo logrado y recuperar definitivamente la época presente con un hito sin precedentes, al caminar desde una transición ejemplar y una reconciliación y perdón por parte de todos, ya en el consenso de la dignidad más noble, a una democracia de rotundo aprecio y reconocimiento internacional, promovido y pilotado todo ello de nuevo por un gran Rey , Juan Carlos I.

En este largo y consolidado éxito de ya cuarenta años, un nuevo gran Rey, Felipe Vi, continúa ese exitoso camino de la democracia, en la que todos estamos comprometidos rotundamente, bajo nuestra constitución, nuestro estado de derecho, la división de poderes, la monarquía parlamentaria, la unidad de España, y todo ello con el firme propósito de reafirmar siempre, y proteger la libertad y la democracia.

Pues bien, todo esto donde resumimos comprimidamente un balance histórico auténticamente ejemplar, y como para sentirse muy sanamente orgullosos, habiendo aprendido, además, para siempre, de los momentos trágicos de nuestra historia para lógicamente - por eso estamos en democracia, en Europa y en el siglo XXI - , jamás de los jamases repetir, resulta que aunque no lo pueda creer nadie, y en medio de una trágica pandemia, con miles de muertos, algunos iluminados quieren acabar con la constitución y cambiar el sistema democrático que libremente nos hemos dado.

En la España de estos últimos meses, y de estas últimas dos semanas, siendo SM el Rey Felipe VI, el Jefe del Estado, y símbolo de su unidad y permanencia y que arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, como dice la Constitución, resulta que ya desde el debate de investidura, y tras el, como por ejemplo en la apertura solemne de la legislatura en el Congreso, en sede de la sala de prensa del gobierno, de nuevo en distintas sesiones parlamentarias, en la sede del partido imputado que apoya al gobierno de coalición, y de nuevo en el Congreso hace siete días, se está atacando, difamando, vejando, insultando, vilipendiando, injuriando, en todos esos lugares a SM el Rey, por parte del vicepresidente del gobierno y de ministros del gobierno. Ustedes creerán que estamos contando una broma de muy mal gusto, pero por desgracia no es una broma, es una verdad, a la que se añade que en ninguna ocasión el presidente del Gobierno ha dicho nada estando delante y escuchando directamente tantos insultos, vilipendios, injurias, y difamaciones, en sede parlamentaria o del gobierno. Es más, preguntarle por la extrema gravedad y ataque directo a la constitución y a la democracia, en sede parlamentaria, e irse por las ramas, sin cesar de inmediato a su vicepresidente y ministros. Esto ya es de aurora boreal por decirlo muy infantilmente, pero así mismo es verdad.

¿Alguien puede imaginar ser vejado, vilipendiado, difamado, e injuriado el Presidente de Francia, el Presidente de Portugal, la Reina de Inglaterra, el Presidente de Italia, el Rey de Suecia, o el presidente de Alemania, en el parlamento de sus países, por el vicepresidente, y ministros de los gobiernos de Francia, Portugal, Gran Bretaña, Italia, Suecia y Alemania, y los primeros ministros de Francia, Portugal, Gran Bretaña, Italia, Suecia, y la Canciller Alemana, no decir nada en el parlamento, tras escuchar en ese mismo momento las injurias y difamaciones de sus segundos en ejercicio, y sentados al lado, así como los insultos, vilipendios y vejaciones de los partidos apoyo de los gobiernos que dispongan de dicho apoyo, y todo ello dirigido contra sus Jefes de Estado?

No puedo, no soy capaz de hacer ningún comentario a esto, y menos que fuera algo ingenioso por máximo respeto a las naciones que cito, a sus Jefes de Estado a sus Primeros Ministros y Canciller y a sus ministros. Se comprenderá muy bien.

Pues bien, dado que en España si se está produciendo todo esto de extremísima gravedad, a lo que hay que añadir, la llamada consciente y solemne del vicepresidente segundo del Gobierno, el pasado 19 de septiembre, hacia el horizonte de una nueva Republica y el impulso de un nuevo modelo de estado, sin ocultar ninguna palabra, y abogando negociar los presupuestos con las fuerzas nacionalistas independentistas, de derecha e izquierda xenófoba condenadas por sedición, y con quienes no han condenado el terrorismo y cargan con tanta trágica memoria, en este marco, esto supone muy claramente una llamada a la insurrección, y a un golpe de estado premeditado, bien concebido y sin sonrojo, públicamente expuesto, y con alarde mediático; y lo que es aún peor, pudiendo ser todo ello declarado sin ninguna contestación por parte del gobierno del que también forma parte, y quedarnos atónitos con una dejación dolosa de la obligación del presidente del Gobierno para cortar de raíz esa exposición pública y también por la asunción por el mismo de dicha declaración, al oír y no decir nada. Una constante admisión por acción u omisión de un ataque frontal al estado, del que debiera ser permanente garante y que además es quien le legítima en su puesto.

Pocos días después, el pasado 25 de septiembre, SM el Rey que es el Jefe del Estado es obligado a no poder asistir al acto de entrega de despachos a los jueces en Barcelona, habiéndose entregado y recibido las invitaciones, bajo la presidencia del Rey, y es el presidente del Consejo General del Poder Judicial, quien se lamenta con “enorme pesar, por la no asistencia de SM el Rey por la enorme dimensión constitucional y política y expresión del apoyo permanente de La Corona al poder judicial, en su defensa de la constitución y de la ley”

Termina el acto y un juez grita Viva el Rey, al que se suman todos los asistentes, y al ministro de Justicia, le descubre el micrófono diciendo tras el Viva, que “se han pasado tres montañas”. Dice mucho con ello...

El Rey, siente no haber podido asistir, y el ministro de Comercio dice que la monarquía maniobra contra el Gobierno democráticamente elegido incumpliendo la constitución que impone neutralidad, mientras es aplaudida por la extrema derecha y el vicepresidente dice que respeto institucional significa neutralidad política de la jefatura del Estado. El presidente no dice nada, ante tal voladura de la constitución.

El miércoles pasado en el Congreso nuevamente se insulta y veja al Rey por parte de un diputado independentista socio del gobierno y del propio vicepresidente, y el presidente del Gobierno en ejercicio de su alta función, de nuevo agredida profundamente la constitución en la máxima jerarquía del Estado, consiente y no dice nada, y la presidenta del Congreso, tercera institución del Estado, tampoco, y cuando se le pide por la oposición retirar del diario de sesiones, las injurias contra él Rey, se escuda en libertad de expresión. Esto que es una traición al Jefe del Estado y a la constitución en sede parlamentaria y en una democracia europea no podría haberse sostenido un minuto, por ataque a los fundamentos de nuestro estado de derecho y de nuestra democracia.

Todo ello - ya en el delirio de pretender la manipulación de la sociedad -, dentro de una estrategia para achacar a la oposición que al defender al Rey, el Rey ya no es neutral y le hacen flaco favor, - no nos hagan el trabajo señorías...dicho también por el vicepresidente -, pero dicho todo ello por quien agravia, vilipendia e injuria al Rey todos los días - tampoco cortado y condenado tal hecho perverso e insurrecto por el presidente del Gobierno -, ....es simplemente de manual comunista revolucionario, evidentemente, y así poder con ello argumentar una perversa mentira y manipulación burda como excusa para el plan.

Estalinismo comunista y nazismo nacional socialista Goebeliano , unido, y en estado puro.

Preguntado el presidente del Gobierno el viernes pasado en Bruselas, tras la cumbre europea acerca de lo ocurrido en el Congreso dos días antes sobre la figura de Felipe VI, contesta su rotundo y determinante compromiso con el pacto constitucional y con la monarquía. Dos pasos alante y uno atrás.

¿Alguien comprende cómo el presidente del Gobierno, calla y no cesa al vicepresidente y ministros por injuriar y vilipendiar al Rey en el Congreso - su presidenta cómplice -, y fuera de el, y sin embargo dos días después dice lo que dice en Bruselas ? ¿ Será que en Bruselas y resto de Europa no se comprendería no defender al Jefe del Estado, y por tanto a la constitución ? ¿Pero que broma corrupta es esta...un día participando de los ataques al Rey, de manera cómplice, al callar y omitir su responsabilidad y obligación de defensa y otro día lo contrario? ¿Es esto parecido a aquello que dijo sin ser presidente que fue rebelión lo de Cataluña y después siendo ya presidente desdecirlo su vicepresidenta , por el hecho de una cosa decirla como persona con su nombre y apellido y poco después lo contrario por ser presidente?

Ya que estamos en Bélgica, ¿alguien entendería que el vicepresidente y ministros del gobierno belga insultaran, vejaran, vilipendiaran, e injuriaran al Rey de Bélgica en el parlamento belga y el primer ministro de Bélgica callar y no decir nada ?.

Veamos, si fuéramos menores de edad, muy mal educados, estando en un caso práctico de estudios y decidimos insultar, vejar e injuriar al Rey en el parlamento y fuera de el y plantear un cambio de régimen, día a día, por quien ha prometido lealtad a la cabeza del estado para poder ejercer en el gobierno, consideraríamos al ser menores y sin responsabilidad de gobierno pues estamos en un supuesto imaginario, que tal ignominia, vejación, perversa actitud, desvergüenza, impostura, vilipendio, es imposible de sostener por quebrar todos los principios básicos de máximo respeto a quien representa la cúspide del estado, amparado y definido así por la constitución, e inmediatamente terminar el supuesto, por haber traspasado todos los límites y esos menores de edad no haber comprendido nada y no dar la talla para seguir trabajando un caso práctico en su formación. Suspenso categórico y apercibimiento a todos por querer reírse de lo enseñado por sus profesores. No más oportunidades por continuado deprecio a lo aprendido y requerimiento a sus padres, por haber perdido el norte sus hijos y ser muy mal ejemplo para toda la comunidad.

Pero estamos con personas mayores y en representación de los españoles como diputados y también representando a los españoles como gobierno, tras prometer lealtad al Rey y a la constitución para ejercer de presidente del Gobierno y como vicepresidente y ministros de un gobierno amparado por la constitución del Reino de España.

Pues bien, lo que estamos viendo todos los días es de tal gravedad, oyendo y viendo en directo tales desplantes, feos, acosos, desprecios, faltas de respeto, mala educación, y a partir de ahí, subiendo el diapasón, tantas vejaciones, actitudes irreverentes, insultos, injurias, vilipendios, a SM el Rey que es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, que nadie en su sano juicio puede dar crédito. Todo esto lo vemos en el País Vasco, en Navarra, en distintos grados, en Cataluña de forma ominosa, y permanente, en el parlamento y en el Gobierno de la nación, de forma constante. Cualquiera creería que estamos en una ficción cinematográfica, pero es la muy triste realidad. De no poder creer en una democracia europea del siglo XXI.

Ataques gravísimos y subversivos al Rey de todo tipo, recibiendo insultos y desprecios inadmisibles nuevamente estos días por las instituciones catalanas, y el presidente del Gobierno seguir callando cómplice para no quebrar sus planes. Ataques a la justicia, para querer anularla, con el mayor descaro irrespetuoso y también desde la vicepresidencia del Gobierno, y el presidente nuevamente admitir cómplice gravísimamente ello. Ataques también desde esa instancia a los medios que critican tales situaciones, y el presidente seguir aceptándolo. Llamada subversiva al cambio de régimen y a la tercera Republica, llamada a los referéndums de independencia, y de nuevo recrudeciendo y multiplicando los agravios al Jefe del Estado en sede parlamentaria y gubernamental, todo ello el vicepresidente y cómplice la presidenta del Congreso, y el presidente del Gobierno dejar hacer, silencio cómplice, y no destituir fulminantemente a su vicepresidente y ministros, en una democracia, así como conculcando el mandato constitucional una y otra vez.

Todo esto no deja más camino que advertir de un plan muy bien trazado, sofisticado, y por etapas progresivas, allanando un camino de opinión pública de manipulación gravísima, para llamar a la insurrección, - sublevación de un colectivo contra la autoridad-, subversión, - trastocar o dar la vuelta al orden establecido, bien sea de índole política, social o moral , o alterar el orden público o la estabilidad política-, confabulación, - acuerdo o alianza contra algo o alguien, para llevar a cabo una actividad ilegal, ilegítima, o contraria a la ética -, difamación, - comunicación a una o más personas de una acusación que se hace a otra que puede causar a esta menoscabo de su honor, dignidad o reputación, sin tener pruebas -, revuelta, - agitación que produce alteración de orden público-, agitación, - alterar a una persona provocando inquietud -, levantamiento, - rebelión de un grupo numeroso de personas contra la autoridad -, alzamiento, - revuelta o rebelión -, perturbación, - trastornar o alterar el orden o concierto, quietud o sosiego de algo o alguien, provocar intranquilidad -, desestabilización, - alterar el orden o la estabilidad, seguridad o equilibrio de algo -, y podríamos continuar...

La amalgama perversa en el plan es tal, que nos preguntamos si ya hay que atender a lo que significan las figuras jurídicas de Lesa Majestad - haber sido lesionada moral o materialmente, la majestad, simbolizada en el monarca, o como ofensa o crimen en contra de un estado, sea en forma de monarquía o republica -, Lesa Patria - forma de rebelión que causa estragos en la economía o moral de un pueblo -, o la Alta Traición - delito que consiste en un acto de extrema deslealtad respecto a un país o a su Jefe de Estado, intentando un golpe de estado. Es el delito que se comete contra la Patria y como atentado grave contra la seguridad interior o exterior del Estado. Es el delito cometido contra la persona del Jefe del Estado, o contra el honor, la seguridad o la independencia del Estado - .

Si atendemos, decíamos, a todo ello, muy bien podríamos escribir una enciclopedia de todo lo que está pasando hoy en España y equiparándo la situación al significado literal de todos los términos descritos, a los que seguramente se pueden añadir muchas figuras más.

Los pasos bien medidos que se están dando legislando cuestiones que dividen a la sociedad - memoria democrática, eutanasia, educación concertada, de nuevo el aborto, etc -, sin necesidad alguna, la búsqueda de tensiones llamando a la unidad, pero traicionándola como hemos visto en Madrid de forma más que escandalosa, yendo el presidente del Gobierno a visitar a la Presidenta de Madrid y casi simultáneamente llamar a la manifestación en contra del gobierno regional, con declaraciones incendiarias por medio, de su subordinada, estar teóricamente durante cuatro días aceptando el plan de Madrid y al quinto buscar excusas para con una orden ministerial, con golpe de mano dictatorial cerrar Madrid; son todos ellos, de una perversión sin precedentes, en una hoja de ruta. Todo ello, así mismo, en cuanto a Madrid, para atacar al abordaje maquiavélicamente el gobierno de Madrid, con las artes de quién no tiene ética alguna, y con una perfecta planificación mediática para manipular demagógicamente a los madrileños sin respeto alguno.

Aprovecho para felicitar a la Presidenta de Madrid por representar exactamente lo contrario. La ética y la prioridad de las vidas de los madrileños, por encima de cualquier otra cosa, y el recto proceder como objetivo de gobierno, que da ejemplo a todos.

Esto es algo que forma parte de una hoja de ruta muy bien maquinada, en medio de los perversos ataques, menosprecios, calumnias, difamaciones, insultos, injurias, vilipendios, ni más ni menos que a la piedra angular del estado, que nos representa a todos los españoles, a quien tiene encomendado simbolizar por mandato de la constitución, la unidad y permanencia del Estado, y siendo ello así, ser el mismísimo gobierno quien transgrede y ataca esta máxima función del Rey , y por tanto agredir a la cabeza del Estado, y por tanto, así mismo, al propio Estado, a quien deben además lealtad, como gobierno, por promesa en su toma de posesión gubernamental, perjurando de ello, y acompañado de ilegítimos acuerdos todos los días y ya sin disimulo con quienes tienen por objetivo llamar al cambio de régimen, a la división de España y a la abolición de la propia monarquía parlamentaria y de la constitución, como por ejemplo hemos visto en las últimas horas, no permitiendo ir al Rey a Barcelona, por cuestiones de seguridad primero, pero de " convivencia " por cercanía a la destitución del presidente de la Generalidad y del aniversario del referéndum golpista... después. Es decir, por no poder enfadar a los independentistas sediciosos, muchos en la cárcel, con los que el Presidente del Gobierno está ilegítimamente pactando los presupuestos, y buscando su indulto, para conseguirlo.

¿Cabe mayor ataque, abordaje y golpe al estado del propio gobierno - gobierno, además, imputado, y desde ayer también por otra vía y otros hechos, pendiente el vicepresidente de que el Tribunal Supremo le investigue, a petición del Juez -; prohibiendo a la más alta magistratura del Estado ir a una parte del estado, y por

tanto impedir su función constitucional de diverso tenor y muy en especial en esa ocasión, con el poder judicial, para el gobierno no malograr sus acuerdos con los sediciosos, en los que los insurrectos sediciosos imponen al gobierno las condiciones para poder el Presidente del Gobierno seguir gobernando, admitiendo las condiciones chantajistas de los que están en la cárcel por atentar contra el estado, y cuyas condiciones son las necesarias para dar pasos firmes para la independencia y sabedor pleno el gobierno de ello, y también todos los españoles por propia boca de los delincuentes que sin rubor aseguran, sin arrepentimiento alguno, querer volver a delinquir para lograr su objetivo de independencia ?

Un perverso golpe, ataque y asalto al estado, por etapas y acelerándolas. Un golpe a la constitución en toda regla, reiteraré constantemente, con un paso más allá de lo ocurrido en Cataluña, y acompañado todos los días el gobierno, que además está imputado vía el partido del vicepresidente, por quienes perpetraron el golpe sedicioso en Cataluña, y que apoyan al gobierno en esta nueva etapa. Una usurpación del gobierno de lo que no es suyo, pero a lo que prometió lealtad . La constitución de todos los españoles. Una usurpación del gobierno a los fundamentos y también a los creadores de nuestra democracia.

Es obligación de todos impedirlo por todas las vías democráticas y de los políticos y partidos que respetan la constitución, incluido especialmente el del presidente, que fue un participe esencial en la constitución, y por tanto en traer la democracia. Una obligación de todos los demócratas, unirse para parar esta gravísima injusticia y usurpación a todos los españoles, y a nuestra ejemplar democracia.

En Europa no pueden creer que en una democracia europea, mientras todos estamos combatiendo una trágica pandemia y sus graves consecuencias en todos los órdenes, en España , además de ser quien peor lo hacemos y quienes desgraciadamente más muertes tenemos, simultáneamente y aprovechando la dolorosísima situación, no nos cansaremos de decir, se quiera cambiar nuestra democracia europea atentando perversamente, por plazos, con distinta intensidad, por hitos, confundiendo y manipulando mediáticamente a la sociedad diariamente, y muy sofisticadamente; contra la constitución, la división de poderes, la Jefatura del Estado, el estado de derecho, la libertad y la democracia.

La sociedad civil llama al gobierno para pedir perdón ante tal gravísima perversión e inadmisible provocación, así como por el permanente cúmulo de hechos incontestables tan extremadamente graves, y exigir y dar cuenta de todas las responsabilidades y terminar esta ignominiosa situación sin precedentes en el siglo XXI, en las democracias europeas y occidentales.