Una sentencia “indigna” para el conductor ebrio que acabó con la vida de Lucía en Aranda de Duero (Burgos)

La juez estima que su arrepentimiento, pese a circular a 120 kilómetros de hora y sin luces en una vía urbana, le exime de ir a la cárcel

Estado en que quedó el coche donde viajaba Lucía
Estado en que quedó el coche donde viajaba LucíaLa Razón

“Iremos donde haga falta para que se haga justicia”. Así lo manifiesta Alicia Puertas, la madre de Lucía, que fallecía hace tres años en un accidente de tráfico, cuando viajaba con su pareja y su hija de dos años, y fueron embestidos por un Porsche, en plena Avenida Castilla de Aranda de Duero, cuyo conductor daba una tasa de 0.9 miligramos por litro -totalmente ebrio-, circulaba a 120 kilómetros por hora en un tramo de 30 e iba sin luces. Un choque brutal que hizo que el vehículo donde viajaba la víctima y sus acompañantes se desplazara de más de 80 metros.

Tres años después, y tras sucesivos aplazamientos del juicio, por causas como el coronavirus, la sentencia llegaba condenando al conductor a dos años de prisión, pero con la recomendación que no entre en la cárcel por entender que se encuentra rehabilitado y por el arrepentimiento que ha demostrado en el juicio. Una “sentencia vergonzosa”, cataloga la madre de la fallecida en declaraciones a LA RAZÓN, quien relata los tres años de angustia vividos por esta familia para “al final encontrarte con esto. Es de locos. La vida de nuestra hija no vale nada”, lamenta.

Cartel que se puede ver por las distintas calles de Aranda de Duero
Cartel que se puede ver por las distintas calles de Aranda de DueroLa Razón

A lo largo de estos tres años sus abogados han intentado llegar a un acuerdo, pero la familia ha desistido y rechaza el dinero de la indemnización. “Eso no nos va a devolver a nuestra hija y no vamos a descansar hasta que se haga realmente justicia”, por lo que tienen la intención de recurrir esta decisión judicial o bien yendo al Supremo o a Europa. “Mi marido que enfermó a raíz del accidente y yo somos jubilados y tenemos todo el tiempo del mundo”, indica. Además, también reprocha la actitud en el juicio del fiscal, que “parecía que iba en nuestra contra y que antes de entrar al juicio nos preguntó que qué nos parecía pedir un año de prisión. Le dijimos que no, que debía pagar la pena máxima, los cuatro años”.

De hecho han colocado carteles por las calles más céntricas de la capital ribereña, con una imagen de su hija y donde se pide justicia para ella. “Está claro que si tienes dinero te libras de la cárcel”, asegura por lo que pide que hay que endurecer más estas leyes para que todo aquel que conduzca bajo los efectos del alcohol y se lleve por delante la vida de una persona termine con sus huesos en prisión.

Imagen de Lucía
Imagen de LucíaLa Razón

Tres años de angustia y con secuelas importantes en una familia que no ha levantado cabeza. La pareja de Lucía tiene una lesión crónica en la espalda por el impacto del accidente mientras que la niña tuvo una fractura de tibia y cada poco tiene revisiones para su buen desarrollo.

Ahora tras este chasco inesperado por parte de la Justicia, Alicia Puertas seguirá adelante buscando que se haga justicia y que llegará donde tenga que llegar por la memoria de su hija.