El crimen de la Guardia Urbana: la pieza hallada en el maletero del urbano muerto coincide con un llavero

Los restos metálicos encontrados también son compatibles con una bala convencional

La comitiva judicial del crimen de la Guardia Urbana se desplaza al escenario del crimen con los acusados en Barcelona
La comitiva judicial del crimen de la Guardia Urbana acude para comenzar la inspección ocular del escenario del crimen, la casa de la acusada Rosa Peral en Cubelles (Barcelona), con uno de los acusados, Albert López para realizar el recorrido que supuestamente hicieron los acusados la noche del crimen y el punto donde se halló el cadáver, en Barcelona (España), a 24 de febrero de 2020. 24 FEBRERO 2020;BARCELONA;GUARDIA URBANA Pau Venteo / Europa Press 24/02/2020 Pau Venteo Europa Press

La pieza metálica hallada en el maletero del coche calcinado junto al cadáver de Pedro Rodríguez coincide con un llavero e incluso con una bala convencional, pero no se trata de un proyectil de la Guardia Urbana de Barcelona, cuerpo al que pertenecía la víctima y sus dos presuntos asesinos, su novia Rosa Peral y el amante de ésta Albert López.

Así lo han determinado los análisis llevados a cabo por los peritos de balística de los Mossos d'Esquadra, cuyos resultados han explicado este jueves ante el jurado popular de la Audiencia de Barcelona que juzga a los dos acusados por la muerte de Pedro en mayo de 2017, abandonado en las inmediaciones del pantano de Foix.

A raíz de las pruebas practicadas, los investigadores han descartado que el indicio que encontraron en el maletero del vehículo fuese una bala como las que emplea habitualmente la Guardia Urbana porque su núcleo era plomo, por lo que desechan la hipótesis de que éste fuera el proyectil que faltaba en la pistola de Rosa.

Ello desmiente además la coartada de Albert, que incriminó a su amante por haber disparado a Pedro y aseveró que su participación en el crimen se limitó a ayudarla a deshacerse del cuerpo.

La composición de la pieza encontrada encaja en cambio con la de la bala en forma de llavero conmemorativo que la víctima y su exmujer regalaron a los invitados el día su boda y que el magistrado requisó para cotejarla hoy.

Durante la sesión, la más técnica desde el inicio del juicio, los peritos han empleado un martillo para partir el llavero en dos, lo que les ha permitido afirmar que se trata de una "bala blindada con núcleo de plomo" pero sin pólvora, es decir, es "compatible" con la pieza metálica del maletero, pero incapaz de ser disparada.

La tercera posibilidad es que los restos metálicos del maletero fueran efectivamente una bala convencional de plomo, una munición que no es "habitual" pero que, según los mossos, "no sería difícil comprar y menos para personas que trabajan en el sector de la seguridad".

En ese caso, han aclarado que podría haber sido disparada con el arma reglamentaria de los acusados, aunque han matizado que desconocen si el proyectil fue usado o simplemente arrojado al maletero para confundir a los investigadores.

Y es que una de las claves del juicio es desvelar cómo fue asesinado Pedro, dado que ninguno de los procesado reconoce el crimen, sino que apuntan al otro y alegan que no estaban presentes en el momento de la muerte.

No obstante, los peritos han avisado de que la forma de la pieza metálica no coincide con la morfología de ningún tipo de bala, lo que no quita que pudiera serlo porque el horno que emplearon para los análisis no alcanza temperaturas tan elevadas como las que se registraron en el maletero del vehículo carbonizado.

Finalmente y en cuanto a una segunda pieza metálica que la policía también encontró en el interior del coche, han descartado “totalmente” que fuese un proyectil.