La Generalitat premia a los sanitarios con una paga extra pero no revierte el recorte salarial del 5%

Achaca al Gobierno la responsabilidad de compensar la rebaja del sueldo aplicada en 2010

Las protestas a las puertas centros sanitarios se extienden por Cataluña
Profesionales del Hospital Clínic de Barcelona durante una concentración para reivindicar el 5% del salario recortado en 2010.Andreu DalmauEFE

La Generalitat ya tiene lista la compensación que percibirá el sector sanitario por la pandemia del coronavirus: se trata de una paga extra que los trabajadores ingresarán con la nómina de agosto y que variará en función de la categoría profesional, la atención presencial llevada a cabo y la exposición directa al virus. En concreto, el personal de hospitales, ambulatorios y centros clínicos en general recibirán entre 350 euros -como mínimo- y 1.350 máximo, mientras que los profesionales de las residencias obtendrán hasta 900 euros.

Por ejemplo, un facultativo recibirá entre 1.000 y 1.350 euros de bonificación dependiendo del tiempo de trabajo presencial (en una horquilla que va desde menos del 50% a más del 80% de su dedicación) -sus residentes, entre 700 y 1.000-; el personal de enfermería, entre 800 y 1.150 euros (los residentes, entre 500 y 800); los técnicos sanitarios ingresarán entre 350 y 500 euros, mientras que el restos e profesionales, entre 350 y 450 euros.

Esta gratificación irá dirigida a profesionales del Sistema Sanitario Integral de Utilización Pública de Catalunya (Siscat), incluidos centros con conciertos que forman parte de la red pública. La consellera de Salud, Alba Vergés, ha remarcado que la medida va dirigida al personal del Siscat, y ha añadido que la sanidad privada ya no está integrada bajo la dirección del departamento de Salud.

Estas son las líneas maestras de un plan de compensación a los profesionales de servicios esenciales de Cataluña que costará hasta 140 millones de euros y que se incorporará en los presupuestos de este 2020, según ha detallado en rueda de prensa el vicepresidente económico de la Generalitat, Pere Aragonès. En concreto, recibirán la paga extra los sanitarios y trabajadores que hayan estado en activo entre el 1 de marzo y el 31 de mayo, incluidos aquellos que hayan causado baja por el coronavirus.

Esta bonificación por la lucha contra la Covid-19 se podría extender a 2021 y 2022, aunque con cuantías menores a las de este año. En concreto, Vergés ha anunciado que el montante para los próximos ejercicios será de 40 millones al año y se pactará con los sindicatos.

Eso sí, pese a premiar al personal clínico y de residencias con una paga extra en verano, la Generalitat descarta por ahora revertir el recorte del 5% del sueldo de los sanitarios, tal como reclaman a diario y especialmente desde el inicio de la pandemia. La rebaja se llevó a cabo a nivel estatal en 2010 a todos los trabajadores públicos para hacer frente a la crisis de entonces y aún no se ha restituido.

Respecto a este 5%, el vicepresidente ha esquivado la responsabilidad y ha explicado que como fue una decisión de La Moncloa de recortar el salario en ese porcentaje a todos los trabajadores públicos, debería ser también el actual Ejecutivo el que afronte esta cuestión. Y es que la historia viene de tan lejos como la recesión de hace una década: entonces, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero bajó el 5% del sueldo a los funcionarios, una media que la Generalitat replicó en Cataluña con los trabajadores públicos.

Ahora, diez años después, el personal sanitario denuncia que todavía no lo ha recuperado y carga contra el hecho de que los presupuestos catalanes para 2020 no incluyan su reversión. De hecho, el Parlament rechazó a finales de abril una enmienda de la CUP para incluir la dotación de los profesionales sanitarios en los Presupuestos con votos en contra de los socios de Govern: JxCat y ERC.

Sí confirmó el Govern que los sanitarios y trabajadores del sector recibirán el 60% de la paga extra correspondiente al ejercicio de 2013, aún pendiente de pago. Además, Aragonès ha aprovechado la comparecencia para clamar contra la infrafinanciación crónica del sistema sanitario catalán, que a su juicio es en gran parte responsabilidad del Gobierno.