Un juez mantiene la semilibertad de Carme Forcadell y Dolors Bassa

Rechaza suspender el tercer grado pese a que admite el recurso interpuesto por la Fiscalía

Oxígeno para algunos presos independentistas. Un juez ha rechazado suspender provisionalmente el tercer grado a la expresidenta del Parlament Carme Forcadell y la exconsellera Dolors Bassa, a diferencia de lo que ha ocurrido con el resto de condenados, aunque ha admitido el recurso interpuesto por la Fiscalía.

En la resolución, el juez argumenta que no tiene efectos suspensivos un recurso contra una decisión administrativa -en este caso, la concesión del tercer grado por parte de la Generalitat- en primera instancia, sino un recurso contra una decisión judicial. Es decir, no se puede aplicar una suspensión hasta que se presente un recurso de apelación ante el Tribunal Supremo contra la resolución que pueda dictar el propio juez de vigilancia penitenciaria.

“Consecuencia de todo lo anterior es que cabe valorar ni en la Disposición Adicional ya citada ni en el Auto de la Sala se hace referencia a la adopción de medidas cautelares previas en momento procedimental anterior a la interposición de recurso de apelación contra Auto definitivo en materia de grado”, indica el juez. “La suspensión una vez interpuesto recurso de alzada no está expresamente regulada, como se ha dicho, y más teniendo en cuenta que la aplicación de tal suspensión puede afectar a una restricción de derechos al poder dar lugar al inmediato reingreso penitenciario”, concluye.

Asimismo, en relación a Forcadell, el magistrado le da un plazo de 10 días para que alegue lo que considere pertinente al recurso de Fiscalía contra su tercer grado, mientras que respecto a Bassa, desestima la suspensión cautelar de la aplicación del 100.2 teniendo en cuenta que ya está superado y que la competencia es del Tribunal Supremo.

Rull y Turull

En cambio, los exconsellers Josep Rull y Jordi Turull regresarán esta tarde a prisión bajo la suspensión del tercer grado y se unirán a la situación de los otros cincos presos independentistas. Todos ellos vuelven a un segundo grado estricto: es decir, sin aplicación tampoco del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que permite a los presos salir a trabajar o hacer voluntariados.