Educación

La Generalitat de Cataluña: "A la Justicia española no le corresponde decidir sobre nuestro modelo lingüístico en la escuela"

El TSJC declaró "inconstitucional" el nuevo proyecto catalán sobre la enseñanza de lenguas

Anna Simó, en la imagen junto a Pere Aragonès
Anna Simó, en la imagen junto a Pere AragonèsEuropa Press

La consellera de Educación de la Generalitat, Anna Simó, sostuvo que “no le toca” al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) decidir sobre la constitucionalidad del modelo lingüístico en las aulas catalanas.

Lo dijo después de que el TSJC calificara de inconstitucional la ley catalana que buscaba evitar porcentajes de lengua en las aulas y afirmara que “no pueden crearse etapas de inmersión que puedan perjudicar” a los estudiantes que están temporalmente en Cataluña.

“¿Pretenden que cambiemos el modelo educativo de todo un país por unos alumnos que están de paso? ¿Qué es esta locura?”, dijo la consellera, en respuesta a una interpelación del diputado de Vox Manuel Jesús Acosta sobre lengua en el Parlament.

Por su parte, Acosta acusó al Govern de “escupir” las sentencias y de adoptar, en sus palabras, un modelo educativo sectario que excluye el castellano y los conciertos de las escuelas que separan por sexo.

También interpelaron sobre lengua a Simó el diputado de la CUP Carles Riera y la diputada de Cs Anna Grau.

Riera le reprochó que la inmersión lingüística no se aplicó, según él, por culpa de los sucesivos gobiernos de la Generalitat, y pidió desplegar el “aparato legislativo de recursos docentes necesario para aplicar la inmersión”.

Grau aseguró que no se entiende por qué recula el catalán con tantos años de inmersión lingüística, y que “es imposible imponer el catalán y no ir en contra del castellano”.

En respuesta a las interpelaciones, Simó defendió que “no es opinable” que se ha producido una reducción del uso del catalán en el ámbito educativo porque así lo demuestran los hechos, sobre todo en las interacciones entre el alumnado, en sus palabras.

También sostuvo que la inmersión lingüística es una herramienta para avanzar en la normalización y evitar la “reculada” del catalán.