Sociedad

42 años sin Félix, pero con un gran proyecto por delante

Se anuncia la creación de los premios Félix Rodríguez de la Fuente, una iniciativa que visibilizará a científicos y divulgadores de nuestro país

Fotografía de Félix dibujando un cormorán
Fotografía de Félix dibujando un cormorán FOTO: cedida por RTVE Creative Commons

Una avioneta se estrelló a 8000 kilómetros de Madrid. Eran las 23:30 del 14 de marzo de 1980 y la noticia cruzo el Atlántico en plena noche, sobrevolándolo con la forma frías ondas de radio. Fue una travesía transoceánica en perfecto silencio, como si La Tierra estuviera en shock, paralizada por la pena, tratando de asimilar lo que nunca debió ocurrir. Con las primeras luces del 15 de marzo, las ondas rompieron en nuestras costas y el silencio desapareció de inmediato: Félix había muerto. La noticia visitó cada casa y llamó a sus televisores y radios como tantas veces había llamado el propio Félix. Su nombre, por primera vez, era mensajero de malas noticias, porque no había fallecido un solo hombre, sino tres: un sabio, un visionario y, en cierto modo, un amigo. Cuarenta y dos años después todavía no le hemos olvidado, y esa es la mayor prueba de su grandeza.

Félix Rodríguez de la Fuente llegó en el momento preciso y estuvo en el lugar adecuado. Tenía el mensaje que necesitábamos escuchar y la claridad para ser escuchado. Despertó una conciencia medioambiental que habíamos aletargado e inspiró a mucho más que una generación. Desde entonces, otros han seguido sus pasos, pero nadie ha logrado encabezar un fenómeno social como el que avivó aquel naturalista. Los motivos son complejos, porque ha habido comunicadores más magnéticos e intelectuales más eruditos, pero todos han vivido a destiempo. Félix no solo era bueno, sino que era el único (o así lo mostraban los medios). La pluralidad de las nuevas tecnologías ha puesto fin a todo aquello y, ahora, no cabe esperar un nuevo Félix, con él se fue el último de una especie. Sin embargo, las redes también nos traen muchas ventajas y la comunicación evoluciona, adaptándose a la nueva era. Precisamente por eso, 42 años después de que aquella avioneta se precipitara sobre Alaska, se presenta un premio con su nombre para reconocer a los divulgadores y científicos de nuestro país.

Fotografía de Félix abrazando a un lobo.
Fotografía de Félix abrazando a un lobo. FOTO: cedida por RTVE Creative Commons

Los premios Félix Rodríguez de la Fuente

Hoy mismo, en conmemoración de la fecha de su muerte (y de su nacimiento), se ha anunciado la creación de los primeros premios Félix Rodríguez de la Fuente. A la cabeza de esta iniciativa se encuentra Odile Rodríguez de la Fuente, una de las hijas de Félix y, a su lado, la compañía de comunicación científica 119 Element. Parece mentira que todavía no existiera un premio con su nombre, pero así es, y nace en una época en que hace más falta que nunca. La crisis climática es cada vez más evidente y, por suerte, los medios están entendiendo que el peligro no es cuestión de ideologías, sino de evidencias científicas. Vivimos en un momento clave, un punto de no retorno en el que conviene apostar por el cambio, y así lo dicen los expertos en climatología y biodiversidad. La amenaza que Félix veía asomarse en la lontananza ha avanzado a paso firme y ahora la tenemos a pocos palmos de nosotros.

Durante estos años son muchos los profesionales que han encomendado su vida a investigar y comunicar lo que está ocurriendo en nuestro planeta y los Premios Félix Rodríguez de la Fuente pretenden darles la visibilidad que merecen, porque es imposible tener a un nuevo Félix, pero, en su lugar, tenemos a cientos de ellos. Precisamente por eso, los premios se dividirán en 10 categorías que intentarán hacer justicia tanto a los científicos como a los comunicadores o incluso a los artistas. No importa el formato ni el medio, lo tradicional y lo moderno se unirán en estos galardones para demostrar que hay infinidad de formas de aportar valor a la sociedad.

Fotografía de Félix escuchando unas grabaciones en pleno campo.
Fotografía de Félix escuchando unas grabaciones en pleno campo. FOTO: cedida por RTVE Creative Commons

Un año más

Por desgracia, tendremos que esperar hasta el 14 de marzo de 2023 para que tengan lugar la primera entrega de premios. Poco se puede adelantar de esta iniciativa, la cual promete sacudir el panorama de la divulgación ambiental en nuestro país y, en cierto modo, de la comunicación científica. Lo que sí sabemos es que cuenta con la colaboración de RTVE y, sobre todo, que en el jurado habrá profesionales de la talla de Astrid Vargas, la prestigiosa doctora en Biología de la Conservación, o de Fernando Valladares, experto en el estudio de la biodiversidad y el cambio climático.

Mucho es lo que puede cambiar en un año, pero el nombre que aviva este proyecto ya ha sobrevivido al paso de las décadas. Porque hay espíritus que perviven y, para fortuna de todos, hubo una parte de Félix no murió en Alaska.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • A pesar de que Félix Rodríguez de la Fuente es considerado como una de las personas más queridas de nuestra historia reciente, también tiene sus “sombras”. Algunas de las escenas más famosas de El hombre y La Tierra fueron grabadas con animales troquelados, que es como se llama a aquellos que, si bien no están domados, sí se han acostumbrado a la presencia humana. Esta información rompió las fantasías de muchos espectadores que se sintieron engañados. En realidad, este tipo de prácticas son muy frecuentes y, sin ellas, sería imposible captar en vídeo algunos comportamientos, por naturales que estos sean.

REFERENCIAS (MLA):

  • Rodríguez de la Fuente, O. and Soriano, C., 2020. Félix, un hombre en la tierra. Planeta.
  • Varillas, B. and Rodríguez de la Fuente, F., 2010. Félix Rodríguez de la Fuente. Madrid: La Esfera.