Neurociencia

Tu cerebro no quiere ver lo que le da miedo

No querer ver aquello que nos provoca miedo podría ser un acto reflejo controlado por un pequeño grupo de neuronas

Niño escondido bajo unos cojines
Niño escondido bajo unos cojines ambermbPixabay

El miedo es un sentimiento que nos acompaña desde que nacemos. Aunque no es una sensación agradable, resulta un mecanismo muy útil para mantenernos alerta frente a las amenazas. Para muchas personas, además, el miedo viene acompañado de una necesidad física: apartar la mirada.

Nos tapamos los ojos viendo una película de terror, o nos negamos a mirar una herida sangrando o a mantener fija la vista en la profundidad de un barranco. Lo curioso es que esta incapacidad de enfrentar con la mirada al sujeto que nos provoca pavor no es exclusiva del ser humano. Compartimos el reflejo con muchos otros seres vivos. Si no, observa a tu mascota la próxima vez que vayáis al veterinario.

Un grupo de investigadores de la universidad de Tokio se percató de que este fenómeno también ocurría en las moscas de la fruta. Gracias a su investigación, descubrieron que dicho reflejo estaría relacionado con un grupo específico de neuronas. El cerebro de estos insectos podría ofrecernos, en el futuro, una analogía útil para mamíferos más grandes. Así pues, la investigación nos ayudaría a entender mejor nuestras propias reacciones frente a situaciones de miedo y fobias.

¿Qué es el miedo?

Aprendido o intrínseco, adaptativo o paralizante, puntual o patológico... No son pocos los estudios realizados para entender mejor esta emoción. Sobre todo, porque es un tema que nos atraviesa de una u otra forma a lo largo de nuestra vida.

Si estudiamos el miedo a nivel anatómico, observaremos que el órgano que orquesta todas esas sensaciones desagradables es el cerebro. Más concretamente, la amígdala cerebral.

Esta pequeña almendra, situada en lo más profundo de nuestro cráneo, funciona como un interruptor emocional. Cuando nos encontramos frente a cosas que nos hacen sentir sensaciones como miedo, aburrimiento o frustración, la amígdala segrega unas moléculas, llamadas hormonas, que envían información a todo el cuerpo.

En el caso de vernos en peligro, las hormonas activarán distintos procesos para ayudarnos a huir de la situación y ponernos a salvo. Por ejemplo, la presión arterial aumentará, el flujo de la sangre hacia los músculos será mayor, la adrenalina se expandirá por cada rincón de nuestro cuerpo y las pupilas se agrandarán.

Aunque en algunos animales, la extirpación de esta glándula ha eliminado por completo su percepción del miedo, parece que en humanos el mecanismo es más complejo. Dicha emoción está también ligada a los recuerdos y el aprendizaje, por lo que también se ven implicados otros agentes. Como, por ejemplo, la corteza cerebral, la cual está relacionada con el juicio, la imaginación y la toma de decisiones.

Pero ¿qué ocurre cuando esa sensación de huida aparece frente a cosas que, a priori, no suponen una amenaza? Si el miedo pasa de ser un mecanismo de supervivencia a algo paralizante, estamos hablando de un caso de fobia.

Las fobias son aquellas reacciones de terror desmesurado que se dan de forma recurrente frente a cosas que no representan ningún peligro real. Y las hay de muchos tipos. Desde las más típicas, como las agujas o las arañas, a cosas tan inverosímiles como un color o un objeto.

Por lo general, enfrentarse a estas situaciones no supone una gran dificultad para la mayoría de las personas. Pero para algunas puede convertirse en un problema que condicione sus vidas.

Es por ello que, entender mejor los mecanismos que controlan el miedo, puede ayudar a elaborar nuevos tratamientos para mejorar la vida de los pacientes que presentan casos severos de fobia.

Las neuronas del miedo

Esta semana, en la revista Nature Communications, un grupo de investigadores de la Universidad de Tokio publicó sus últimos avances al respecto.

Observaron que, igual que en otras especies, la mosca de la fruta evita mirar aquellas cosas que le parecen una amenaza. Esta reacción podría estar controlada por un pequeño grupo de neuronas situado en la región del cerebro que se encarga de la vista.

Para demostrarlo, utilizaron un grupo de moscas de la fruta normales y otro al que modificaron genéticamente esa región del cerebro. Expusieron a ambos grupos a un objeto parecido a una araña, y aplicaron una pequeña corriente de aire que les obligaba a cambiar de posición a un lugar más cómodo.

Los investigadores pudieron observar que las moscas mutadas se resguardaron de la bocanada de aire sin intentar evitar visualmente a la “araña” falsa. Por el contrario, las otras se refugiaron del chorro de aire, a la par que evitaban observar directamente el objeto.

Aunque las neuronas estudiadas se encuentran en la región visual del cerebro, los investigadores aún no saben desde dónde reciben las señales externas, cómo éstas se transmiten y porqué lleva a las moscas a intentar escapar visualmente de aquello que les da miedo.

Escalar este tipo de experimentos a nuestra especie siempre resulta una tarea complicada. No obstante, es interesante comprender el funcionamiento del cerebro en otros seres vivos para resolver, en un futuro, los mecanismos que controlan al nuestro.

QUE NO TE LA CUELEN:

  • Actualmente las fobias pueden ser tratadas con terapias psicológicas. Hay distintos mecanismos, entre los cuales se encuentra la terapia cognitiva, dar mucha información sobre la fobia para naturalizarla; la terapia de choque, o exposición forzada al estímulo o incluso el hipnotismo.
  • Las moscas de la fruta se han utilizado en muchas ocasiones para estudiar ciertas enfermedades que también atañen al ser humano. Sin embargo, no podemos asegurar que todos los experimentos realizados en ellas tendrían el mismo efecto en nuestra especie.

REFERENCIA (MLA):

  • Li, Zhiyong, et al. “A high-performance rechargeable sodium metal anode enabled by a fluorinated ether electrolyte”. Nature Communications, vol. 12, núm. 1, 2021. DOI: 10.1038/s41467-023-39667-z.
  • Statista. “Número de casos de fobia o trastorno compulsivo en España en 2019”. Statista, 2020. URL: https://es.statista.com/estadisticas/1038005/numero-de-casos-de-fobia-o-trastorno-compulsivo-en-espana/.
  • MedlinePlus. “Fobias”. MedlinePlus, 2021. URL: https://medlineplus.gov/spanish/phobias.html.