El Teléfono de la Esperanza duplica las llamadas recibidas durante el estado de alarma

Ansiedad, depresión, soledad, miedo al contagio o malestar general derivado del aislamiento fueron las principales consultas

La ansiedad afecta más a las mujeres que a los hombresDreamstime (nombre del dueño)

El Teléfono de la Esperanza de Valencia ha duplicado durante los meses de marzo, abril, mayo y junio, las llamadas recibidas con motivo del estado de alarma por la pandemia, registrando un total de 2.242 peticiones de ayuda, en su mayoría motivadas por estados de ansiedad, depresión, soledad, miedo al contagio del COVID-19 o malestar general derivado del aislamiento.

Así, el Teléfono, cuyo número es el 96 391 60 06, ha ofrecido durante este tiempo de confinamiento un programa titulado “Comparte vida”, de atención psicológica especializada online, a través del que ha atendido problemas de ansiedad, depresión o patologías previas, en un 39 por ciento de los casos; situaciones de malestar general, en un 21 por ciento; conflictos familiares generados por la convivencia, en un 17 por ciento y, procesos de duelo, en un 11 por ciento.

Los miles de fallecidos por el COVID-19, los duelos difíciles a los que se enfrentan sus familiares, las largas colas de ciudadanos recogiendo alimentos en los centros sociales y el incremento de las cifras de parados expresan a las claras la magnitud de la crisis sanitaria, social y económica a la que nos enfrentamos” según explican desde la entidad.

En 2019, el Teléfono de la Esperanza atendió a nivel nacional un total de 116.158 llamadas, de las cuales 6.917 corresponden a Valencia. Las “principales causas fueron problemas psicológicos y psiquiátricos, en un 77 por ciento y los problemas relacionales o familiares, en un 20 por ciento”.

Durante el estado de alarma, las llamadas nacionales han ascendido a más de 47.000, “con un aumento también del 50 por ciento respecto a lo habitual”. Un 17 por ciento de estas llamadas las realizaron personas de la tercera edad, “muchos de ellos en situaciones de extrema soledad y asediados por el temor asociado a su situación de alto riesgo”.

El Teléfono de la Esperanza ha realizado “todos los esfuerzos necesarios para situarse al servicio de la ciudadanía y, especialmente, para acompañar a quienes más han sufrido las penosas consecuencias derivadas de esta pandemia”, añaden. 

“Estamos satisfechos del trabajo hecho y del generoso compromiso de nuestros voluntarios, aunque somos conscientes que queda mucho por hacer porque la nueva normalidad va exigirnos a todas las organizaciones no gubernamentales un esfuerzo adicional para atender a las personas más necesitadas y vulnerables”.