La Generalitat valenciana tenía pruebas de malos tratos en la residencia de Llíria al menos desde junio

Un informe de la inspección advierte de la existencia de ancianos sin vestir y en posturas corporales inadecuadas, por lo que se impuso una sanción de 174.000 euros.

En la residencia Domus VI de Llíria se realizaron durante 2019 cuatro inspecciones que terminaron con una propuesta de sanción elevada el pasado mes de junio por valor de 174.000 euros. En estos informes ya se constató la existencia de malos tratos.

Así lo ha admitido la vicepresidenta y consellera de Igualdad, Mónica Oltra, que precisó que los inspectores advirtieron que había «indicios de trato no correcto, incluso degradante. Incluso se recoge que en algún caso los ancianos no iban vestidos o estaban en posturas corporales inadecuadas».

De esta manera, Oltra ha admitido que el vídeo emitido esta semana por Telecinco, en el que se veían ancianos atados a sillas, con llagas o desnudos, supuestamente desatendidos para comer e incluso abandonados tras caer al suelo, no ha hecho más que mostrar una realidad ya conocida para el departamento que dirige.

Se ha comprometido a ser inflexible en la exigencia de un buen trato a las personas mayores y lamentó que la Justicia haya revocado esta misma semana el cierre de una residencia de Sant Llorenç de Vila-real, «aquí no hay vídeo pero sí sabemos que había trato degradante».

Oltra no ha avanzado si la Generalitat decretará la intervención de esta residencia, como ya hizo con el centro que esta misma empresa gestiona en Alcoi, y dijo que se actuará en función del informe de la inspección, «puesto que se requiere una base técnica».

De momento, hay varias familias que han solicitado el traslado a otras residencias y a los que se les facilitará otro centro.

Por su parte, el director general de Operaciones de la residencia Jardines de Llíria, José Luis Roselló, ha defendido que se han difundido imágenes «fuera de contexto de la intimidad personal de personas con graves problemas cognitivos».

En una entrevista concedida a Efe, ha acusado a la empleada que las grabó de falta de humanidad y defendió que el «afán de beneficio no cabe en el sector de la dependencia».