Mónica Oltra en pie de guerra

Su sectarismo a excluir a la mayoría de los periodistas para dar su versión

El delegado de La Razón en la Comunitat Valenciana, Iñaki ZaragüetaLa Razón

La vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, parece haber desenterrado el hacha de guerra contra Ximo Puig a juzgar por la confrontación pública, protagonizada por causa de los Presupuestos de la Generalitat y de las últimas medidas adoptadas por el presidente con motivo de la pandemia.

No es de recibo el atrabiliario montaje atribuyendo, en su obsesión «antipuig», lo de sus 21 millones de euros no presupuestados a un «falseamiento» de las cuentas para después tener que desdecirse y tratar de convencernos de que se trataba de un error.

Lo mismo podemos decir de su crítica por las restricciones a causa de la covid-19 pretendiendo cerrar totalmente la hostelería en vez de al 50 por ciento, demostrando que nada le importa la ruina de un sector tan importante para la economía de nuestra Comunitat.

Habrá que comprobar, el tiempo lo dirá, si esta beligerancia va a ser una táctica permanente, si viene motivada por la batalla interna para fortalecerse dentro de Compromís o por su frustración de haber perdido la batalla de la Presidencia de la Generalitat. Sabido es que superar a los socialistas se ha convertido en un imposible, por más que al inicio de la legislatura de 2015 la creencia generalizada era que «se comería a Puig en esos cuatro años».

Por si le faltaba algún añadido más a su cúmulo de sectarismo, no se le ha ocurrido otra que excluir a la mayoría de los periodistas para dar su versión. ¡De verbena!

No soy quién para darle consejos, pero debería disfrutar del privilegiado cargo y dedicarse a gestionar acertadamente las responsabilidades adquiridas ante los valencianos.

En cualquier caso, coincido con mi amigo Rogelio en que Puig y los suyos deben prepararse para la continuidad contienda interesada. Así es la vida.