La EMT, obligada a readmitir o indemnizar a la directiva que despidió por el robo de los cuatro millones

Considera la sentencia que no cometió “ninguna infracción”

Valencia.- EMT inicia una campaña sobre los cambios de líneas con 1.200 carteles, nueva web e informadores en la calle
El concejal de Movilidad Sostenible y presidente de la EMT de Valencia, Giuseppe Grezzi, junto al ya exgerente de la entidad, Josep Enric García, que fue quien decidió el despido fulminante de la trabajadora EUROPA PRESS

El juzgado de lo Social número 1 de Valencia ha declarado improcedente el despido de la que fuera jefa de administración de la EMT, Celia Zafra, y que fue apartada de la empresa tras el robo de cuatro millones de euros por parte de estafadores internacionales.

El entonces gerente de la entidad, Josep Enric García Alemany, hoy “dimitido”, despidió de forma fulminante a Zafra al considerar que se había saltado protocolos de funcionamiento interno y que había ocultado información sobre el fraude a la dirección de la EMT, según ha adelantado Valencia Plaza. Sin embargo, Zafra consideraba que estaba cumpliendo órdenes del concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, y que éste le exigió máxima confidencialidad, motivo por el que no compartió la información.

Ahora el tribunal considera que Zafra no “ha incurrido en ninguna infraccion” y considera desproporcionado el despido, por lo que obliga a la EMT a su readmisión o a indemnizarla con 192.000 euros.

La defensa de Zafra siempre mantuvo en el juicio que la directiva había sido despedida porque la dirección política de la EMT necesitaba una cabeza de turco, alguien a quien echar la culpa. Aunque como afirma ahora la sentencia, Zafra no la tuvo.

Esta sentencia, que se puede recurrir, debilita aún más la figura del concejal de la EMT, Giuseppe Grezzi, inmerso en innumerables polémicas. De hecho, el PP ha pedido nuevamente su destitución “por falta de diligencia en la gestión del dinero público”. María José Catalá ha afirmado que la estrategia del gobierno de Compromís y PSPV de desviar la responsabilidad a una trabajadora “se ha desmoronado”.