Mónica Oltra vuelve a subirse a la tensión
Puig sabe que la ruptura por parte de Compromís es imposible: la moqueta hace milagros
foto-autor

Mónica Oltra parece haber salido de su letargo aprovechando una nimiedad que ella ha sentido como afrenta. Tras un largo periodo «grogy» por la deficiente gestión de las residencias de mayores y de vaivenes en su entorno personal, da la impresión de volver a subirse a la tensión, quizá para recuperar su ventaja como candidata a la Presidencia de la Generalitat por Compromís, más con los rumores de un adelanto electoral por parte de Ximo Puig.

La vicepresidenta del Consell quiere protagonismo especial en la negociación de los Presupuestos de la Generalitat. De ahí que protagonizara ayer un desplante, con bocinas y clarines, por «quítame allá esas pajas», porque tras ser convocada por el conseller de Hacienda, Vicent Soler, también citó en la misma mañana a su homólogo, el podemita Héctor Illueca.

Desconozco si Soler quiso «darle en las narices» a Oltra. Si así fuera, esta tiene derecho a molestarse, pero semejante contratiempo no llega siquiera a la categoría de agravio u ofensa, y por tanto no justifica la “espantá”. Eso sí, recordemos que el año pasado ya la montó con motivo de la aprobación de los Presupuestos, provocando una alarma irreal de hacer saltar por los aires el Pacte del Botànic.

Puig y Soler saben que está contienda está sustentada en la carcasa. Mucho ruido y pocas nueces. Cuentan con el as en la manga de que la ruptura es imposible. La moqueta hace milagros y en la calle, como decía Felipe, hace mucho frío. Así es la vida.