Hoy es el día de San Jerónimo, poeta, teólogo, historiador y traductor de la Biblia

Hoy se cumplen 1.600 años de la muerte de un hombre culto y considerado uno de los padres de la Iglesia

Sacerdote, teólogo, historiador, poeta, escritor y traductor de la Biblia. Eusebio Hierónimo, conocido como San Jerónimo, fue un hombre culto. Un hombre que conoció, leyó, aprendió e interpretó la vida por su propia mano, conocimiento y esfuerzo. De acuerdo con la fecha de su muerte, cada 30 de septiembre se celebra el día de San Jerónimo, siendo hoy un día especial, pues se cumplen 1.600 años de su fallecimiento.

Su nombre está ligado a la Vulgata, la traducción latina de la Biblia más difundida. Gracias al trabajo de San Jerónimo, bajo encargo del papa Dámaso I, la Biblia se convirtió en lo que hoy conocemos. Fue en 1546, cuando el Concilio de Trento declaró esta versión como la auténtica de la Biblia para la Iglesia católica latina, hasta que en 1979 se promulgó la Nova Vulgata, actual texto bíblico oficial.

La traducción la hizo del griego y el hebreo al latín. Y es que San Jerónimo era un gran dominador de los idiomas. Hablaba latín, su lengua materna, así como tenía un amplio manejo del griego y el hebreo. De hecho, se mudó a Belén para perfeccionar sus conocimientos en este último idioma. Corrigió la versión latina del Nuevo Testamento en 382 y 8 años después tradujo el Antiguo Testamento, completando su obra en el 405.

Al instalarse en Belén, fundó una comunidad intelectual dedicada a la oración y al estudio de las Escrituras. Es allí donde comienza a protagonizar un descubirmiento personal que le enriquecerá en su investigación teológica y en su obra eclesiástica.

Fue considerado un gran teólogo, ejerciendo un gran influjo sobre la traducción e interpretación de las Sagradas Escrituras y en el uso del latín eclesiásticos. Considerado uno de los padres de la Iglesia, junto a Ambrosio, Agustín y Gregorio, también escribió numerosas obras históricas.

A él se debe la primera historia de la literatura cristiana: los “Varones ilustres” (392). Se inspiró en Eusebio de Cesarea para realizar noticias biográficas de autores cristianos, desde San Pedro hasta Jerónimo de Estridón. Asimismo, hacia 380 compuso “Chronicon”, traducción al latín de las tablas cronológicas de Eusebio de Cesarea.

Por último, entre sus obras más conocimas, encontramos sus “Cartas” o “Epistolario”, así como sus famosos “Comentarios” de exégesis bíblica. En cuanto a las “Cartas”, son su obra más interesante por la variedad temática y calidad estilística. Las utiliza para discutir sobre numerosos aspectos, removiendo conciencias y ofreciendo un reflejo de su genio e ingenio.