Teatro

“Trigo sucio”: Anodina parodia de Weinstein ★★☆☆☆

Eva Isanta y Nancho Novo comparten escenario en el Teatro Reina Victoria
Eva Isanta y Nancho Novo comparten escenario en el Teatro Reina Victoria. Pentación

Autor: David Mamet (versión de Bernabé Rico). Director: Juan Carlos Rubio. Intérpretes: Nancho Novo, Eva Isanta, Fernando Ramallo y Candela Serrat. Teatro Reina Victoria, Madrid. Hasta el 4 de julio.

Me comentaba hace poco un amigo que también se dedica a estas cosas del teatro, y cuyo criterio tengo siempre en alta estima, que había visto la última obra de David Mamet en Londres, protagonizada nada menos que por John Malkovich, y le había parecido flojísima. Ferviente admirador del dramaturgo como soy, me resistía a creerlo; tanto más cuanto que sabía que en Madrid la iba a estrenar inminentemente el tándem formado por Juan Carlos Rubio y Bernabé Rico, el mismo que había traído anteriormente, y había puesto en escena con tanto acierto, otras joyas del autor estadounidense como “Razas” o “Muñeca de porcelana”. Así que, una vez estrenada, acudí a verla en cuanto pude con un inmaculado entusiasmo que solo fue quebrándose a medida que la función avanzaba. Por desgracia, no se había equivocado mi amigo: desde luego, no está a la altura a la que nos tiene acostumbrados el dramaturgo, ni mucho menos, esta sátira sobre un zafio y soberbio productor de cine que satisface todos sus instintos y caprichos, sin escrúpulos de ninguna clase, a golpe de talonario, manipulación y chantaje.

El principal problema es que el protagonista –un trasunto del archiconocido Harvey Weinstein– aparece ya excesivamente caricaturizado desde el inicio; y esa “deformación” es incompatible con la complejidad psicológica y racional que Mamet concede habitualmente a sus personajes y que determina, casi siempre, el curso de la acción en sus obras. Como consecuencia, aquí no hay más evolución dramática que la que marcan algunos acontecimientos previsibles, y ya prefijados por el autor, en una trama demasiado sencilla y convencional. Pasa poco y todo se ve venir.

Lo mejor

Afortunadamente, la versión es concisa y la función no sé hace larga, como uno podría temer.

Lo peor

No funciona el contraste entre el protagonista, tratado como un figurón, y el dramatismo del resto de personajes.