Cultura

¿Cuándo se convirtió el perro en el mejor amigo del hombre?

La teoría más probable es que los canes fueran domesticados en el período neolítico

Diógenes de Sinope, llamado “el perro”, que vivía en una tinaja y buscaba a un verdadero hombre con una linterna
Diógenes de Sinope, llamado “el perro”, que vivía en una tinaja y buscaba a un verdadero hombre con una linterna FOTO: La Raz

La evidencia hasta ahora ha sugerido que el primer mejor amigo del hombre pudo haber sido domesticado hace unos 15.000 años, evolucionando de los lobos en la época conocida como el período neolítico donde los humanos estaban estableciendo sus primeros asentamientos. “Los restos de perros del Neolítico se encuentran enterrados con humanos y adornados con adornos como collares con dientes de venado”, dijo la bióloga de Skidmore College, Abby Grace Drake, a “CBS News” en una entrevista.

A pesar de la gran similitud de que esta teoría es correcta, otros creen que podrían haber sido domesticados incluso antes, en la era paleolítica, hace 30.000 años, cuando los humanos eran cazadores-recolectores. Según Drake, “si los perros fueron domesticados en el Paleolítico o en el Neolítico, se crean dos escenarios diferentes sobre cómo pudo haber tenido lugar la domesticación. En el Paleolítico, los humanos eran cazadores-recolectores. En el Neolítico comenzamos a construir asentamientos permanentes que habrían producido montones de comida y desechos humanos, que a su vez habrían atraído a los carroñeros. Algunos científicos proponen que los lobos que hurgaban en estos vertederos tendrían acceso a alimentos valiosos y que aquellos que pudieran tolerar la presencia de humanos tendrían más éxito”.

Esta teoría, sin embargo, perdió credibilidad ya que dos cráneos de Rusia y Bélgica de hasta 32.000 años de antigüedad fueron estudiados utilizando tecnología 3D e identificados como pertenecientes a lobos y no a perros. “He estado usando esta técnica 3D en perros y lobos para mis estudios anteriores, así que ya tenía una base de datos muy grande de cráneos para comparar los fósiles”, dijo Drake. “Desde que tenía esta base de datos, tenía curiosidad sobre cómo se compararían estos primeros fósiles. ¿Aparecerían como perros primitivos? ¿Híbridos de perro-lobo? Me sorprendió cuando descubrí que tenían la forma de cráneos de lobo”.

Drake confiaba en sus hallazgos y agregó que varios investigadores habían aplaudido su técnica por aportar una precisión mucho mayor al trabajo de evaluación de los cráneos. Pero admitió que de ninguna manera termina el debate sobre la domesticación de perros.