Los cinco retos de Nadal en París-Bercy

El balear vuelve a la acción después de haber conquistado su decimotercer Roland Garros y su vigésimo Grand Slam. Debuta hoy ante Feliciano López

Nadal celebra un triunfoLa Razón (Custom Credit)AP

Rafa Nadal vuelve a la competición para poner el cierra a este extraño 2020, que estuvo sin tenis desde marzo hasta agosto por la pandemia y en el que el balear conquistó Roland Garros por decimotercera vez, lo que le sirvió para igualar los 20 títulos de Grand Slam de Roger Federer. Vuelve a París, pero en unas condiciones distintas: la pista dura y a cubierto del Masters 1.000 de la capital de Francia, donde habitualmente no ha podido rendir al cien por cien por ser al final del año y llegar cansado o, a veces, con lesiones. Ese factor desaparece ahora. Estos son los cinco retos que persigue Rafa en un torneo en el que no están ni Djokovic, porque ha preferido descansar hasta las finales ATP, al conservar los 1.000 puntos que logró el año pasado, ni Federer, que no reaparecerá hasta 2021.

1. Llegar a la victoria 1.000 como profesional

El primer gran desafío del zurdo le llega pronto. Hoy miércoles (18:30, Movistar), debuta en París-Bercy. Su primer rival es su amigo y también español Feliciano López. Si lo vence, Nadal habrá alcanzado las 1.000 victorias como profesional, cifra a la que sólo han llegado tres tenistas en la historia: Jimmy Connors (se quedó en 1.274), Roger Federer (va por 1.242) e Ivan Lendl (logró 1.068) (¿Contra quién fue la primera de las 999?¿Y ante el primer “top 10”¿Y el primer Nadal-Federer?)

2. Conquistar por primera vez París-Bercy

A final de temporada y en las peores condiciones para Rafa: la pista dura y a cubierto. Esa mezcla hace que el de París sea uno de los pocos Masters 1.000 que el español no ha conquistado. Llegó a la final una vez, en 2007, y disputó tres semifinales, 2009, 2013 y el año pasado. Otras tres se quedó en cuartos, 2008, 2015 y 2017. El resto de campañas no ha participado, por descanso o lesión. El otro torneo de este nivel que no tiene en su palmarés es Miami, donde ha disputado hasta cinco finales: 2005, 2008, 2011, 2014 y 2017. Shanghái tampoco lo ha ganado nunca, pero sí el equivalente en 2005, que era Madrid cuando se jugaba en la Casa de Campo. En 2009, la cita de la capital de España empezó a disputarse en mayo, en tierra y en la Caja Mágica.

3. Igualar a Djokovic en Masters 1.000

De las peleas históricas que tienen Federer, Nadal y Djokovic la más llamativo es la de los Grand Slams, que ahora va 20, 20, 17, respectivamente, pero no es la única. Otra es el número de Masters 1.000 conquistados, batalla de la que el suizo está ya descolgado, con 28 triunfos. Pero entre Rafa y Nole está todo por decidir. El serbio encabeza en estos momentos la clasificación con 36 victorias, por 35 del español, habiendo perdido ambos 16 finales. Djokovic se ha puesto por delante en este 2020 al sumar a su palmarés un nuevo Cincinnati y un nuevo Roma. Nadal no ha ganado Masters 1.000 este extraño curso en el que tampoco ha podido disputar muchos por la pandemia. Se saltó Cincinnati y en Roma perdió en cuartos de final contra Schwartzman.

4. Acercarse al número uno del mundo

Novak Djokovic va a acabar 2020 como número uno del mundo pase lo que pase en la Copa Masters. Será la sexta vez que cierre el curso en lo más alto, igualando el récord de Pete Sampras. Nadal no le puede superar, pero sí se puede quedar a tiro para atraparlo al comienzo de la nueva temporada, en el Abierto de Australia 2021. El lunes, Djokovic tendrá 11.630 puntos, mientras que Nadal tendrá 9.450 si cae en París ante Feliciano, en octavos, cuartos o semifinales. Serán 9.690 si accede a la final y 10.090 si se proclama campeón. Quedaría por disputarse la Copa Masters, que enfrenta a los ocho mejores del año en Londres (15-22 noviembre). Allí, el campeón invicto sumaría 1.500 puntos. Cada triunfo en la fase de grupos son 200 puntos (hay tres partidos), más 400 por llegar a la final más 500 por ganarla.

5. Triunfar bajo techo por tercera vez

La pista dura y además bajo techo es una de las condiciones que peor se adaptan al juego de Nadal, porque su pelota no coge tanto efecto como en otras superficies y situaciones. Bajo techo sólo ha ganado dos torneos y bajo techo en pista dura, uno: Madrid en 2005, porque el otro fue en tierra en Sao Paulo 2013. Pero el español ya ha demostrado que se adapta a las situaciones y la final de Roland Garros, por ejemplo, en la que pasó por encima de Djokovic, fue con el techo de la Philippe Chatrier echado. También la final de la Copa Davis de 2019 fue en Madrid bajo techo y zurdo terminó invicto.