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El amigo de Trump que quiere comprar el Chelsea

Woody Johnson, dueño de los New York Jets de la NFL, se hizo aficionado al Chelsea mientras fue embajador estadounidense en el Reino Unido durante el mandato de Donald Trump

Woody Johnson junto a Donald Trump
Woody Johnson junto a Donald Trump FOTO: Archivo larazon

Tras la decisión de Roman Abramovich de vender al Chelsea, derivada por la invasión de Rusia a Ucrania, el Raine Group ha organizado la subasta para adquirir la propiedad del equipo de la Premier League. En los últimos días han surgido varios candidatos a hacerse con el club como Conor McGregor, estrella de la UFC y uno nuevo acaba de sumarse a la lista.

Según información de ESPN, Woody Johnson, dueño de los New York Jets de la NFL se acercó al Raine Group y mostró interés en comprar al Chelsea. Este medio adelanta que Abramovich busca tres mil millones de libras esterlinas (2.24 billones de dólares) por el equipo y que el millonario de 74 años ya habría presentado una oferta.

El heredero de la fortuna de Johnson & Johnson, valorada en 3.000 millones de libras esterlinas (casi 3.600 millones de euros), se convirtió en un fanático de los “blues” mientras vivía en Londres y ocupaba el cargo de embajador de Estados Unidos en el Reino Unido, según The Sun. Johnson es partidario desde hace mucho tiempo del ex presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, así como un rentable donante del Partido Republicano.

Loco por los deportes, también tiene asientos junto a la cancha en los NY Knicks. Aliado de Trump a lo largo de los años, Johnson fue uno de los principales recaudadores de fondos del Partido Republicano. Aunque inicialmente respaldó al rival de Donald Trump, Jeb Bush, en la carrera por el poder republicano, pronto comenzó a apoyar a Trump cuando quedó claro que iba a ser el candidato electoral.

Posteriormente, invirtió dinero en las dos campañas de Trump. Según los registros de la Comisión Federal de Elecciones, entregó alrededor de £440.000 (520.000 euros) a “Trump Victory”, un comité de recaudación de fondos para la reelección del presidente. Además de eso, donó alrededor de 270.000 (324.000 euros) al Comité Nacional Republicano y otros 960.000 euros a “America First Action”, que promovió las políticas de Trump.

En 2017, Trump eligió a Johnson para que fuera su embajador en el Reino Unido. Alojando en el rico oeste de Londres, pronto quedó fascinado por la vida londinense. En particular, se enamoró del Chelsea.

El poder del dinero

El bisnieto de Robert Wood Johnson I, Woody heredó la corporación Johnson & Johnson. Comenzó a trabajar para la empresa después de graduarse de la Universidad de Arizona. Hoy en día, se dice que Johnson & Johnson vale alrededor de 330.000 millones de libras esterlinas ( casi 400.000 millones de euros). Ha estado casado dos veces, primero con la ex modelo Sale Johnson, quien tuvo tres de sus hijos, Casey, Daisy y Jamie. Wood se volvió a casar con la actriz Suzanne Ircha, que es 20 años menor que él, en 2009.

Es la mejor amiga de la ex primera dama Melania Trump, y se mezcló en los mismos círculos de la alta sociedad antes de conocer a Donald. Tienen dos hijos, Robert y Jack.

Su “fiasco” deportivo

En 2000, Woody compró los NY Jets por 600 millones de euros. Sin embargo, su reinado como propietario no ha sido un camino de rosas. Dos años antes de su inversión, los Jets habían ganado los play-offs de la AFC. Sin embargo, durante las últimas seis temporadas, han perdido más de lo que han ganado. Los peores años se produjeron entre 2017 y 2021, cuando el hermano de Woody, Christopher, era director ejecutivo y presidente. Durante ese tiempo, los aficionados se han vuelto contra Woody, exigiendo que renuncie al equipo.

Pancartas que dicen “Querido Woody, vende el equipo” aparecen regularmente en el MetLife Stadium. Un antedente que seguro no gustará a los aficionados del Chelsea.

Obras benéficas

Si sus donaciones políticas y su filantropía también es reseñable. Woody ha hecho un buen uso de su dinero como filántropo para varias organizaciones benéficas. Sus mayores contribuciones llegaron con el apoyo a la investigación médica para la diabetes y el lupus. Creó la fundación Alliance for Lupus Research, cuando descubrió que a su hija Jaime le habían diagnosticado lupus en 1999.

Sin embargo, en 2010 su vida se hizo añicos cuando su hija mayor, Casey, murió de cetoacidosis diabética, una complicación grave de la diabetes que ocurre cuando el cuerpo produce altos niveles de ácidos en la sangre llamados cetonas. En su memoria, ha donado más de 12 millones de euros a la Fundación de Diabetes Juvenil.

En Londres, todos esperan que su generosidad quede patente también en el Chelsea.