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Trayvon Bromell y la eterna sombra de Usain Bolt

El pequeño velocista estadounidense es el gran favorito para imponerse en el hectómetro. Estados Unidos no gana el oro en la gran cita del atletismo desde Atenas 2004

Trayvon Bromell, en los pasados Trials de Estados Unidos
Trayvon Bromell, en los pasados Trials de Estados Unidos FOTO: Chris Carlson AP

El capo del atletismo mundial lo tiene clarísimo. «Ahora mismo nadie puede calzarse aún las zapatillas de Usain Bolt». Lo dice Sebastian Coe. Ni siquiera los nuevos materiales y zapatillas permiten soñar con una marca cercana a los 9.58 que fijó el mito en los Mundiales de Berlín hace doce años. Tampoco se acercarán a los 9.63 que dejó como récord olímpico en Londres. El más rápido en 2021 es un atleta que comparte agente con Bolt, Treyvon Bromell. El estadounidense de 26 años fue octavo en el último oro olímpico del jamaicano en los 100. Fue en Río. Esta temporada ha parado el crono en 9.77 y sólo ha perdido una carrera, en Mónaco. Es el indiscutible favorito para que mañana (14:50 hora española) Estados Unidos vuelve a recuperar el trono de la velocidad en los Juegos 17 años después de la victoria de Gatlin en Atenas.

Bromell terminó los Juegos de Río en silla de ruedas por una lesión en el relevo corto. Los problemas en el tendón de Aquiles le martirizaron durante todo el ciclo olímpico y el aplazamiento provocado por la pandemia le «ayudó» a recordar el atleta que fue cuando se convirtió en el primer junior de la historia que bajó de los diez segundos (9.97).

Bromell, aparte de compartir representante, tiene muy poco que ver con el jamaicano. Mide 23 centímetros menos (1,72), pesa 71 kilos y la clave de su hectómetro radica en una salida explosiva. «Está demostrando ser una gran promesa y su estado de forma me hace mucha ilusión. Ha sido un talento y después de haber sufrido unas lesiones graves ha reaparecido esta temporadda y estoy emocionado por verlo en los Juegos», comenta Bolt.

Después de entrar en el grupo de trabajo de Rana Reider, el gurú estadounidense de la velocidad, Bromell ha volado hasta lograr la séptima mejor marca de todos los tiempos. Sus 9.77 están por delante de los 9.84 del sudafricano Akani Simbine, que ya fue quinto en la final de Río. El favoritismo de los estadounidenses se prolonga con la presencia de Ronnie Baker (9.85) y Fred Kerley (9.86). El canadiense Andre de Grasse (9.90) es la alternativa más sólida al Team USA.

Y eso con la baja del esprinter llamado a heredar el trono de Usain Bolt. Christian Coleman era el elegido. Fue el hombre más rápido del mundo en 2017, 2018 y 2019. Cuando dominaba con autoridad llegaron las sospechas de dopaje. Coleman se saltó tres pruebas de detección de drogas en 2019 por lo que fue sancionado. Se justificó diciendo que estaba comprando regalos navideños.