Desgracia

Alcaraz se pierde el Open de Australia por lesión

El número uno del mundo se ha hecho daño en el muslo derecho en la pretemporada

Carlos Alcaraz, en un momento de la semifinal de Basilea que ha perdido ante Felix Auger-Aliassime
Carlos Alcaraz, en un momento de la semifinal de Basilea que ha perdido ante Felix Auger-AliassimeGEORGIOS KEFALASAgencia EFE

Carlos Alcaraz vivió un 2022 frenético que le llevó a ser el número uno del mundo más joven de la historia y a ganar su primer Grand Slam, el US Open; pero también terminó pagando el esfuerzo con una rotura abdominal en noviembre que le impidió ir a la Copa Masters. Eso le hizo apartar la raqueta para ponerse manos a la obra con tiempo suficiente para llegar preparado a este curso tan importante que le espera, el primero en el que comienza ya instalado en la élite, pero... “Cuando estaba en mi mejor momento de la pretemporada, me he lesionado en un gesto fortuito y forzado entrenando, esta vez en el músculo semimembranoso de la pierna derecha. Había trabajado muchísimo para llegar a mi mejor nivel a Australia… Desgraciadamente no podré jugar ni el Care A2+ Kooyong ni el Abierto de Australia. Es un momento duro, pero tengo que ser optimista, recuperarme y mirar hacia delante. Nos vemos en 2024 @australianopen”, comunicó el murciano en sus redes sociales. Su problema le impedirá, por tanto, estar en Melbourne en el primer Grand Slam de 2023 y la consecuencia directa es que seguramente pierda el número uno del mundo, aunque con su edad esa no debe ser una preocupación porque tiene mucha carrera por delante. Lo importante es que se recupere bien. El Open de Australia lamentará la ausencia de uno de los tenistas más queridos, pese al poco tiempo que lleva en el circuito.

El último partido oficial que Alcaraz ha jugado fue el 4 de noviembre, en los cuartos de final de París-Bercy ante Rune, que no pudo acabar por la lesión abdominal. Los últimos meses habían sido muy exigentes tanto en lo tenístico como en lo emocional y el parón en el fondo le podía venir bien al español para recuperarse sin sobresaltos. Desde su equipo de trabajo mimaron mucho toda la preparación de pretemporada. Primero, dejar atrás su problema abdominal, para poder llevar al cien por cien el privilegiado físico que tiene. Jugó una exhibición en Abu Dabi que no le fue muy bien, con derrotas ante Rublev y Ruud; y regreso a la actividad en un casi aislamiento. No concedió ninguna entrevista a ningún medio, no querían que ninguna televisión se acercara a ver el entrenamiento. Eran él y Juan Carlos Ferrero para pulir todos los detalles. El tenis por encima de todo después de un año con muchos compromisos lógicos, porque la explosión de Alcaraz es de las que tienen impacto en todo el mundo. En uno de las últimas sesiones en Villena, en su academia, llegó el susto que las pruebas médicas han confirmado que tiene cierta gravedad y que le va a obligar a no acudir a Australia. Se saltará esta primera parte del curso. En el horizonte aparecería Río de Janeiro, el 20 de febrero, como el momento de volver a la acción. Allí defiende título. Es un ATP 500 sobre tierra batida donde el fenómeno de El Palmar empezó a edificar una temporada histórica.