Consenso en alargar los ERTE pero no en la fórmula

No ha habido acuerdo exprés en el primer día de la negociación. Gobierno y agentes sociales coinciden en que no sean sectoriales y en mantener la prestación al 70%, pero no en su duración ni en las ayudas

El primer contacto de la mesa de negociación de los expedientes de regulación de empleo temporal (ERTE) terminó sin acuerdo, aunque con muchos acercamientos, ciertas disensiones y algunos puntos de fricción –cuando no posturas algo más que alejadas–, que pueden alargar el tira y afloja durante toda la semana que viene. «No vamos a agotar los tiempos de negociación de los que disponemos porque debemos alcanzar un acuerdo que sea fino y preciso para ser lo más eficaces posibles», destacó la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, tras el encuentro, en el que Gobierno, patronal y sindicatos han dado por cerrado que se prolongarán los ERTE, que serán generalizados –el Ejecutivo ha cedido a la propuesta de los agentes sociales de no sectoralizar las prestaciones– y que se mantendrán las ayudas a los trabajadores afectados. Hasta ahí el idilio, ya que difieren en la duración y en las condiciones y las formas.

Tras este primer capítulo, todas las partes se han emplazado a renovar sus esfuerzos a partir del lunes para «no dejar el acuerdo para el último instante», manifestaron a LA RAZÓN fuentes de la negociación. De momento, todos están de acuerdo en mantener los ERTE y que no se condicionen con criterios sectoriales. También que las prestaciones de los afectados no se vean recortadas a partir del sexto mes –se mantendrá la cuantía en el 70 % de la base reguladora, evitando que se reduzca al 50%–.

Sin embargo, amenazan escollos en el horizonte, aunque para ninguna de las partes la situación es insalvable. «Hay muy buena predisposición de todos los sentados a la mesa», manifestaron las mismas fuentes. Los técnicos tendrán que afinar sus lápices a partir del lunes para solventar las divergencias en tres puntos fundamentales: los esquemas de ayudas a las cotizaciones a la Seguridad Social –patronal y sindicatos reclaman que se exonere al máximo a empresas y trabajadores que no hayan vuelto a la actividad y se rebaje la de las empresas que sí lo han hecho–, algo que el Gobierno se ha comprometido a valorar; que no haya una fecha límite de vigencia a esta nueva prórroga de los ERTE –el Gobierno quiere que prolongarlos solo hasta el 31 de diciembre, pero los agentes sociales creen que deben llegar como mínimo hasta Semana Santa–; y que, además de los ERTE, se concreten medidas adicionales de apoyo al tejido empresarial, especialmente a las empresas del sector turístico.

En el encuentro participaron, además de Díaz y el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, el presidente de CEOE, Antonio Garamendi; el de Cepyme, Gerardo Cuerva, y los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez. Todos ellos dejaron claro tras levantarse de la mesa que «este es el trimestre más importante del año y no podemos fallar a miles de trabajadores y empresas».