El Gobierno bonificará la pensión a los que retrasen la jubilación y mejorará la compatibilización con un trabajo

El ministro Escrivá ultima un nuevo plan de incentivos y bonificaciones para rebajar el número de jubilaciones anticipadas

El Gobierno quiere que retardemos nuestra jubilación lo más posible y para ello ya está preparando un plan de bonificaciones e incentivos fiscales que invite a posponer el retiro de forma voluntaria más allá de la edad legal. Ante la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, reiteró de nuevo el que ha sido unos de sus mantras desde que se hizo cargo de su cartera, terminar con la sangría de las las jubilaciones anticipadas, que según sus cálculos aumentaron hasta el 16% del total en 2019, una tendencia creciente entre los autónomos a cotizar lo mínimo ante sus “dudas sobre la viabilidad del sistema de pensiones", aseguró.

En una comparativa internacional, ha apuntado que la edad efectiva de jubilación en España es de 64,6 años y la legal de 65,8 años, en línea con los países del entorno, mientras que el nivel de cotizaciones es de una media del 35,4%, en la media. El gasto en pensiones en España es del 10,9%, frente a la media del 12,4% del resto de países, por lo que el punto de partida no presenta “problemas de sostenibilidad”. En todo caso, ha instado a incentivar la demora en la jubilación, incrementando los incentivos económicos por retrasar la jubilación y reforzar fórmulas de compatibilidad con el trabajo que permitan la prolongación de las carreras profesionales.

Según Escrivá, la jubilación demorada puede resultar atractiva para todas las partes, porque genera una pensión mayor, es un ahorro para el sistema y un desahogo para el empresario por la reducción de cotizaciones. La bonificación por la demora en la edad de jubilación actualmente es del 3,2%. También recordó que, en la actualidad existen muchas bonificaciones que “son desconocidas para los trabajadores”, lo que provoca que pierdan ingresos en su jubilación, aunque reconoce que estos incentivos son todavía son insuficientes y “poco atractivos”. Por ello, ha anunciado que se está diseñando un sistema de incentivos mejor construido, en el que destaca un aspecto poco desarrollado en España: compatibilizar pensión y trabajo, mejorando las posibilidades de esta opción. Recordó el ministro que muchos trabajadores no saben que si se retrasa la jubilación hasta los 67 años logrará una bonificación del 2% de forma permanente. "Muchos lo desconocen y la pierden, y es un número muy significativo”.