Los mejores productos de ahorro para completar la jubilación

Más allá de los conocidos planes de pensiones, existen otras alternativas muy atractivas e igual de eficaces para lograr la pensión que desee

Jubilado con una bolsa de la compraCipriano Pastrano DelgadoLa Raz—n

La palabra ahorro está presente desde los primeros años de vida, con la primera hucha, hasta los últimos, con los planes de pensiones. Disfrutar de su retiro sin sacrificar el nivel de vida que había tenido durante los años de trabajo es uno de los principales objetivos llegado el momento de jubilarse. La mejor forma de conseguirlo es complementando la pensión pública con ahorros, que puede canalizar a través de distintos productos. Más allá de los conocidos planes de pensiones, existen otras alternativas muy atractivas e igual de eficaces para lograr la pensión de jubilación que desee.

Planes de pensiones individuales (PPI)

Son productos de ahorro enfocados a reservar un colchón para la jubilación, por lo que tienen un acceso restringido (solo se puede rescatar en el momento de la jubilación y en cuatro casos excepcionales). La ley permite aportar a estos planes un máximo de 8.000 euros anuales y si su pareja también cuenta con un plan de pensiones, pero sus rendimientos netos del trabajo y/o actividades económicas son inferiores a 8.000 euros anuales, podrá aportar 2.500 euros anuales al plan de su cónyuge. Además, en el caso de titulares con una minusvalía igual o superior al 65% la cantidad anual se eleva hasta los 24.500 euros. Las aportaciones se convierten en inversiones -más arriesgadas o más conservadoras según decida el cliente-.

Planes de previsiones asegurados (PPA)

Se trata de un seguro de ahorro a largo plazo y cuyo objetivo también es complementar la pensión de jubilación. La principal diferencia con un plan de pensiones individual es que el PPA garantiza un tipo de interés asegurado, mientras que el interés del PPI variará en función de las inversiones

Planes individuales de ahorro sistemático (PIAS)

Son planes de ahorro en forma de seguro de vida y las aportaciones de podrá recibir en forma de renta vitalicia. Las aportaciones no podrán superar los 8.000 euros anuales, y el total acumulado no podrán ser mayor de 240.000 euros. La principal diferencia con los productos anteriores es que el dinero es encuentra disponible en todo momento. En el caso de los PPI y los PPA, las cantidades aportadas se descuentan directamente de la base imponible del IRPF. Los planes individuales de ahorro sistemático no ofrecen esta ventaja fiscal, pero una vez se comience a cobrar la renta vitalicia, los rendimientos estarán exentos de tributar. Eso sí, siempre y cuando el rescate en forma de renta se realice trascurridos cinco años desde el inicio de la inversión.

Planes de pensiones de empleo (PPE)

En la reforma de las pensiones que quiere realizar el Gobierno, uno de los objetivos a alcanzar es el impulso de los planes de pensiones de empleo (PPE). En España son bastante desconocidos, con solo 1,98 millones de partícipes, frente a 7,5 millones en planes de pensiones individuales, según datos de Inverco a cierre de 2019. Para que esta tendencia se invierte, en el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado 2021, el Gobierno plantea reducir las deducciones de los planes individuales, de 8.000 euros al año a 2.000 euros, y en cambio quiere aumentar las desgravaciones de los planes de empleo de 8.000 a 10.000 euros. Además se abre la puerta a la creación de un fondo estatal al que se suscribirían las empresas, con el objetivo de impulsar esta fórmula de ahorro. El Ejecutivo toma como referencia el éxito del modelo británico de pensiones.

Por definición, los PPE son instrumentos de ahorro a largo plazo promovidos por una empresa para completar la pensión pública de sus empleados. Su adhesión es voluntaria y la empresa deberá ofrecerlo a los trabajadores asalariados con una antigüedad mínima de dos años, aunque se les puede ofrecer a todos.

Fondos de inversión

Una alternativa distinta a los planes de pensiones son los fondos de inversión. Las aportaciones irán destinadas a la compra de activos de mayor o menor riesgo, según su perfil inversor, por lo que son aptos tanto para inversores más conservadores como para los que quieren asumir riesgos. Las inversiones están gestionadas por profesionales, el dinero siempre está disponible, no hay límites de aportación, solo se tributa en caso de obtener ganancias y el traspaso entre fondos está exento de tributar en la declaración de la Renta.

Seguro de vida y fondo de ahorro

Los “Unit Linked” son unos productos en los que las aportaciones se destinan a invertir y pagar la prima del seguro de vida. Por lo que se invierte a la vez que realiza aportaciones a un seguro con cobertura en caso de fallecimiento. El riesgo, al igual que en un fondo de inversión, lo elige el cliente.