Conflicto

Cuánto gas manda Rusia a España y qué nos jugamos en la crisis en Ucrania

La guerra dispararía aún más los costes energéticos y lastraría la recuperación económica española

Importación de gas
Importación de gasTania Nieto

España no sufrirá una falta de suministro de gas ruso pese a la crisis con Ucrania, pero sí será víctima colateral del incremento de los precios energéticos si la guerra estalla. Europa actualmente se encuentra envuelta en una gran crisis energética y el suministro de gas y su coste están en el ojo del huracán. Una agresión rusa en territorio ucraniano conllevaría «serias consecuencias económicas» para Moscú, ha advertido el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y pondría a Europa en un aprieto energético, lo que dispararía el precio del gas y, en consecuencia, repercutiría en la recuperación económica española pese a que su dependencia de Rusia sea reducida.

La importación de gas a España está muy diversificada debido a su situación geográfica, que la convierte en una isla energética. El gasoducto del Magreb, del que procedía la mayor parte del abastecimiento del gas que se consume en España, cerró el pasado 1 de noviembre por el fin de las relaciones diplomáticas entre Marruecos y Argelia. Esta situación pudo ocasionar una mayor pérdida de suministro a España que el conflicto entre Rusia y Ucrania, ya que, en proporción, de Rusia tan solo procede el 10% del gas que llega a España. No obstante, el sistema gasista español supo salir airoso de este atolladero, precisamente gracias a la diversificación de su cartera de aprovisionamiento. En concreto, 14 países han sido suministradores de gas a España durante 2021.

Rusia se posiciona como el cuarto mayor suministrador de gas natural para España y el octavo de crudo, con el 8,7% y el 4,6%, respectivamente, del total de las importaciones de estos suministros energéticos al país. En el caso del gas natural, Rusia suministró a España a lo largo del año pasado un total de 36.119 gigavatios hora (GWh), todos ellos como gas natural licuado (GNL), representado el 8,7% del total. Por delante de Rusia, tan sólo superaron en el suministro de gas natural a España en 2021 países como Argelia, con el 42,7%; Estados Unidos, con el 14,4%, y Nigeria, con el 11,4%, según los datos de Enagás, el operador del sistema gasista. Otros países como Francia, Qatar, Noruega, Trinidad y Tobago y Guinea Ecuatorial también aprovisionaron de gas a España.

En noviembre de 2021, último dato de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), el 10,7% de las importaciones de gas natural a España procedieron de Rusia, frente al 35% de Argelia, el principal suministrador. Por una cuestión de distancia y ante la ausencia de un gasoducto que conecte España con Rusia, el suministro procedente de este país es reducido y se trata de gas natural licuado transportado en barcos metaneros.

Importación de gas
Importación de gasTania Nieto

Una guerra en el aire entre Rusia y Ucrania, por lo tanto, no daría lugar a un grave problema de suministro, pero sí impactará en los precios energéticos. Así lo confirmó el pasado viernes la vicepresidenta tercera del Gobierno español y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, quien aseguró que España no tendría problemas de abastecimiento de gas natural, a pesar de la tensión con Rusia por un posible conflicto en Ucrania. No obstante, reconoció que la situación era inquietante y que podría impactar en los precios. “Es un tema muy sensible. España cuenta con una posición sólida en cuanto a la garantía de suministro y, además, la infraestructura de regasificación de la que disponemos permite el rápido acceso a gas natural licuado por barco y por tanto, no hay problema de abastecimiento”, dijo.

La hipotética invasión de Ucrania por el ejército del Kremlin derivaría en un encarecimiento del petróleo y del gas natural muy perjudicial para la economía española. Esta misma semana, el precio del barril de petróleo ha rozado los 90 dólares por primera vez desde 2014, por la incertidumbre geopolítica entre ambos países y a la espera de la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Por su parte, a finales de diciembre de 2021, el gas natural alcanzó un nuevo récord histórico al superar los 180 euros el megavatio hora (MWh) debido al aumento de la tensión en la crisis fronteriza entre Ucrania y Rusia.

Europa busca alianzas para evitar una crisis de suministro

El conflicto pone en peligro la entrada en funcionamiento del Nord-Stream 2, un gasoducto controlado por el gigante ruso Gazprom para transportar gas de Rusia a Europa occidental sin pasar por suelo ucraniano. Según Estados Unidos y varios países europeos como Polonia, el gasoducto contribuirá a aumentar la dependencia energética europea de Rusia, lo que ocasionaría un incremento de costes en caso de romperse las relaciones con el país gobernado por Vladimir Putin. Pero tanto Estados Unidos, como Alemania y la propia Unión Europea ya tienen una posición clara al respecto. “Si Rusia invade Ucrania, de un modo u otro, Nord-Stream 2 no saldrá adelante”, dijo en una rueda de prensa Vitoria Nuland, subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos de Estados Unidos.

El Gobierno del canciller alemán Olaf Scholz también ha declarado que, en el caso de que se produzca una agresión rusa contra Ucrania, será preciso “poner sobre la mesa” todo tipo de posibilidades, entre ellas la denegación del permiso de operación a Nord-Stream 2. Asimismo, ayer la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, contactaron con el emir de Catar con el objetivo de facilitar la diversificación del suministro de gas hacia el bloque europeo y reducir la dependencia de Rusia en plena escalada de tensiones con Moscú. Y von der Leyen y Joe Biden se comprometieron este viernes a intensificar la cooperación energética “para evitar crisis de suministros”.

El encarecimiento generalizado del precio del gas, que ha repercutido en el coste de la luz, y a su vez en la inflación, son los principales factores que han lastrado la revitalización de la economía española este último año y que podrían hacerlo aún más si se estalla el conflicto con Rusia. Distintos organismos han reducido sus previsiones de crecimiento del PIB para España por estos motivos, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco de España, Funcas o BBVA Research. En concreto, el FMI espera que la economía española crezca un 5,8% este año, lo que supone un ajuste a la baja de seis décimas en comparación con las previsiones de octubre y se sitúa 1,2 puntos por debajo del 7% cifrado por el Gobierno. Unas estimaciones que podrían caer en picado si el conflicto entre Rusia y Ucrania empeora la ya existente crisis energética.