Madrid

El atasco en los controles de los aeropuertos se agudiza: 15.000 viajeros han perdido sus conexiones desde marzo solo en Barajas

La falta de efectivos policiales provoca también largas esperas en el chequeo de pasaportes, sobre todo con origen y destino en Reino Unido, en Alicante, Palma de Mallorca o Málaga

Los atascos en los controles de pasaportes de los aeropuertos españoles no cesan. A pocas semanas del arranque de la temporada alta turística del verano, los aerolíneas siguen denunciando que faltan efectivos policiales y que miles de viajeros, especialmente aquellos con origen o destino en el Reino Unido, han perdido en los últimos meses sus conexiones por el tiempo que pierden para sellar sus pasaportes. Según fuentes del sector, desde el pasado 1 de marzo, más de 15.000 viajeros han perdido sus conexiones sólo en el aeropuerto de Madrid-Barajas. No obstante, los problemas con estos filtros de seguridad no se limitan a la instalación madrileña. En otras como Málaga, Alicante, Palma de Mallorca o Tenerife Sur también se están produciendo atascos similares que desembocan en miles de conexiones perdidas debido a que se trata de los principales puntos de entrada al país de los vuelos procedentes de Reino Unido, los más afectados por el problema.

Y es que desde que las islas británicas abandonaron la Unión Europea, sus ciudadanos no pueden hacer uso de las máquinas automáticas que leen los pasaportes de las que sí pueden disponer los ciudadanos de la UE. Deben pasar por un filtro controlado por un agente de Policía para que les sellen la documentación como ocurre con los viajes hacia y desde terceros países. El problema, aseguran las aerolíneas, es que con la pandemia, la reducción de operaciones llevó al Ministerio del Interior a recortar el número de efectivos destinados al control de pasaportes. Un ajuste a la baja que, según denuncian las aerolíneas, no se ha corregido. Y ahora que la actividad se ha recuperado, está provocando largas colas que están llevando a muchos pasajeros a perder sus vuelos.

El temor de las aerolíneas es que ya sin pandemia, los pasajeros procedentes del Reino Unido se disparen este verano -se trata del principal mercado emisor de turistas de España- y el caos en los filtros se agrave. Para evitarlo, el presidente de la patronal de las aerolíneas ALA, Javier Gándara, reclamó la semana pasada que “excepcionalmente, se permita a pasajeros británicos este verano, como ha hecho Portugal, que puedan usar las máquinas automáticas de control de pasaportes que usan los viajeros comunitarios”. De esta forma, aseguró Gándara, “se descongestionarían los filtros y se podrían evitar las colas que tan mala imagen dan a nuestro país”.

Máquinas automáticas de control de pasaportes cerradas hoy en Barajas
Máquinas automáticas de control de pasaportes cerradas hoy en Barajas FOTO: La Razón

Lo ideal en todo caso para las aerolíneas sería que el Ministerio del Interior reforzase el número de efectivos que tiente dedicados a estos controles en los aeropuertos. Fuentes de este ministerio, sin embargo, han negado hoy mismo “categóricamente” que se estén produciendo colas o retrasos significativos en los controles de pasaporte de los aeropuertos españoles. Se trata, dicen, de “unos filtros policiales que son dimensionados con respecto al flujo de pasajeros, y que son reforzados siempre que es necesario”. Fue el caso, dicen, de esta pasada Semana Santa, con refuerzos de personal específico de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, especialmente en las plantillas en El Prat o en Barajas. O como sucederá en verano, en el que, aseguran, se pondrán en marcha, como es habitual, los refuerzos tradicionales, con más de 200 efectivos adicionales, por poner un ejemplo, en el aeropuerto madrileño”.

Las aerolíneas consideran que el sector turístico es clave para la economía española y para la recuperación tras la pandemia. Por eso consideran que es insostenible la situación de congestión en los controles de pasaportes de los aeropuertos dado que proyecta una imagen muy mala del país de la que ya se han empezado a hacer eco algunos medios de comunicación de otros países.