IAG renovará 140 aviones en cinco años para recortar emisiones

Los nuevos aparatos de la matriz de Iberia serán un 40% más eficientes

El avión de Iberia que realizó el pasado 1 de junio el vuelo inaugural entre Madrid y Washington fue el primero de largo radio de Iberia con biocombustible
El avión de Iberia que realizó el pasado 1 de junio el vuelo inaugural entre Madrid y Washington fue el primero de largo radio de Iberia con biocombustible FOTO: Lenin Nolly EFE

IAG, matriz de aerolíneas como Iberia, Vueling y British Airways, prepara una profunda renovación de su flota para mejorar su eficiencia. Su consejero delegado, el español Luis Gallego, ha anunciado hoy durante su intervención en el foro Global Mobility Call que se celebra en Madrid que el holding aeronáutico tiene previsto la renovación de 140 aviones de las distintas compañías del grupo en los próximos cinco años en busca de operaciones más eficientes. Los nuevos aparatos serán hasta un 40% más eficientes que los actuales. La renovación se apoyará en primer lugar en el contrato que el grupo ha suscrito con Boeing para la adquisición de cincuenta unidades del B737, más 100 opciones, para operaciones de corto radio.

Durante su discurso, Gallego realizó una intensa defensa de las reducciones de dióxido de carbono (CO2) llevadas a cabo por las aerolíneas del grupo en los últimos años. Así, ha asegurado que entre 2011 y 2019 se redujeron en un 1,6% cada año haciendo sus operaciones más eficientes gracias a medidas como la instalación de asientos más asientos más ligeros, la renovación de flota o la sustitución de vehículos de pista. Gallego ha asegurado que desde 1990 las emisiones de dióxido de carbono por vuelo se han reducido en un 50% en todo el sector -muy criticado siempre por sus emisiones- “y en IAG estamos muy orgullosos de haber hecho posible que esto ocurriese”. “Somos el comienzo de una revolución, sin predecir el futuro pero inventándolo y espero que os unáis a nosotros”, ha dicho Gallego, según informa Ep

La principal palanca que las aerolíneas tienen en este momento para reducir sus emisiones a corto plazo son los biocombustibles. La compañía que lidera Luis Gallego ha comprometido 865 millones de euros entre compras e inversiones para el desarrollo del SAF. En IAG ven factible que el 60% de su consumo de combustible sea sostenible en 2050. La clave para alcanzar este objetivo es para el presidente de IAG acelerar la producción global. Así, indicó que con “políticas adecuadas” se podrían construir 30 plantas de producción de SAF en Europa en los próximos ocho años reduciendo un total de 7 millones de toneladas de CO2 al año para 2030. Por ello, ha pedido a los gobiernos apoyos que incentiven su construcción.

Hidrógeno

La otra alternativa técnica para lograr una aviación más sostenible en el medio plazo es la del hidrógeno. IAG está invirtiendo en ZeroAvia, firma que proyecta aviones eléctricos impulsados por hidrógeno y que espera tener un avión comercial de 180 plazas dentro de diez años. En su opinión, esto significará un potencial “inmenso” sobre todo en vuelos de corto y medio radio. Para no entorpecer la investigación de esta tecnología, el presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto, pidió hace un par de semanas que no se ponga el foco en prohibir los vuelos de corto radio que se puedan sustituir por el tren, como pretenden gobiernos como el francés. Sánchez-Prieto aseguró que son los aviones que prestan estos servicios en los que se puede desarrollar esta tecnología. Pero si se prohíben, nadie invertirá en ella.

Aunque el sector considera que la mejor vía para reducir emisiones, y también la más económica, sería el cielo único europeo. Ayer mismo, Sánchez-Prieto volvió a insistir en que podría ahorrar entre un 8% y un 10% en emisiones de CO2 a la atmósfera y reducir los tiempos de vuelo, algo bueno para los clientes. Sin embargo, no avanza porque, según el presidente de Iberia, hay reticencias a nivel político entre los distintos países. Y Sánchez-Prieto no es muy optimista en cuanto a su desbloqueo porque las circunstancias alrededor de la guerra en Ucrania, con cierres de los distintos espacios aéreos, lo que han hecho es reforzar la posición de soberanía de cada uno de los países sobre sus cielos.