Eddie Wilson (Ryanair): “¿Pagáis 500 millones en ayudas por Air Europa y en cuatro meses se han ido? Es aberrante”

El consejero delegado de la aerolínea irlandesa asegura que Iberia sólo quiere quedarse con los “slots” de la compañía de la familia Hidalgo

El consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson, durante la rueda de prensa que ofreció ayer en Barcelona
El consejero delegado de Ryanair, Eddie Wilson, durante la rueda de prensa que ofreció ayer en Barcelona FOTO: Quique García EFE

Ryanair lleva a gala no haber recibido ayudas públicas para superar la pandemia del coronavirus. De hecho, ha denunciado tales subvenciones en todas las instancias que ha podido, incluidos los casi 500 millones de euros que el Estado español ha insuflado a Air Europa a través del Fondo de Rescate que gestiona la SEPI, que se sumaron a otros 141 millones en créditos ICO que recibió la aerolínea. Que ese dinero le haya servido para sobrevivir y que ahora pueda acabar en manos de la matriz de Iberia, IAG, al consejero delegado de la compañía irlandesa, Eddie Wilson, le parece increíble. «¿Pagáis 500 millones [en ayudas] como país por Air Europa y en cuatro meses se ha ido? Es una aberración», afirma Wilson en una entrevista con LA RAZÓN.

Fiel a su filosofía contraria a las ayudas, el consejero delegado de Ryanair defiende que «si una empresa fracasa, debería irse y permitir que otras ocupen su lugar». Y eso debería aplicarse también a Air Europa, que «tiene cero importancia estratégica para la economía española. Vuela desde Madrid y Barcelona a las Islas Baleares, algo que hace Vueling, Ryanair, easyJet… cualquiera puede asumir esa función», asegura Wilson. De hecho, cree que «las compañías que compiten por los precios más bajos» deberían hacerse con los «slots» -derechos de despegue y aterrizaje- de la aerolínea de la familia Hidalgo en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Pero añade que ese es precisamente el único objetivo que tiene Iberia con la operación.

Con o sin los «slots» de Air Europa, Wilson está seguro de que lo que le espera a Ryanair es un buen futuro a medio plazo. La compañía, que ya está en niveles de pasajeros previos a los de la pandemia, cree que la actual coyuntura le va a reportar más viajeros. «El precio del combustible está aumentando. Y aunque nosotros estamos completamente recuperados, la mayoría de las aerolíneas no lo están. Así que hay menos asientos a la venta en el mercado. Y los precios suben», explica. No obstante, el directivo de Ryanair añade que «si nuestra tarifa pasa de 40 euros de media a 50 en los próximos cinco años, no será gran cosa para la mayoría de la gente. De hecho, migrarán hacia nosotros. Sucedió con la crisis de 2008. Y cuando se subieron a Ryanair, dijeron: “¡Esto es incluso mejor de lo que vengo!” Creo que va a suceder lo mismo durante los próximos dos o tres años», remarca. En esta coyuntura, Wilson cree que Ryanair tiene ventaja sobre sus competidores porque «tenemos más aviones, lo que implica más capacidad y que podremos influir en los precios».

Las tarifas serán a juicio de Wilson el gran y casi único catalizador del sector aéreo en los próximos años. «Deberíamos parar de pensar en el concepto bajo coste. La gente está obsesionada con lo que solía ser hace años. Es un avión que te lleva de aquí a aquí a tiempo y de forma segura. Y si puedes hacerlo a bajo precio, mejor», explica. «Si puedes tener más dinero cuando llegues a tu destino para gastarlo en el hotel, restaurantes y reuniones con amigos o de negocios, eso es lo verdaderamente importante», remata.

Huelga de tripulantes

Más allá de la coyuntura geopolítica, que está impactando en los precios de todos los sectores, incluida la aviación; la mayor turbulencia que atraviesa en este momento Ryanair en España es la huelga de tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) que convocaron semanas atrás USO y Sitcpla. Un conflicto que Wilson asegura no está impactando en sus cuentas. «Los vuelos están operando. No hay fotos de gente deambulando por los aeropuertos con maletas. No hay cancelaciones en la pantalla. En el mundo en el que vivimos, no está sucediendo. No estamos preocupados», asegura. A este respecto, el consejero delegado de Ryanair añade que el seguimiento de la huelga está siendo mínimo. «La realidad es que la gente que trabaja con nosotros, la gran mayoría de la gente, no quiere conflicto, solo quieren tener más dinero y más tiempo libre. Y eso es lo que está pasando. Así que no hay cancelaciones. Y la prueba de eso está en nuestros números del mes [de agosto], en el que hicimos 16 millones de pasajeros y tuvimos el 96% de los asientos llenos», concluye.