Díaz carga contra la bajada del IVA presentada por Sánchez: “No es la medida que creemos que pueda ayudar”

Vuelve a calificar de “trumpismo” y de “polémica artificial” la contabilización de los fijos discontinuos

El secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Diaz, hacen balance del primer aniversario de la aprobación de la Reforma Laboral
El secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Diaz, hacen balance del primer aniversario de la aprobación de la Reforma Laboral FOTO: Eduardo Parra Europa Press

Nuevo desencuentro en el Gobierno de coalición tan solo 24 horas después de que llegaran a un acuerdo sobre el nuevo plan anticrisis que presentó ayer personalmente y en solitario el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha vuelto a mostrar su desacuerdo con la parte socialista al considerar que la bajada del IVA a determinados alimentos de la cesta de la compra, incluida en el real decreto de medidas para hacer frente a la crisis inflacionaria, “no es la medida que creo que mejor pueda ayudar”.

En rueda de prensa para hacer balance del primer año de vigencia de la reforma laboral, Díaz ha valorado la “magnitud extraordinaria” del paquete de medidas aprobado ayer por el Consejo de Ministros, aunque se ha mostrado firme en su opinión expresada días atrás sobre la rebaja del IVA. “Es verdad que para nosotros no es la medida que creemos que pueda ayudar, pero es verdad que esto es una negociación” y recordó que “el PSOE tampoco quería congelar los alquileres”, ha señalado en su comparecencia ante los medios de comunicación.

Así, la vicepresidenta segunda ha asumido que se trata de una negociación dentro del partido de coalición y, al igual su formación ha cedido en la incorporación de esta medida tributaria a determinados alimentos, el Partido Socialista lo ha hecho con la congelación de los alquileres. “Fue una negociación intensa”, ha reconocido, tras agradecer públicamente la labor de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y de su equipo.

Ahora bien, la vicepresidenta segunda ha defendido que la medida tributaria para determinados alimentos que incorpora el Gobierno “no es la que quiere el Partido Popular y las grandes distribuidoras”. “Lo que querían era una bajada absolutamente generalizada del IVA en los alimentos y esto no se produce de ninguna de las maneras”, ha subrayado.

Además, la vicepresidenta segunda ha puesto en valor que esta medida va ligada al control de los márgenes empresariales y a la prohibición de ensanchar márgenes por parte de las grandes distribuidoras y será la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia la que jugará un papel fundamental en este sentido, vigilando si se traslada la rebaja del IVA a los precios de los alimentos.

Ya en clave de reforma laboral, Díaz, destacó que en el año de vigencia de la reforma laboral, que se cumplirá el 31 de este mes, se ha logrado bajar en siete puntos la tasa de temporalidad hasta situarla en el 17,5% en el sector privado y que es la más baja de toda la serie histórica considerada, que empieza en 2007. Para la ministra, “el dato más relevante” de la reforma es el referido a la temporalidad, que en el tercer trimestre de este año fue del 17,5% en el sector privado frente al 24,6% del mismo periodo de 2021, con datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), que deja el trabajo temporal en el 20,3% del total, una tasa muy superior a la de la zona euro, del 15,2%, aunque la ministra prefirió ver el vaso medio lleno porque “nos aproximamos de manera rauda a la media europea”.

También destacó que, en el acumulado de enero a noviembre entre 2019 y 2022, los contratos temporales se han reducido en casi 8,2 millones y los indefinidos se han incrementado en 4,5 millones. En total, casi 13,9 millones de asalariados tienen un contrato indefinido, “cifra récord”, destacó. Lo que no señaló es que la duración de estos nuevos contratos de larga duración se ha desplomado al mínimo en 15 años, ya que se firman más contratos de este tipo pero su duración no supera el mes de vida en un tercio de ellos y la media de todos estos contratos se sitúa en un máximo de 45 días, el mínimo desde 2006.

Además, de los contratos indefinidos hasta noviembre, 2,1 millones han sido la modalidad de fijos discontinuos -que cuando terminan no computan como parados porque están en situación de activos-, lo que supone multiplicar por nueve los 246.194 en esta modalidad en los once primeros meses de 2021, y los indefinidos a tiempo parcial alcanzaron los 1,6 millones triplicando la cifra del mismo periodo del año anterior. Asimismo, los indefinidos de duración inferior a una semana también se han disparado y suponen ya el 18% y los despidos de empleados indefinidos en periodo de prueba se han multiplicado y han pasado de suponer un 0,15% del total de contrataciones indefinidas a un 0,34%, casi el doble.

La vicepresidenta reconoció abiertamente que con la reforma laboral se ha encarecido el coste del despido para las empresarios “indirectamente”, dado que son más los trabajadores con contrato fijo y menos los que tienen uno temporal, y avanzó que se van a destinar 3.500 millones de euros hasta 2027 del fondo social europeo para la empleabilidad de los jóvenes en España.

Díaz insistió en que el tema de los fijos discontinuos es una polémica “bastante artificial”, negó que haya más parados de los que se publican por no dar a conocer la cifra de fijos discontinuos parados y pidió a los analistas diferenciar entre la política y la ciencia. “Ejercer el ‘trumpismo’ en las estadísticas españolas es una muy mala práctica democrática”, y recordó que no se ha cambiado la forma de contabilizar los fijos discontinuos y que el peso que tienen estos contratos es “ínfimo” sobre el total.

No quiso irse sin dejar un “recadito” al primer partido de la oposición al afirmar que “se ha acabado el bipartidismo en las políticas laborales de nuestro país” y opinó que las 52 reformas laborales anteriores “caminaban en una única dirección que era desregular el mercado de trabajo y recortar los derechos de los trabajadores” y son “la historia de un fracaso”. “Este es el Gobierno de los trabajadores”, definió.