Sector aéreo

¿Adiós al puente aéreo Madrid-Barcelona?

PSOE y Sumar recogen en su acuerdo programático eliminar los vuelos con alternativa en tren de menos de dos horas y media, lo que dejaría esta conexión en el aire

Entrada al puente aéreo en el aeropuerto de Barcelona-El Prat
Entrada al puente aéreo en el aeropuerto de Barcelona-El Pratlarazon

Entre los puntos que recoge el acuerdo programático de PSOE y Sumar para investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno y reeditar la coalición de la pasada legislatura figura impulsar la reducción de los vuelos domésticos en las rutas donde existan alternativas ferroviarias de menos de dos horas y media, salvo en los casos de conexión con aeropuertos que enlacen con rutas internacionales. Una medida entre cuyas potenciales víctimas estaría el puente aéreo que conecta Madrid con Barcelona.

Esta ruta, operada por Iberia, permite viajar entre ambas ciudades de forma directa y rápida. Pero al tratarse de una conexión punto a punto, estaría en peligro de desaparecer puesto que existen alternativas de alta velocidad -la ruta está operada por Renfe, iryo y Ouigo- que cubren el trayecto en esas aproximadamente dos horas y media que fija como máximo el acuerdo. En cualquier caso, todavía no existe conexión directa por alta velocidad entre los aeropuertos madrileño y barcelonés.

De implantarse la medida, no obstante, no todos los vuelos entre Madrid y Barcelona querían suprimidos, pues como especifica el acuerdo, se salvarían aquellos que sean para conectar con rutas internacionales. Esta salvedad es la que ha provocado que en Francia, país que ya la ha implantado, esta prohibición apenas haya tenido un efecto práctico pues sólo ha servido para eliminar tres vuelos directos desde el aeropuerto parisino de Orly hasta los de Burdeos, Nantes y Lyon.

Junto a la Madrid-Barcelona, las rutas potencialmente afectadas por esta medida serían la Madrid-Alicante, Madrid-Valencia, Madrid-Sevilla y Madrid-Málaga.

Rechazo

El sector aéreo siempre se ha mostrado contrario a una medida que sus defensores justifican como eficaz para reducir las emisiones y sus detractores como de muy limitado alcance. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) considera que, si se aplicara en toda Europa, se acabaría con el 24% de los vuelos, pero sólo se reducirían un 3,8% las emisiones, porcentaje que se reduce al 0,1% en el caso de España, según un informe del Colegio de Ingenieros aeronáuticos. Un estudio de PwC para Iberia añade, además, que eliminarlos generaría problemas de conectividad y pérdidas económicas. El informe calcula que por cada millón de viajeros que toman estos vuelos, se generan 102 millones de euros de PIB y 1.802 empleos. Además, desde la aerolínea advierten también de que los vuelos de corto radio son necesarios para avanzar precisamente en la descarbonización del sector. Se trata, según la aerolínea, de rutas ideales para el desarrollo de aviones eléctricos o propulsados por hidrógeno que, de no existir, desincentivarían la inversión para investigar estas tecnologías.

En España, el presidente de la Asociación de Líneas Aérea (ALA), Javier Gándara, ha asegurado que en los últimos años ya se ha producido "de manera natural" el trasvase de pasajeros del avión al tren, alcanzando cuotas de mercado del 80% e incluso del 90% en algunos casos, como en Madrid-Valencia.