Informe 2022 OCDE

Los hogares españoles sufren la segunda mayor pérdida de renta desde 2012: un 3,6% menos

Los españoles son, tras chilenos y estadounidenses, los más castigados por la inflación pese a la fuerte recuperación del cierre del año

Colas del hambre en Madrid
Colas del hambre en Madrid Cristina Bejarano La Razón

La hogares españoles padecieron en 2022 la segunda mayor pérdida de renta de su historia reciente (-3,6%) tras la vivida en la depresión de 2012 (-7,2%). De hecho, España es el tercer país de entre las grandes economías donde más ha caído la renta de los hogares, sólo superada por la pérdida de ingresos de los hogares chilenos (-15,13%) y estadounidenses (-6%)

Y eso pese a la fuerte recuperación experimentada en el cierre del año, según los datos facilitados hoy por la OCDE. En concreto, los ingresos reales per cápita de los españoles (un indicador en el que se descuentan los impuestos y las cotizaciones, y se añaden las ayudas sociales) crecieron un 4,2% en el último trimestre del año, tras las caídas del primer trimestre (-3,4%) y del tercero (-2,7%) del pasado año. Se trata del mayor avance entre las grandes economías en el cierre de 2022, y la segunda mejoría más elevada registrada en el informe tras la que se anota Portugal, donde los hogares recuperaron un 5,8% de su renta.

En conjunto, los ingresos reales per cápita de los hogares comprendidos entre las 21 mayores economías del mundo con los que la OCDE ha elaborado el informe crecieron un 0,6% en el último trimestre del año, muy por encima del incremento promedio del PIB para esos mismos países, que fue del 0,1% en el cierre del año.

Pese al moderado crecimiento de la renta de los hogares en el segundo semestre de 2022, sus ingresos cayeron un 3,8%, la mayor caída anual de la serie histórica.

Entre las siete mayores economías del mundo con datos disponibles, Reino Unido vivió el mejor avance de la renta neta per cápita de los hogares entre octubre y diciembre pasados (1,2%), muy lejos del 4,2% del registrado por España. El peor dato en el cierre del año fue para Italia, donde la renta de los hogares se contrajo un 3,5%