Policía y Guardia Civil recomiendan llevar un salvoconducto para ir a trabajar

La Policía ordena “mano izquierda” a los agentes para evitar un exceso de multas

Almería.-Coronavirus.-La Policía Local de Roquetas pone 14 multas por desobedecer restricciones del estado de alarma
Policía Local de Roquetas de Mar (Almería) realiza controles en el municipio AYUNTAMIENTO DE ROQUETAS DE MAR 17/03/2020 AYUNTAMIENTO DE ROQUETAS DE MAR

No es imprescindible, pero sí recomendable. Los altos mandos policiales que forman parte del comité de seguimiento diario del estado de alarma aseguraron ayer que disponer de un salvoconducto o certificado emitido por la empresa “facilitará” la circulación de los ciudadanos que acudan diariamente a su puesto de trabajo, aunque las Fuerzas de Seguridad del Estado tienen órdenes de aplicar con “flexibilidad y mano izquierda” las medidas que limitan la movilidad de las personas.

El director adjunto operativo de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, explicó en una rueda de prensa que, aunque no existe un documento específico que sirva de salvoconducto para acudir al trabajo, “si un ciudadano tiene uno de su empresa que acredita que está trabajando en ella, probablemente las gestiones para comprobar la veracidad de lo que dice serán más rápidas y se podrá facilitar su circulación de una forma más fluida”.

Por su parte, el comisario José Ángel González, máximo responsable de la Policía Nacional en el comité de seguimiento del estado de alarma, también dio a entender que es recomendable disponer de un certificado de la empresa para acudir al trabajo, aunque no es imprescindible. González explicó que los agentes tienen la orden de aplicar la restricción de movimientos “con muchísima flexibilidad y mano izquierda”, de forma que las patrullas valoren “en cada momento” cada caso individualmente.

González destacó la “gran colaboración ciudadana, solidaridad y civismo que está demostrando la sociedad” frente a las restricciones impuestas por la crisis del coronavirus. Una valoración plenamente compartida por Ceña, que indicó que está habiendo un “casi total seguimiento” de la cuarentena y de las órdenes de confinamiento domiciliario. El alto mando de la Guardia Civil indicó que hay 10.000 patrullas del instituto armado vigilando que se cumple la restricción de movimientos.

Sin embargo, no todos los ciudadanos demuestran el mismo civismo a la hora de cumplir las limitaciones que impone el estado de alarma. Por ejemplo, la policía impuso en la madrugada del martes una multa en el barrio valenciano de la Malvarrosa a siete jóvenes que celebraban una fiesta en el domicilio de uno de ellos. Todos fueron denunciados por desobediencia a la autoridad, al resistirse inicialmente a suspender la fiesta.

En Zamora, dos chicas fueron multadas ayer por acudir juntas a hacer la compra en un supermercado. Cuando los agentes advirtieron a ambas que no se puede circular por la calle en parejas ni en grupos, y que sólo cabe hacerlo de forma individual, las jóvenes se encararon con los policías. En Sevilla, la policía local clausuró un bar después de que su propietario ignorase reiteradamente las indicaciones de los agentes. Y en Segovia, un joven fue detenido por escupir a un policía mientras gritaba que tenía el coronavirus.

En otras ocasiones, algunos ciudadanos recurren a la picaresca para sortear las restricciones. Ayer, la policía sorprendió en Palencia a un hombre que paseaba por la calle con un perro de peluche. Los agentes no le multaron porque aquél se mostró receptivo a sus advertencias y no ofreció ninguna resistencia. En Cantabria, la Guardia Civil tuvo que sofocar un motín en un centro de menores por el rechazo de éstos a ver limitados los permisos de salida y las visitas. Y en Murcia, la policía sorprendió en plena calle a un ciudadano que caminaba disfrazado de dinosaurio, una imagen que se ha hecho viral en las últimas horas a través de las redes sociales.