Bildu rentabiliza el blanqueo de Sánchez

Rentabilizan su estrategia de apoyo al PSOE tanto en Madrid como en Navarra

El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, votó ayer en la Casa de la Cultura de la localidad guipuzcoana de Elgoibar
El coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, votó ayer en la Casa de la Cultura de la localidad guipuzcoana de ElgoibarGorka EstradaEFE

A EhBildu le ha salido rentable su «moderación» y su apoyo al Partido Socialista para que pueda gobernar a nivel central y en la Comunidad Foral de Navarra.

Sus votantes secundan la estrategia de Arnaldo Otegi ya que interiorizan que la antigua coalición proetarra tiene cada día más poder, maneja más dinero y, sobre todo, contribuye a que la «temible» derecha pueda volver a ocupar el Palacio de la Moncloa.

En el camino hacía la independencia, que se lo toman con una aparente calma, Pedro Sánchez es un aliado necesario que les ofrece contraprestaciones y, sobre todo, que les deja hacer.

EhBildu se siente cómoda con la actual situación y más cuando los electores respaldan su estrategia. Es cierto que su principal rival dentro del independentismo, el PNV, queda todavía muy lejos, pero consideran que es cuestión de tiempo que, al final, puedan imponer sus tesis, sus ritmos y sus objetivos estratégicos.

No hay que olvidar que el Gobierno central ha ofrecido durante la campaña una importante baza a EhBildu con el acercamiento de los presos de ETA a cárceles próximas al País Vasco con la guinda final de enviar a tres de los reclusos a centros situados en esta Comunidad Autónoma.

El asunto de los internos terroristas no tiene en la actualidad la capacidad de movilización de antaño, pero es un tema presente en las campañas de los partidos independentistas situados a la izquierda del PNV, como es el caso de EhBildu.

Este «gesto» del Ejecutivo de Sánchez se interpreta como una de las contraprestaciones al apoyo que los de Otegui dieron en su momento para que los socialistas puedan encabezar el Gobierno central y el de la Comunidad Foral de Navarra, donde el vasquismo avanza de una manera preocupante dentro del objetivo del independentismo vasco de anexionarse esta región española.

Pero hay más. La «oficialización» de los que .en su día conformaran el brazo político de ETA contribuye al blanqueo de la siniestra historia de la banda terrorista, algo que produce un tremendo malestar y angustia a las víctimas.

Los de EhBildu son aceptados como unos actores más de la vida política gracias, en gran parte, al arropamiento que les prestan los socialistas. Es como si nada hubiera pasado en cuatro décadas de terror, de asesinatos y destrucción. De hecho, cuando alguien echa en cara a los socialistas esta actitud contestan que ETA ya no existe y punto. La alta abstención será interpretada como un éxito por los partidos situados a la izquierda de Eh Bildu, que han preconizado la abstención, en especial los disidentes de ETA, agrupados en ATA, aunque se deba a otros factores, entre ellos un cierto hartazgo de la población ante la gestión que se ha hecho en el País Vasco de la pandemia del coronavirus y los rifirrafes políticos habidos a cuenta de dicha gestión. Con todo, el separatismo es el gran beneficiado.