Los detalles de la reunión de Iglesias con ERC y Bildu: Les ofrece “redefinir el Estado” con “la transición más importante en 40 años”

El vicepresidente ve “disposición” en las formaciones independentistas y abertzales para llegar a acuerdos y llevar a cabo durante la legislatura “tareas sin precedentes”

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, avanzó ayer con ERC y Bildu uno de los marcos que pretenden construirse a lo largo de la Legislatura, al margen de la negociación presupuestaria en ciernes. En la ronda paralela a la que ya gesta la vicepresidenta Carmen Calvo, el también líder de Podemos ha desvelado hoy los detalles sobre la cita que mantuvo con los partidos independentistas. Lejos de negociar la base de los Presupuestos, según admitió en una entrevista en Carne Cruda, la conversación política giró sobre el ofrecimiento de éste a “redefinir el Estado” con la “transición más importante en 40 años”.

“Les ofrecí compartir un sentido histórico de la definición del Estado”, apuntó el vicepresidente en la entrevista sobre las citas con Gabriel Rufián (ERC), Mertxe Aizpirua y Oskar Matute (Bildu). “Este Gobierno de coalición no tiene mayoría parlamentaria, y las tareas probablemente sin precedentes que abordamos, de reindustrialización, digitalización, transición ecológica, economía de cuidados... es la transición política y económica más importante de los últimos 40 años”, dijo Iglesias.

Un ofrecimiento que se encuentra, según Unidas Podemos, desvinculado de la negociación de los presupuestos. “Es evidente que no negociamos sobre la base de los Presupuestos”, admitió. Según el vicepresidente ni su partido ni tampoco el PSOE pueden “construir eso solos”, en referencia a esa “redefinición del Estado”. En cuanto a la “disposición” que Bildu publicitó tras la reunión de ayer acerca de promover un cambio en la política penitenciaria, respondió que la posición de su partido “es de sobra conocida”, pero optó por la discreción.

Sobre la reunión, explicó el vicepresidente que “fue muy bien” con ERC y con Bildu y que vio “disposición de llegar a acuerdos”. La cita de ayer supuso una escenificación por parte de la cuota morada en el Gobierno para continuar metiendo presión para negociar las cuentas públicas con la mayoría de la investidura y significó, una manera de continuar arrinconando a Ciudadanos. “Les vi claramente en disposición de llegar a acuerdos”, ha señalado sobre sus conversaciones con el partido abertzale y la formación independentista. “Si estamos en el Gobierno, es por esa mayoría de la investidura, y nosotros no nos olvidamos de eso”, insistió para después subrayar que los ve fuera de la negociación porque "tiene que haber un sentido de la realidad: no es imaginable llegar a acuerdos con Ciudadanos, es prácticamente imposible porque gobierna en Madrid y Andalucía con el apoyo de la ultraderecha”, repitió horas antes de que Inés Arrimadas se reúna con la vicepresidenta primera, Carmen Calvo.

“Cuidar a los socios de la investidura”

En este sentido, el líder de Unidas Podemos pidió “coherencia” y “cuidar a los socios de la investidura”. Por otro lado, ha asegurado que ha pactado con Pedro Sánchez que una vez sea presentado el documento de las cuentas públicas, el Ejecutivo lo presentará primero a los grupos del sí, después a los que se abstuvieron y, por último, a los del no.

Durante la entrevista, al ser preguntado por las últimas discrepancias entre los socios de gobierno respecto a la fusión de Bankia y CaixaBank, así como la salida del rey Emérito de España, dos temas que Sánchez ocultó a Iglesias, el vicesecretario segunda ha indicado que “hay cuestiones que tienen que quedar en consejo de ministros, no voy a hablar de ello". No obstante, ha añadido que “el problema sería que no discutiéramos”.

Durante la entrevista, al ser preguntado por la situación epidemiológica en la Comunidad de Madrid, ha tendido la mano al gobierno de Isabel Díaz Ayuso. No me toca hacer oposición al Gobierno de Madrid. Me toca ofrecer toda la colaboración, todo lo que necesiten, para gestionar una situación que genera mucha preocupación. No va a escuchar nada que suene a una amenaza o palabras duras. Pueden contar con toda la colaboración del Gobierno central”.