La Armada británica intensifica su presencia en Gibraltar

El último tramo de las negociaciones con España sobre el estatus del Peñón tras el Brexit coincide con un incremento de la actividad de la base que Londres mantiene en la última colonia de Europa

El HMS Kent en GibraltarFuerzas Armadas Británicas en GibraltarLa Razón

Menos de mes y medio resta para el 31 de diciembre, fecha marcada en rojo en todos los calendarios de Gibraltar ya que las campanadas este año significarán el final del periodo transitorio y, por tanto, la entrada el vigor del Brexit con todas sus consecuencias potencialmente desestabilizantes para la economía de la colonia británica en territorio español. Tras un velo de comprensible discreción, la diplomacia española y británica encaran la fase decisiva de las negociaciones técnicas sobre la relación futura de Gibraltar con la comarca del Campo y el punto crucial encima de la mesa es la fluidez en la Verja. Esta intensidad diplomática está siendo acompañada -por parte de Londres- de un incremento significativo en la actividad militar en el Peñón.

Concretamente ayer lunes salió de la base naval británica el HMS Kent (F78), una fragata de la clase Duke de 133 metros de eslora que realizó “ejercicios de superficie con maniobras de alta velocidad” en aguas adyacentes al Peñón de soberanía disputada. En este ejercicio también participó el buque de la RNGS (Royal Navy Gibraltar Squadron) HMS Pursuer (P273) una de las dos patrulleras que modernizaron la flota de esta unidad británica en junio del año pasado. Poco después de producirse la salida del HMS Kent hizo entrada en Gibraltar un barco de guerra de casi el doble de tonelaje, el HMS Dragon (D35), un destructor de última generación especializado en defensa aérea de la clase Daring y 155 metros de eslora.

«HMS DRAGON», destructor británico tipo 45, fotografiado en las inmediaciones de Gibraltar en marzo de este año

Además se da la circunstancia de que se ha producido un continuado goteo de vistas al Peñón de importantes mandos del ejército y la armada británica. Entre ellos cabe destacar, tan solo desde mediados de septiembre, al general Patrick Sanders, comandante del mando estratégico del Reino Unido, el almirante de flora Jerry Kyd, y el ministro para las Fuerzas Armadas James Heappey. Y no sólo se han producido visitas de altos cargos militares británicos sino también ejercicios militares como «Gibraltar Strike», que tuvo lugar el pasado 23 de septiembre y que, según una nota de prensa de la Armada Real británica «incluyó la práctica del salto con cuerda desde helicópteros y entrenamiento de combate urbano haciendo uso de las instalaciones del Peñón al tiempo que los Royal Marines continúan su transición a la Futura Fuerza de Comandos».