Díaz tira de eslogan para renovar el «susanismo»

Cambia de «look» al tiempo que, según los equipos rivales, se abona a un «populismo» discursivo que recuerda a Teresa Rodríguez

La socialista Susana Díaz luce en un acto de campaña una camiseta en la que se puede leer «Choose empathy» (Elige la empatía)
La socialista Susana Díaz luce en un acto de campaña una camiseta en la que se puede leer «Choose empathy» (Elige la empatía)PSOE-A PSOE-A

La pureza es fugitiva. Para algunos invertebrados es esencial cambiar la capa más externa si quieren seguir vivos. Las serpientes, por ejemplo, necesitan desprenderse de la piel para ganar volumen, porque las células muertas que forman la epidermis no crecen, y con esa muda reemplazan también las escamas oculares que protegen sus ojos para no quedarse ciegas, ya que se vuelven opacas con el transcurrir del tiempo. Cambian para sobrevivir. En las primarias del PSOE andaluz se ha evidenciado un proceso similar, en una forma que ha acompasado al fondo.

En septiembre de 2015, la ex líder de Podemos en Andalucía y ahora parlamentaria autonómica no adscrita, Teresa Rodríguez, criticó en sus redes sociales que la socialista Susana Díaz le hubiera reprochado que «con ‘las camisetas’ no se arreglan las cosas...». «Supongo que la presidenta –entonces Díaz era la máxima dirigente del Ejecutivo regional que ahora aspira a volver a ser– quiso decir que las cosas las arreglan señoras y señores de traje que habitan las moquetas institucionales y cobran 2.500 euros extra por no ir a trabajar en agosto», escribió Rodríguez. Y añadió: «Supongo que pensará Susana que es poco serio ponerse una camiseta y coger un megáfono. Yo tengo clara una cosa. Hay más honestidad, sinceridad, seriedad y dignidad en camisetas sucias de calle y megáfonos remendados que en cualquier pleno o comisión de los que llevo vistos desde que hace año y medio saltamos el muro de las instituciones». Casi seis años después, las camisetas, los vaqueros y el calzado cómodo, casi siempre zapatillas «converse», se han convertido en el uniforme de primarias de Díaz con el que ha visitado más de 300 municipios de la comunidad. Mientras, Rodríguez, enfundada en una chaqueta blanca, intervenía hace unos días tras presentar una propuesta en el Senado y pleitea por volver a ser diputada de Adelante Andalucía con todos los derechos en pleno y en comisión. Ha habido un cruce de estilos y una aproximación en sus discursos en algunos puntos. La política da muchas vueltas.

Con su nuevo «look», Díaz busca transmitir una imagen «más moderna, confortable, fresca, desenfadada, cercana y juvenil», según confirman desde su entorno, alejada de la «seria» Díaz que se asocia al fratricida comité federal del 1 de octubre de 2016 en el que se descabalgó a Pedro Sánchez y que desde las otras candidaturas recuerdan como su intento de «ser presidenta de España, a costa de poner en crisis a todo el partido». La socialista, quien sucumbió a aquella ilusión incontrolable aupada por el «aparato» y los veteranos de la formación, defiende ahora, en una partitura que suena a Rodríguez, que el socialismo andaluz debe tener «voz propia», que Andalucía «no es Madrid» y que el futuro de la federación más nutrida del PSOE han de elegirlo «las mujeres y hombres» del territorio para «desalojar a las derechas» del Gobierno autonómico. «El PSOE de Andalucía tiene derecho a elegir» en «libertad» –el PP le ha afeado que copie a Isabel Díaz Ayuso en ese punto– «su presente y su futuro», martillea en sus encuentros con militantes.

La dirigente socialista repite ahora que Andalucía «no es Madrid» y que el partido debe tener «voz propia»

Díaz ha seguido la estela de las camisetas con mensaje que inició la diseñadora inglesa Katharine Hamnett, quien en 1984 acudió a una gala benéfica organizada por Margaret Thatcher en Downing Street con una en la que se podía leer «58% Don’t want pershing», un eslogan pacifista con el que aludió al rechazo social que provocó la decisión gubernamental de permitir desplegar en bases británicas misiles estadounidenses Pershing. Luego llegaron muchas otras como la que lució el cantante George Michael con la consigna «Choose life» (Elige la vida) en el videoclip «Wake Me Up Before You Go», haciendo que la tendencia saltara a la música, y que la socialista ha llevado en versiones como «Choose empathy» (Elige la empatía); o la que la propia Hamnett vistió recientemente con la frase «Fashion hates Brexit» (La moda odia el Brexit).

En el caso de Díaz, los mensajes sobreimpresos en la ropa, casi siempre en inglés, han sido sobre todo del tipo «Positive energy» (Energía positiva), con el que anunció que estaba dispuesta a adelantar las primarias por el «ruido» que se había apoderado la organización, «Positive always wins» (El optimismo siempre gana) o «Radiate positive vibes» (Emite buenas vibraciones). No ha faltado el feminismo con frases como «Future is female» (El futuro es femenino) o «In women we trust» (Creemos en las mujeres); ni alguna ecologista. Desde su círculo relatan que «todo empezó cuando una amiga le regaló» una de esas prendas «con una leona» y cayó en la cuenta de que podía ser una vía de comunicación. Ahora se ha «pateado» la región con «camisetas básicas del mercado, de tiendas normales y corrientes, que valen unos 7 euros» y le ha servido para constatar que en el PSOE andaluz «existe el ‘susanismo’», como reconocen incluso desde los equipos rivales. De hecho, hay militantes que convirtieron el «Positive energy» en lema de campaña y han ilustrado con él «camisetas, mascarillas... han creado su propio ‘merchandising’», aseveran las fuentes consultadas.

Los seguidores de la candidata han creado su «merchandising» a partir de las camisetas que ha lucido en campaña

Desde el lado de enfrente del partido creen que se trata de «una táctica más para intentar seguir escalando», algo que «ha hecho desde muy jovencita, a base, muchas veces, de empujones», resumen. Lo hace, dicen, de «la mano del populismo que antes rechazó». Tras el recuento de votos de mañana se comprobará si le ha funcionado.