Montero llamó a Bolaños para prometer “lealtad” tras las discrepancias por Ucrania

PSOE y Podemos rebajan la tensión tras una semana de desencuentros para evitar la ruptura. Díaz también intervino con Sánchez y reunió a los ministros morados para pedir que limitaran sus críticas. Mientras, Iglesias recuerda a la vicepresidenta que está en el Gobierno gracias a él

La ministra de Igualdad, Irene Montero, en una comparecencia tras el Consejo de Ministros en Moncloa, a 8 de marzo de 2022, en Madrid
La ministra de Igualdad, Irene Montero, en una comparecencia tras el Consejo de Ministros en Moncloa, a 8 de marzo de 2022, en Madrid FOTO: EUROPA PRESS/R.Rubio.POOL Europa Press

La situación era insostenible hasta este mismo lunes en el seno del Gobierno de coalición. Las declaraciones de las ministras Ione Belarra e Irene Montero aludiendo al PSOE como «partido de la guerra» e identificando el 8-M como un acto por la paz en medio del conflicto bélico conducían a posiciones irreconciliables con su socio socialista en el Gobierno.

Las discrepancias por el envío de armas entre PSOE y Podemos estaban durando demasiado tiempo. Ese mismo domingo por la noche, la vicepresidenta Yolanda Díaz, que había cerrado filas con el presidente del Gobierno, interlocutó con la ministra y líder de Podemos, Ione Belarra, para tratar de reconducir la situación y se emplazaron a una reunión al día siguiente con todos los ministros de Unidas Podemos para pactar una posición de mínimos con la que desescalar la tensión en el Consejo de Ministros, según explican fuentes del espacio confederal. Una cita, que llegó después de que Pedro Sánchez y Díaz también abordaran el conflicto ese mismo lunes y el presidente conociera que habría una enmienda en sus discursos. La reunión de Díaz y los ministros morados sirvió para calmar los ánimos y evitar un escenario que desencadenara en una ruptura en la coalición.

Los contactos, sin embargo, fueron más allá y ello se explica porque es Podemos y no la vicepresidenta Yolanda Díaz, quien públicamente había mostrado su oposición al envío de armas. La ministra de Igualdad, Irene Montero, decidió tomar la iniciativa, como una de las máximas representantes de Podemos, y llamó a primera hora al ministro de Presidencia, Félix Bolaños. Según fuentes gubernamentales, la ministra morada reconoció al ministro socialista que debían de rebajarse las tiranteces y ambos se comprometieron a que sus portavoces escenificaran esa «paz». Montero prometió que la portavoz de su partido, Isa Serra, rectificaría sus palabras y mostraría la «lealtad» con el presidente Pedro Sánchez, tal y como ocurrió en la rueda de prensa posterior a la ejecutiva de Podemos. “Sánchez sabe que, en estos momentos difíciles, puede contar con Podemos aunque tengamos esas diferencias”, explicitó la dirigente. A su vez, su homólogo en el PSOE, el portavoz Felipe Sicilia, hizo lo propio, defendiendo la «unidad» del Gobierno en el conflicto bélico.

Un gesto significativo por parte del partido minoritario en Moncloa, al rectificar su posición de máximos y frontal contra el PSOE y que tuvo una consecuencia directa. Representación de unidad por parte del propio presidente del Gobierno. Moncloa confirmó a Igualdad a medio día del lunes que Pedro Sánchez asistiría al acto institucional del 8-M celebrado en el ministerio de Igualdad. Algo que desde Unidas Podemos valoran positivamente. En un principio no se preveía su asistencia. Hay que recordar que el presidente también acudió al acto del 8-M en Igualdad, celebrado en 2021. La propia Irene Montero agradeció al presidente su asistencia. Ayer mismo, en la manifestación del 8-M, la ministra volvió a reiterar que “el presidente puede contar con nosotras” y recalcó su apuesta por las “vías diplomáticas”. Ayer, de hecho, Pedro Sánchez también escenificó esta unidad. En una conversación con periodistas en Letonia, reconoció que había tratado el asunto con la vicepresidenta Yolanda Díaz y la ministra Irene Montero, pero no con Ione Belarra, y señaló que Podemos había matizado sus palabras.

La vicepresidenta del Gobierno también quiso ayer dar por zanjada la crisis de manera pública. Así, recalcó que tras las discrepancias, y las reuniones de máximo nivel, el Ejecutivo “había pasado página”. La vicepresidenta confirmó que había pedido a los ministros de Podemos que suavizaran sus críticas y aunque no quiso desvelar “conversaciones privadas”, en relación a su cita con Unidas Podemos, si explicó que “hice lo que tenía que hacer y hemos pasado página”.

Las reuniones entre ministros se producían a la vez que el ex vicepresidente del Gobierno y ex líder de Podemos, Pablo Iglesias continuaba con su presión y visibilizando las diferencias con Yolanda Díaz y ensalzando a la ministra Ione Belarra. En una tertulia, Iglesias mandó un recado directo a la vicepresidenta, recordándola que sí ella estaba en el Gobierno era gracias a él, porque se mantuvo firme en su negociación con el PSOE en 2019 para formar el Gobierno de coalición. “Ella y muchos compañeros no entendieron cuando Unidas Podemos llevó la negociación con el PSOE al final para que después hubiera Gobierno. Yolanda Diaz es miembro del Gobierno de España porque Podemos mantuvo esa posición, igual que Alberto Garzón, que en su momento era partidiario de aceptar un acuerdo programático”, dijo Iglesias en la tertulia de Hora 25, en la Cadena Ser. Sin embargo, Díaz era una de las dirigentes que apostaba por entrar en el Gobierno y que se había dado de baja incluso de Izquierda Unida por desavenencias con la dirección que dirige Alberto Garzón, que presionaba por firmar un acuerdo programático con el PSOE aunque no estuviesen en el Gobierno.

Iglesias continuó ahondando en la crisis interna que vive Unidas Podemos por sus discrepancias y apuntó a que con el tiempo, dirigentes como Yolanda Díaz darían la razón a Belarra. Para Iglesias, la líder de Podemos “se ha ganado el respeto” por defender el “no” al envío de armas a Ucrania.