Los socios fían al plan anticrisis su relación con Moncloa

Esperan medidas eficaces en el real decreto y avisan de que no acertar puede pasar factura al bloque de izquierda

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante una sesión de control en el Congreso de los Diputados
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante una sesión de control en el Congreso de los Diputados FOTO: JUAN CARLOS HIDALGO EFE

El martes será el «día D» para que los aliados parlamentarios testen el futuro de su relación con el Gobierno. El examen final sobre el que puntuarán al Ejecutivo y del cuál dependerá los sucesivos apoyos –necesarios–para que PSOE y Unidas Podemos puedan poner en marcha su agenda legislativa en el Congreso de los Diputados en los próximos dos años.

El Consejo de Ministros debe aprobar la semana que viene el Plan Nacional de Respuesta al impacto socioeconómico de la guerra en Ucrania del que hasta hoy los socios de investidura, ni tampoco la oposición, conocen sus detalles. «Ni una medida concreta», se expresan con preocupación los grupos parlamentarios que durante esta semana han asistido a la ronda de reuniones lideradas por las vicepresidentas y el ministro de Presidencia. Unas citas a las que en Moncloa han dado vital importancia a la vez que las reuniones con los agentes sociales, comunidades y que se producían al mismo tiempo que Pedro Sánchez realizaba una gira europea para convencer a los socios europeos de su propuesta de desacoplan el precio del gas de la electricidad antes del Consejo Europeo que finalizará hoy.

En el Ejecutivo han tratado de ser prudentes en estas citas con sus socios en cuanto a esbozar su plan económico con el objetivo de salir de la reunión europea con una medida consensuada por todos los países, algo que en la esfera política española ha sido muy criticado tanto en público como en privado. «Sospechábamos que solo querían la fotografía», ilustró el portavoz de ERC, Gabriel Rufián. Una sensación compartida por el resto del bloque de investidura que llegó a las reuniones con medidas similares como subir los impuestos a las eléctricas y grandes fortunas, eliminar o reducir al máximo el IVA de la factura eléctrica a los consumidores vulnerables o fijar precios máximos del gas.

Sin embargo, de estas conversaciones no salió ninguna medida concreta. Es por ello que fuentes parlamentarias del bloque de investidura se muestran pesimistas al analizar el momento de malestar social en la sociedad con la clase política. «Debemos estar para solucionar la vida de la gente», remarcan, para explican que «esperan a conocer las medidas que sean aprobadas para pensar cómo será la futura relación con el Gobierno».

Una nueva prueba para la mayoría de izquierdas, justo en un momento en el que el partido mayoritario de la coalición se enfrenta al rechazo unánime de todos los grupos por su cambio de posición respecto al Sáhara. Estas fuentes explican que llevan varios meses advirtiendo al PSOE de que debe «mirar hacia el bloque de investidura» y que «tiene que contar con nosotros si quiere que le sigamos apoyando». Es por ello que ven vital el futuro decreto para determinar cómo será la relación en el Congreso con el Ejecutivo. Estas fuentes expresan su inquietud ante la sensación de que parte del Ejecutivo no está empatizando con la sociedad en medio de la crisis económica y observan ya que este escenario y no acertar en las medidas para actuar frente el alza de precios «puede pasar factura a la izquierda» en unas futuras elecciones. Una sensación que también se comparte en Podemos donde también esperan con atención las futuras medidas. Esperan, de hecho, que la influencia de las propuestas de Unidas Podemos se note en el real decreto.