Los cazas españoles protegerán el espacio aéreo báltico desde el viernes

Ocho aviones de combate F-18 y 130 efectivos se desplegarán en Lituania durante cuatro meses. El destacamento de cazas Eurofighter que se encontraba en Bulgaria con la OTAN finaliza mañana su misión

Caza F-18 del Ala 12
Caza F-18 del Ala 12 FOTO: Ejército del Aire

Las Fuerzas Armadas españolas continúan con sus despliegues en el flanco este como medida de disuasión ante la amenaza de Rusia. Y en esta ocasión le toca el turno de nuevo al Ejército del Aire, que está a punto de terminar su misión con la OTAN en Bulgaria e inicia una nueva en Lituania (ya conocida, pues participa en ella desde hace varios años). Y es que a partir del viernes, ocho cazas F-18 vigilarán el espacio aéreo báltico desde la base lituana de Siauliai (a apenas 100 kilómetros de la frontera rusa), en el marco de la Policía Aérea del Báltico (BAP) de la Alianza. Allí compartirán misión con cinco aviones de combate Gripen de la República Checa. Y lo hacen prácticamente al mismo tiempo que concluye el despliegue de cuatro cazas Eurofighter con la Policía Aérea Reforzada (eAP) en el área del Mar Negro.

En esta nueva misión con la OTAN participarán también alrededor de 130 efectivos del Ala 12, con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), los cuales se encuentran en Lituania desde hace pocos días. Y para nada es una operación nueva para los aviadores españoles, pues participan en ella desde desde 2015 de forma ininterrumpida (aunque la primera vez fue en 2006), con un destacamento aéreo que se despliega al menos una vez al año tanto en este país como en Estonia. De hecho, el pasado verano los Eurofighter del Ala 14 ya estuvieron en esta misma base y el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pudo vivir en primera persona una alerta real ante la presencia de aeronaves rusas cerca del espacio aéreo aliado.

En un primer momento estaba previsto (y así lo anunció en varias ocasiones la ministra de Defensa, Margarita Robles) que los aviones que se iban a desplegar serían los Eurofighter, que también han estado en Bulgaria armados con el nuevo misil “Meteor”. Sin embargo, tal y como han confirmado a este periódico fuentes militares, se ha optado finalmente por los F-18 para que así roten todas las unidades de cazas, no sólo las dos de Eurofighter (Ala 11 y Ala 14).

Su misión será la misma que en anteriores ocasiones: vigilar y proteger el espacio aéreo aliado ante la constante presencia de aeronaves rusas que vuelan desde Kaliningrado a San Petersburgo sobre aguas internacionales pero sin identificar, sin plan de vuelo y con los transpondedores apagados. Es por ello que en los radares del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de Uedem (Alemania) estas aeronaves aparecen como una posible amenaza, alertando de ello al destacamento aéreo. En ese momento, los aviadores españoles se ponen en marcha y en menos de 15 minutos tienen que despegar para interceptar e identificar a la aeronave sospechosa y acompañarla durante un tiempo prudencial para evitar cualquier tipo de incursión en el espacio aéreo aliado. Unos aviones, los rusos, que no sólo pueden suponer una amenaza para un país soberano, sino también un riesgo para los aviones comerciales que transitan por la zona.

Una tarea de vigilancia y disuasión en la que los aviones españoles no estarán solos, pues además de los Gripen checos, el área del Báltico también estará vigilada desde Estonia y Letonia por cazas franceses y belgas.

Y mientras este contingente se prepara para arrancar su nueva misión en Lituania, a 1.500 kilómetros de allí, en Plovdiv (Bulgaria), el destacamento aéreo español “Strela”, con sus cuatro cazas Eurofighter y 130 efectivos del Ala 14 (Albacete), concluye mañana la suya y el viernes comienza su repliegue a España. Llegaron allí el 11 de febrero y durante este tiempo han realizado, junto a los aviones MiG búlgaros, varias salidas ante amenazas reales. La intención de España es que participen en esta misión en el área del Mar Negro todos los años, al igual que en la del Báltico.