Violento asalto en Melilla: “Venían con piedras, palos, barras de acero y hasta una radial”

Califican de “extremadamente violento” el asalto y denuncian que apenas había una veintena de guardias civiles para contener la avalancha de inmigrantes

Apenas veinte agentes de los GRS de la Guardia Civil para contener un tsunami de cientos de inmigrantes que llegaban armados con palos, piedras, hachas y hasta una radial para cortar una puerta de acceso al Barrio Chino en Melilla. Un asalto “extremadamente violento”, tal y como relatan los agentes allí presentes, al que han tenido que enfrentarse una vez más sin medios humanos ni materiales.

“Cuando uno está parapetado detrás de un despacho oficial no siente peligro, pero el peligro existe y son los guardias civiles los que en cada asalto ponen en riesgo su vida”. De este modo denunciaba este viernes la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), la impotencia que viven los agentes destinados a la frontera sur ante la desidia de un Ministerio del Interior, y un ministro, Fernando Grande-Marlaska, que hace oídos sordos a sus peticiones. Y lanzaba una clara advertencia: “Cuando el riesgo se transforme en luto tendrán que responder por su responsabilidad en esta inacción”.

Y es que, los pocos guardias que protegían el perímetro “poco han podido hacer, salvo poner en riesgo su propia integridad”, explicaban desde esta asociación, que señalaba el alto número de agentes heridos. Una situación que pone en evidencia que la política de “parches” del Ejecutivo no sirve para solucionar un problema fronterizo que no solo afecta a España sino a toda Europa. Por todo ello, exigen al Gobierno que incremente la plantilla de 200 efectivos en Melilla para crear una Unidad de Seguridad Ciudadana de Comandancia propia (USECIC) y así no tener que depender de los refuerzos que llegan de la Península.

Desde la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), denunciaron la “agresividad” del salto, que terminó con más de cincuenta agentes heridos. “Reclamamos soluciones urgentes, no podemos seguir siendo escudos humanos y que sigan produciéndose estas agresiones sobre nuestros compañeros”. Y es que, según señala esta asociación, los asaltantes utilizaron piedras, palos, radiales, barras de acero y herramientas de corte contra los agentes.

Un “peine” en la valla, que impida los saltos

Desde la asociación de la Guardia Civil JUCIL, por su parte, solicitan la intervención del Ejército en la frontera sur, ya que no hay suficientes agentes para contener “las avalanchas de personas” que intentan entrar en Melilla y carecen de material antidisturbios adecuado. Y es que, pese a las peticiones realizadas desde el salto a la valla de marzo, apenas se han adoptado medidas.

“Han accedido cientos de personas y para contener este tsunami humano había una veintena de integrantes de los GRS de la Guardia Civil, menos de un agente por cada veinte asaltantes a la valla” denunciaba el secretario general de esta asociación, Ernesto Vilariño. Asimismo, ha acusado a Grande Marlaska, de “mirar a otro lado” ante estos problemas y reclama “que no se premie con el permiso para permanecer en España a quienes utilizan la violencia para entrar”, porque genera un efecto llamada.

En este sentido, desde el sindicato policial JUPOL, exigen la instalación de un “peine” sólido en la valla de Melilla que impida el salto. Se trata de una U invertida en la parte superior de la valla, una medida que ya se encuentra instalada en algunas zonas de la valla, pero que por el momento carece de una estructura sólida que impida el salto de la valla.

Actualmente, el denominado peine, está formado por un conjunto de barrotes de acero que permite a los inmigrantes colgarse de ellos y proceder al salto de la valla. Esto supone, según señala el sindicato, un grave riesgo para las vidas de las personas que intentan saltar la misma, ya que en muchas ocasiones se pueden precipitar al vacío al no tener la fuerza suficiente para completar el salto.