Mali convoca al embajador tras las palabras de Albares

El titular de Exteriores dijo que no se descarta una intervención de la OTAN en el país si fuera necesario

Llegada a la cumbre de la OTAN del ministro Albares
Llegada a la cumbre de la OTAN del ministro Albares FOTO: David Jar La Razon

Nuevo lío diplomático. El Ministerio de Asuntos Exteriores maliense convocó el pasado viernes al embajador de España en Mali, José Hornero, para que dé explicaciones sobre las «inaceptables» declaraciones del ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, acerca de la posibilidad de una intervención de la OTAN en el país africano. Después de la crisis abierta con Argelia como consecuencia del giro unilateral del Ejecutivo de Pedro Sánchez respecto al Sáhara Occidente, ahora otro país del norte de África muestra su enfado con España por unas palabras pronunciadas por el jefe de la diplomacia española. En concreto, Albares aseguró en los pasillo de la OTAN ante los periodistas que «no se descarta una intervención de la OTAN en Malí si fuera necesario». «Si es necesario y la situación constituye una amenaza para nuestra seguridad, lo haremos», añadió. No obstante, no dejó claro si esa hipotética intervención se llevaría a cabo para neutralizar la amenaza yihadista o la preocupante presencia de los mercenarios de rusos del grupo Wagner que están echando a los europeos de este territorio del Sahel.

El ministro de Exteriores maliense, Abdoulaye Diop, en declaraciones en la televisión pública ORTM aseguró que las palabaras de Albares «buscan animar a una agresión contra un país independiente y soberano». «Por eso hemos pedido explicaciones, una clarificación de estas palabras al Gobierno español, y esperamos que llegue rápidamente», señaló para para recordar que las declaraciones de Albares «contrastan con las relaciones de amistad que Mali ha tenido siempre con España, que siempre ha apoyado a nuestro país».

La reacción española no se hizo esperar. Desde la Embajada de España en Mali aclararon ayer que no ha pedido ninguna intervención de la OTAN en el país africano. «España no ha pedido durante la cumbre de la OTAN, ni en ningún momento, una intervención, misión o cualquier otra acción de la Alianza en Mali”, dice el comunicado. «España reafirma sus lazos profundos de amistad y cooperación con Mali y continuará desarrollando una relación pacífica y de amistad con Mali», añade la nota.

El asunto no es baladí ya que las declaraciones se produjeron después de que el Nuevo Concepto Estratégico de la ONU, que establece la hoja de la Alianza para la próxima década, incluyese por primera vez el flanco sur una de las prioridades de la Alianza. No obstante, en un momento en el que todos los ojos miran hacia el este por la invasión rusa de Ucrania, esta posibilidad no staría encima de la mesa. Si bien es cierto que la estabilidad en Malí se ha deteriorado en los últimos meses debido la Junta Militar, que se hizo con el poder mediante un golpe de Estado, se niega a celebrar elecciones. Además, están estrechando sus lazos con el Kremlin. A ello hay que añadir la salida de los franceses de su antigua colonia, donde mantenía tropas desde 2013 para echar a los yihadistas de África Occidental.