Entrevista

Teresa Ribera: «Las eléctricas no están jugando limpio. Falta claridad en la factura»

Califica el bloqueo del CGPJ por parte del PP de «perreta infantil o de falta de calidad en los valores democráticos» y confía en que se consiga un acuerdo «cuanto antes»

Teresa Ribera (Madrid, 1969) nos espera en la sala Lázaro Dou del Congreso de los Diputados. Recién llegada del Consejo informal de Ministros de Energía que se ha celebrado esta semana en Praga, se escapa unos minutos de la sesión plenaria en la que el presidente del Gobierno acaba de dar contenido -y recursos 3.000 millones de euros- al plan de contingencia de justicia energética del Ejecutivo.

¿Qué podemos esperar de la propuesta que tiene que elevar la Comisión Europea para abaratar el precio del gas?

Es importante el compromiso de Ursula Von der Leyen para que el precio del gas no contamine el precio de la electricidad y hay estados miembros que están planteando la posibilidad de generalizar esta solución que encontramos en España y Portugal –la excepción ibérica–. También es importante la reflexión sobre cómo acompañar a las familias y a la industria frente a la tentación de los estados miembros de salir con sus propias referencias nacionales. No queremos que quede quebrada la trayectoria de la Unión Europea para la construcción de un mercado interior, simplemente porque hay estados miembros con más capacidad fiscal, con más bolsillo, para acompañar a su industria. Nos vamos a encontrar con un paquete muy interesante que nos permita avanzar y anticipar lo que pueda ser un eventual riesgo de incremento de precios durante este invierno.

Gazprom traslada que las reservas de gas europeas se agotarán en tres meses... ¿es realista?

Los almacenes de gas que tiene Europa –que aquí están llenos más o menos alrededor del 90%– son almacenes que, lógicamente, tienen una limitación física, no pueden acumular todo el gas que se consume durante todo el invierno. En el conjunto del continente europeo, por tanto, están dimensionados para, en efecto, poder estar operativos durante tres meses. Eso no significa que no se vaya a mantener la llegada de gas a Europa. Así que esta afirmación, hecha por Gazprom, sería cierta si no volviera a entrar una molécula de gas en Europa desde el día de hoy en adelante, pero lo normal es que se vayan restableciendo esos almacenes, según se va consumiendo. En ese sentido, en España nos quedamos al margen de esta preocupación porque la capacidad de almacenamiento que tenemos, tanto los almacenes subterráneos como en las terminales de gas natural licuado, nos da mucha flexibilidad para poder seguir incorporando nuevo gas que llegue en barco a nuestro sistema nacional.

La Agencia Internacional de la Energía advierte de que el invierno 2023-2024 será todavía peor... ¿También para España?

La afirmación más clara de la Agencia Internacional de la Energía es que esta no es una crisis que se vaya a resolver a muy corto plazo, porque restituir esa falta de relación comercial con Rusia no se podrá resolver en pocos meses o en este invierno. Por tanto, el conjunto de medidas que se vienen adoptando en Europa están pensando ya en cómo abordar el próximo invierno, si superamos este invierno con éxito, haciendo un esfuerzo colectivo, facilitando y canalizando el ahorro que entre todos nos permita reducir los precios, pero también poner a disposición esa materia prima energética que no consumamos en unos países para que pueda ser utilizada de forma solidaria en otros países.

¿En esa línea va el plan de contingencia del Gobierno?

Hemos querido encauzar el ahorro entre todos los actores españoles, desde la gran industria y las pymes a los ciudadanos y las administraciones. No queremos que haya ningún riesgo de incremento de la pobreza energética de las familias y el tejido productivo. Lo más relevante es esa incidencia en los aspectos sociales. Hemos querido ampliar la protección, no solamente a los consumidores vulnerables, también para aquellas familias que probablemente se corresponden más con clases medias pero que, sin embargo, el peso de la factura energética es muy elevada. Por tanto, incrementamos la cantidad de personas de familias que se pueden acoger algún tipo de ayuda en el bono social y en el bono en el bono térmico. Son los grandes paquetes de protección que vamos a ver reflejados el próximo martes en ese decreto ley que llevaremos al Consejo de Ministros y que, calculamos supondrá una dotación de los Presupuestos de hasta 3.000 millones de euros, de aquí al 31 de diciembre de 2023. Si llegamos a soluciones europeas que permitan reducir drásticamente el precio del gas, la necesidad de apoyar a las familias será menor porque las facturas estarán más contenidas y, por tanto, la necesidad de apoyo será inferior. Pero como todavía existe mucha incertidumbres, creemos que es importante anticiparse y poder dar seguridad a todos los españoles de cara al invierno.

¿En qué escenario las recomendaciones para los hogares pasarían a ser obligaciones?

No, el paquete de medidas no está contemplado para que en ningún momento pase a ser una obligación. Nos permite canalizar ahorro, nos permite llamar a las familias y a los actores sociales a ser responsables en el consumo de su energía, pero de ninguna manera entrar en algo que sería muy complejo de articular, que es vigilar a cada ciudadano, a cada persona, con respecto a cuál es su consumo energético. Eso sería una locura. Creo que la reacción social, la comprensión de los ciudadanos es muy elevada. Todo el mundo se da cuenta de que el precio de la energía está alto, ha estado mucho más alto y que estamos haciendo un esfuerzo para que se mantenga dentro de niveles asequibles. La situación en Europa es complicada, pero en España no tendremos que llegar a los niveles de racionamiento que muy probablemente puedan tener que abordar los países del centro de Europa, en los que la dificultad de acceso a la materia prima les obligue a ordenar y a priorizar en situaciones de escasez.

Han puesto en marcha varios paquetes de medidas sociales para hacer frente a la crisis económica, ¿por qué no las rentabilizan electoralmente?

No ayuda nada ni el ruido ni jugar con los sentimientos de la gente en un momento complicado y, desgraciadamente, eso lo venimos viviendo desde el primer momento. Ha habido un esfuerzo muy grande, lo hubo con la pandemia y lo está habiendo ahora. De hecho, probablemente los ciudadanos españoles son de los más protegidos en este contexto y los datos lo avalan así. Los consumidores vulnerables, gracias a la acumulación de descuentos, de la aplicación del mecanismo ibérico, más el reforzamiento del bono social, están pagando un poco menos de lo que pagaban antes de la pandemia. En todo caso, sí hay es un ruido de fondo que genera dudas y que plantea temas, incluso, con mentiras y con falsedades. Hay que reforzar el modo en el que se explican las facturas. Hay comportamientos que hemos puesto en conocimiento de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y que creo que deben ser denunciados, como que los comerciales de determinadas compañías eléctricas cuando alguien llama a preguntar, digan directamente que cualquier incremento de su factura es culpa del Gobierno. No parece un comportamiento ni muy honesto ni deontológicamente muy correcto y, sin embargo, lo están haciendo. Yo creo que hay una cierta batalla...

¿Las eléctricas están jugando sucio?

Por lo menos, no están jugando todo lo limpio que correspondería en una situación como esta. En nuestra factura falta claridad con respecto a las explicaciones de cómo calculan según qué cosas. Le tocará a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia comprobar si hay alguna interpretación interesada sobre cómo aplicar las normas que ha venido aprobando el Gobierno.

¿La factura de la luz se puede llevar por delante al Gobierno?

Yo creo, espero, que no. Estamos haciendo más de lo que se ha hecho en la mayor parte de los estados miembros y con mayor anticipación. Ahora bien, si, en lugar de tener un arco parlamentario unido en momentos difíciles, lo que tenemos es comportamientos no siempre responsables ni en Bruselas ni aquí, pues es lógico que haya ruido.

¿Hay margen para dar la vuelta a las encuestas?

Los ciudadanos saben diferenciar entre el ruido y el fondo, y a nosotros nos corresponde trabajar por lo que entendemos que protege a los españoles. A los ciudadanos les tocará juzgar después. Lo que sí es conveniente recordar y pensar es qué hubiera ocurrido en una situación de gobierno diferente, el ejemplo lo tenemos muy claro con la gestión de la crisis anterior, pero es obvio que cuando se producen crisis y cuando la gente lo pasa mal, tiende a mirar con especial intensidad a quien está al frente del Gobierno en cada momento.

El 12-O hubo abucheos a Sánchez. ¿Es este malestar representativo de la sociedad en su conjunto? ¿Le preocupa que se normalice insultar al presidente del Gobierno?

En efecto, creo que no es representativo. Es muy preocupante esa pendiente que nos lleva a denigrar las instituciones y lo que representan y a poner en cuestión el sistema democrático. En democracia, precisamente, es importante explicar y razonar sin necesidad de insultar. Me parece muy poco democrático utilizar la violencia verbal para rechazar cualquier comportamiento que proceda del Gobierno o el chantaje institucional de «no discuto tus propuestas en tanto que no las retiras y discutimos solo las nuestras». Es algo que hemos venido viendo, desgraciadamente, con instituciones sin renovar desde hace más de cuatro años o con planteamientos que se reproducen una y otra vez, cada vez que hay una propuesta estratégica de fondo: no entro a discutir, la rechazó, porque solamente aceptó discutir en los términos en los que yo lo planteé. Perdón, ¿se está cuestionando el resultado de las urnas? Es un problema serio esto de poner en duda la legitimidad del voto y de las mayorías parlamentarias, que creo que tiene consecuencias mucho más duras y mucho más peligrosas, que no lo desagradable del momento porque es desagradable, lógicamente.

Habla de instituciones que llevan años sin renovarse... ¿Estamos más cerca de desbloquear el CGPJ?

Confío que será así, me parece que esto es una situación absolutamente anómala. Las mayorías cualificadas y el sistema de reparto de la configuración de los integrantes de órganos constitucionales se hizo pensando en reforzar el consenso, no en asegurar un derecho de veto. Por cierto, siempre de los mismos, porque cuando el PSOE está en la oposición, los órganos constitucionales se renuevan y cuando es el PP el que está en la oposición se activa de nuevo el «no, si no es como yo quiero». Eso no es no es una manera correcta de ejercitar las reglas del juego, genera comportamientos peligrosos y dudas sobre la calidad de nuestra democracia. Y creo que eso es malo.

¿Hay margen para modular el sistema de elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial con criterios de idoneidad e independencia?

El PP se ha puesto él solo en esta tesitura. La Ley Orgánica del Poder Judicial lleva funcionando en nuestro país 40 años y el PP ha gobernado con mayoría absoluta. Si quiere modificar una Ley Orgánica, pues tendrá que presentar una propuesta cuando tenga los votos para poder hacerlo. De hecho, sus propuestas han sido rechazadas en varias ocasiones. Entonces, decir que yo no cambio nada, si no haces lo que yo quiero de nuevo, es una especie o de perreta infantil o de falta de calidad en los valores democráticos y confianza en nuestro sistema constitucional. Confío en que se llegue a un acuerdo, la situación es bastante bochornosa y me parece que tiene muy mala explicación el «no se cambia porque yo no quiero, porque no se hace como yo quiero». Así que, sí, confío en que se encuentre una salida y se pueda resolver cuanto antes.

¿Hay margen para una solución intermedia?

Lo que nosotros pedimos es que se aplique la Constitución y las leyes. Una solución intermedia es aplicar la Constitución y las leyes y si alguien quiere modificar la legislación vigente, pues en nuestra democracia parlamentaria lo que corresponde es presentar un proyecto o una proposición de ley al Parlamento y que ese proyecto o proposición salga adelante con la mayoría requerida. Lo han intentado varias veces y les ha sido rechazado. Bueno, pues que lo vuelvan a intentar, pero lo que no pueden decir es lo bloqueo. Es absolutamente anómalo tener un órgano colegiado en funciones durante cuatro años, un órgano constitucional. Lo que pasa es que lo que no se puede decir es como no lo consigo, por las buenas, bloqueó cualquier movimiento, a ver si lo consigo por las malas. Esto ya no tiene más recorrido.

¿Creen que el Poder Judicial les está echando un pulso?

Quien está echando un pulso esencialmente es el PP. Me parece que lo que corresponde, lógicamente, es que cada cual ejerzamos nuestra responsabilidad de la manera que consideremos más adecuada y conforme a lo que las leyes indican que debemos hacer, tanto los jueces y magistrados, como los representantes de los ciudadanos.

Pero el CGPJ lleva más de un mes incumpliendo la ley que les exigía renovar el Tribunal Constitucional...

Yo me sentiría profundamente incómoda en esa situación, pero vamos, espero que esto se resuelva cuanto antes y, por tanto, creo que corresponde ser prudente en esa expectativa.

El próximo martes hay cara a cara entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en el Senado, ¿se siente cómoda en la estrategia de ir al cuerpo a cuerpo contra el líder de la oposición?

El presidente del Gobierno está ejerciendo una tarea de responsabilidad democrática más allá de lo que le corresponde, porque el líder de la oposición no tiene un escaño en el Congreso, que es donde se producen los debates entre presidente y líder de la oposición. Por tanto, está aceptando una mayor presencia en el Senado para poder mantenerlos. Me parece que este Gobierno está intentando ejercer con máxima responsabilidad y máxima sensibilidad las respuestas que correspondan en situaciones complicadísimas. Es muy difícil encontrar una legislatura donde se hayan producido tantos incidentes tan disruptivos y con tanto impacto social y económico como lo que ha sido esta. Hemos echado mucho de menos el sentido del Estado por parte del principal partido de la oposición y hemos echado muchísimo de más el nivel de insulto que hemos recibido. A partir de ahí, cada cual ejerce su capacidad didáctica y explicativa como puede, pero es verdad que lo que hemos detectado es que hay una combinación de información parcial o de información incorrecta que se ha utilizado para desacreditar lo que se estaba haciendo y para generar más miedo en una población que lo estaba pasando mal.

¿Se esperaban otro Feijóo?

Bueno, yo creo que Alberto Núñez Feijóo venía precedido de fama de buen gestor y de talante dialogante, y la manera en la que se ha ido pronunciando con respecto a cuestiones fundamentales de políticas públicas o de política económica ha sido sorprendente porque, ha dicho una cosa y la contraria en demasiadas ocasiones y no siempre con mucha precisión. Han pasado seis meses y las grandes cuestiones no han podido contar con el respaldo del Partido Popular, pero a tiempo está de cambiarlo.

La carrera fiscal de las autonomías ha puesto de relieve que no hay una estrategia unitaria en el PSOE, de cara a las municipales y autonómicas. ¿Es un sálvese quien pueda?

Lo que ha ocurrido es que ha habido algunos líderes autonómicos que han hecho gala de su voluntad de reducir la carga fiscal en las rentas más altas y reducir los servicios públicos de los que se benefician las personas que más lo necesitan. Y ha habido algunos líderes autonómicos que lo que han hecho ha sido reducir la parte fiscal de aquellos niveles de renta que se corresponden con clases bajas y medias, pero no han tocado las referencias fiscales a las clases más pudientes ni las referencias fiscales a las empresas más pudientes. La concepción de la justicia fiscal ha sido enormemente manipulada en estos meses.

¿Le pasará más factura al Gobierno el precio de la luz o sus socios de investidura?

Desde el primer momento quisimos trabajar con todos los grupos parlamentarios y lograr consensos con todos aquellos que estuvieran dispuestos a trabajar en esos consensos y no creo que haya ni una sola de las medidas, respaldadas por unos o por otros, que se desvíen del interés general y de las cuestiones que habíamos comprometido en nuestro programa electoral y en el programa del Gobierno de coalición. Hemos echado mucho de menos al PP en el respaldo a las medidas anticrisis y al escudo social.

Algunos presidentes socialistas sí creen que les perjudica ir de la mano de ERC y Bildu hasta el final de la legislatura.

En una sociedad que aspira a convivir en paz y a construir una prosperidad compartida no sobra nadie, al revés.

¿Y esa paz también se da dentro del Gobierno, con sus socios de Podemos? Han pedido a los españoles salir a las calles para presionarles...

En muchas ocasiones puede haber personas públicas que entiendan la defensa de los intereses generales con una perspectiva más activista, pero me parece que nuestra responsabilidad como Gobierno no es ser activistas en la calle, sino activistas en la búsqueda de soluciones desde nuestra responsabilidad institucional.

Hay una reunión próxima entre Macron, Costa y Sánchez para desbloquear el MidCat, ¿lo tendremos activo en el 2025?

Hay que poner énfasis en la oportunidad de construir un verdadero proyecto europeo en materia de energía. Una puesta en común de las infraestructuras, no para volver a una infraestructura pensada hace 10 años y que tiene un recorrido en plazos de amortización más limitado, sino para pensar que sí debemos anticipar una infraestructura de transporte de hidrógeno. Lo podemos hacer facilitando su uso para transporte de gas. La visión de Francia en torno a las interconexiones es velar por su interés hacia el norte y se le olvida el interés de todas las interconexiones hacia el sur. Con todas las dificultades que pueda estar atravesando el Gobierno de Francia en este momento, con un sistema eléctrico enormemente dañado por la situación de su parque nuclear y, por tanto, concentrando toda la atención pública y toda la atención inversora en la recuperación de su sistema eléctrico y la seguridad de suministro, seguro que el presidente Macron sabe entender que es un momento de construir Europa y no solamente concentrarnos en el interés nacional de cada cual.

El FMI también ha rebajado las previsiones económicas del Gobierno para 2023, ¿son ya papel mojado los Presupuestos?

No, absolutamente, no. Son los presupuestos que necesitamos en este momento. Son unos presupuestos que mantienen el crecimiento y que nos permiten seguir generando empleo indefinido y de calidad en unos niveles que no se habían conseguido en España nunca.