Podemos e IU se dan tres meses para cerrar sus confluencias para las elecciones

Fijan el 31 de enero como límite para sus alianzas en autonómicas y municipales. Buscan dejar atrás las fricciones internas ante el reto electoral

a secretaria general de Podemos y ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra; la ministra de Igualdad, Irene Montero; y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, en una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados
a secretaria general de Podemos y ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra; la ministra de Igualdad, Irene Montero; y el ministro de Consumo, Alberto Garzón, en una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados FOTO: Eduardo Parra Europa Press

La izquierda necesita despejar pronto las incógnitas que aparecen al mirar el mapa electoral, de cara a las elecciones autonómicas y municipales. Con la plataforma de Yolanda Díaz fuera de juego para estos comicios, emergen las complicaciones para llegar a acuerdos entre Podemos e IU, más después de que el primer proyecto piloto resultara fallido, en Andalucía. A causa de este batacazo y de los problemas previos para formar una coalición, las fricciones entre ambas fuerzas de izquierda siguen hoy patentes, así como la falta de confianza entre las direcciones nacionales.

Aun así, tanto en Podemos como en Izquierda Unida hay disposición de sentarse a negociar alianzas amplias y ambas formaciones llevan meses preparando internamente las hojas de ruta –las pautas- para negociar alianzas y candidaturas con otros actores políticos. El reloj electoral ya ha comenzado a avanzar y tanto los de Ione Belarra como los de Alberto Garzón empiezan a hablar de plazos tangibles para cerrar coaliciones. Esto es, a más tardar, el 31 de enero. Tres meses, según confirman fuentes de la dirección de Izquierda Unida, que reconocen que «pueden admitirse excepciones» para atender a las distintas particularidades de las regiones.

Un plazo que no desagrada en Podemos, según las fuentes consultadas, que busca la perfección en estos comicios con el objetivo de demostrar la solvencia de su organización frente a la desconfianza que tiene la vicepresidenta Yolanda Díaz, con quien tendrá que negociar de tú a tú para la formación de una alianza en las generales. Evitar la imagen de las peleas internas por las alianzas es prioridad en la dirección, con el objetivo de demostrar que el tiempo de las peleas internas ha quedado atrás, en comunión con las exigencias de la líder de Sumar, según resumen en el partido morado. El secretario general de Podemos Madrid lo resumió este viernes en la «Uni de Otoño» del partido. «Ahora toca hacer política, política y política. Tenemos que salir a hacer política a nuestros pueblos, ciudades y barrios, hay que insuflarles esperanza», zanjó. Los morados lanzan este tipo de mensajes de cara a la opinión pública a modo de catarsis para prepararse para el próximo ciclo electoral. Ayer mismo coronaron a sus candidatos para autonómicas y municipales y explican que la estrategia ahora es llegar a acuerdos, primero con IU, Alianza Verde y, después, con otros actores de izquierda. Mientras, que en IU se encuentran inmersos en la fase programática de los comicios con el fin de tener un marco general de programa que luego debe ser completado por las federaciones locales. Una fase idéntica a la de 2008, 2011, 2015 o 2019. También cuentan con procesos de primarias internas abiertas donde haya más de una candidatura.

Todas las miradas se posan en ambas formaciones. También en el PSOE se encuentran expectantes, conscientes de que para revalidar gobiernos autonómicos necesitan que, a su izquierda, se forjen estos pactos, para mantener los gobiernos autonómicos, como en Navarra, La Rioja, Baleares o en Aragón y para liderar las comunidades que ahora están gobernadas por el PP.

Las claves

►De momento, Podemos e IU han sellado alianzas en La Rioja y en Navarra, pero en otras regiones aún no están definidas.
►En Madrid y en la Comunidad Valenciana, las confluencias se atisban complicadas.
►Asturias o Aragón son comunidades en las que ambas formaciones irán por separado, como en anteriores elecciones.
►Podemos e IU han pactado que en los territorios en los que así lo decidan, las formaciones podrán concurrir con la marca que lo deseen, aunque no sea Unidas Podemos.