Parlamento

Nuevo curso político: claves, retos y tensiones en el Congreso

El Congreso arranca el curso sin Presupuestos aprobados y con la oposición decidida a marcar el paso de la agenda. La Legislatura entra en una fase crítica.

 Vista general del pleno del Congreso de los Diputados,que se celebra este jueves en Madrid.
Vista general del pleno del Congreso de los DiputadosFernando VillarAgencia EFE

El nuevo curso parlamentario 2025 abre sus puertas con más incógnitas que certezas. A diferencia de otras etapas políticas, donde la vuelta al hemiciclo servía para relanzar la acción del Ejecutivo, el Gobierno de Pedro Sánchez llega con apoyos menguantes y con la sombra de un adelanto electoral sobrevolando el horizonte. La ausencia de Presupuestos es el síntoma más claro de la fragilidad parlamentaria. Moncloa asegura que su prioridad es sacar adelante las primeras cuentas públicas de esta Legislatura, pero ninguno de sus socios cuenta hoy con que puedan aprobarse.

Este no es el único desafío. El PSOE se enfrenta también al reto de mantener la coalición en un contexto en el que la relación entre PSOE y Sumar está tensionada por diferencias en materia económica y social o con la agenda feminista y la abolición de la prostitución. Cada debate en el hemiciclo se interpreta ya en clave electoral porque el nuevo curso parlamentario no solo definirá la acción del Gobierno, sino que será el campo de disputa de la contienda por los gobiernos de Castilla y León y de Andalucía, las dos próximas citas en las urnas.

El Pleno tiene pendiente de ratificar el decreto-ley del Consejo de Ministros del 29 de julio que extiende los permisos por nacimiento y cuidado de menores, y para ello el Ejecutivo cuenta con un plazo de 30 días hábiles desde su aprobación. Cabe precisar que el periodo extraordinario en el que se encuentran las Cortes este mes de agosto no computa en la contabilización de los plazos.

El Gobierno también tiene en lista de espera el debate de totalidad sobre la propuesta de reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales, cuya inclusión se consideró para el Pleno extraordinario del 22 de julio, aunque finalmente se retiró del orden del día ante la previsión de no alcanzar los apoyos necesarios para avanzar en su tramitación parlamentaria.

Hasta final de año el Congreso celebrará diez Plenos. El calendario fue consensuado, pero la polémica ha estallado por la decisión del PSOE de promover que se libere el 11 de septiembre para que los diputados catalanes puedan celebrar la Diada. Desde la oposición creen que es un movimiento dirigido a evitar nuevas derrotas parlamentarias. La propuesta será presentada por el PSOE esta semana en la Junta de Portavoces y se espera que cuente con el apoyo de ERC y de Junts. No hay antecedentes de una excepción como esta: el año pasado el 11 de septiembre fue miércoles, con sesión de control y sin votaciones. Pedro Sánchez no asistió por estar en un viaje oficial en China. Los jueves se destinan a debates con intervención del Gobierno, con votaciones.